Análisis

Análisis de Temple Run 2

Por David Alonso Hernández
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Temple Run 2 llega para demostrarnos por qué su primera entrega acumula más de 170 millones de descargas en todo el mundo. ¿Listos para volver a correr sin parar?

El género de los 'endless run' -aunto run- es uno de los más prolíficos en dispositivos móviles gracias a lo bien que se ajusta su mecánica a las características a las pantallas táctiles. La premisa es tan sencilla como adictiva: nuestro protagonista avanza de forma automática y nosotros sólo tenemos que preocuparnos de esquivar obstáculos, saltar plataformas y realizar todo tipo de acciones con el fin de alcanzar la mayor puntuación y distancia recorrida.

Dentro de este género hemos visto todo tipo de variantes en iOS y Android: algunos nos proponen un desarrollo muy plataformero en 2D, como Rayman Jungle Run, otros incluyen todo tipo de potenciadores, como Jetpack Joyride, y también están los que apuestan por ofrecer gráficos en 3D y una perspectiva subjetiva.

Uno de los juegos con más éxito dentro de este último grupo es Temple Run, un 'endless run' que nos propone poner a prueba nuestros reflejos ayudando a un intrépido arqueólogo a escapar de un peligro que no deja de perseguirle, y que le obliga a saltar, deslizarse, realizar giros en el último momento...

Gracias a la simpleza de su sistema de control y su adictiva mecánica, en la que es inevitable "picarse" una y otra vez para intentar superar nuestra puntuación anterior, Temple Run ha conseguido nada menos que 170 millones de descargas desde su lanzamiento, por lo que la salida de una continuación era mera cuestión de tiempo y, por fin, ha llegado el momento de ver las todas las posibilidades de Temple Run 2. ¡Qué empiece la carrera!

Si algo funciona...

¿Para qué cambiarlo? Pues eso es justo lo que han debido pensar en Imangi Studios, creadores de Temple Run, a la hora de encarar esta secuela, ya que desde la primera partida con Temple Run 2 vemos que se ha apostado al máximo por un espíritu continuista, y en el que -a primera vista- poco ha cambiado respecto al original, a excepción del mejorado apartado técnico del que os hablaremos más adelante.

Así la cosas, una vez más nos situamos a la espalda de un explorador al que le persigue un monstruo de gran tamaño y del que, antes de que nos de tiempo a decir "miau", está huyendo a toda velocidad a través de unos escenarios que parecen sacados de las pelis de Indiana Jones.

A los pocos metros de nuestra carrera encontramos los elementos típicos del primer Temple Run: monedas por recoger inclinando nuestro dispositivo para controlar la dirección, obstáculos que saltar moviendo el dedo hacia arriba, otros que pasar por debajo deslizando hacia abajo y cambios de dirección que debemos solventar indicando la dirección en el último momento.

Como en el primer Temple Run, nuestro objetivo es combinar todos estos movimientos para tratar de alcanzar la mayor distancia recorrida en cada partida, intentando para ello no despeñarnos por ningún precipicio, dejarnos "los cuernos" con algún tronco de árbol o siendo alcanzados por el monstruo que no se aburre nunca de perseguirnos. El muy...&%%$$

Pero... ¿Y qué hay de nuevo?

Hasta aquí hemos visto que Temple Run 2 es casi un calco de su predecesor, pero -por suerte- Imangi Studios ha introducido una serie de novedades que hacen que esta secuela sea más completa que el primer juego.

Para empezar se han aumentado el número y diseño de los obstáculos a esquivar, lo que ayuda a aportar algo de variedad al asunto. También se han añadido algunos tramos en los que viajamos a bordo de una vagoneta que, oye, tienen su punto.

A su vez, también hay nuevos potenciadores que podemos adquirir para nuestros corredores (hay 2 desbloqueables) usando las monedas y gemas que recolectamos; escudos protectores, imanes, multiplicadores de monedas, aceleraciones extra... muchos de estos 'power-ups' son comunes al primer juego y otros son exclusivos para un corredor en concreto, por lo que hay que jugar bastante para conseguir desbloquear a Scarlett Fox o Barry Bones (los otros dos 'protas' a parte de Guy Dangerous) si no queremos acelerar el proceso pasando por la caja de los micro-pagos y conseguir monedas rascándonos el bolsillo real.

Como en la mayoría de juegos free-to-play, conseguir los potenciadores más potentes sin desembolsar un céntimo nos llevará muuucho tiempo, aunque gracias a los distintos objetivos que nos va proponiendo el juego, como recorrer una distancia determinada o recolectar un número de monedas, es posible jugar bastante tiempo sin caer en la monotonía.

A esta sensación contribuye el apartado técnico, quizá uno de los puntos en los que más ha mejorado en Temple Run 2, y que presume de un aspecto bastante más acorde a lo que estamos viendo últimamente en dispositivos iOS.

El diseño de los escenarios es mucho más atractivo y variado, se han mejorado la calidad de las texturas, los diferentes efectos y la fluidez general y, sobre todo, las animaciones de Guy Dangerous y sus compañeros de "carrera infinita", que son más naturales y menos "robóticas" que en la primera parte.

Es cierto que el 'popping' (o la aparición de los escenarios lejanos "de sopetón") sigue muy presente, pero se nota que Imangi Studios ha hecho un buen trabajo y Temple Run 2 es bastante más "bonito" estéticamente.

Llegados a este punto, podríamos resumir a esta secuela como un "más y mejor" de Temple Run ( más posibilidades y mejor apartado técnico), pero con un sistema de juego tremendamente similar al que todos conocemos de sobra, lo que hace que pierda algo de frescura.

Eso sí, parece ser que la estrategia no le está saliendo nada mal a Imangi Studios, porque el juego -que lleva sólo unos pocos días en la Apple Store- ha conseguido superar los 20 millones de descargas, así como acumular unas buenísimas cifras de ingresos a través de su sistema de micro-pagos.

Unas cifras realmente impresionantes si tenemos en cuenta que el título, de momento, sólo está disponible en dispositivos iOS, ya que su llegada a Android se producirá en los próximos días. ¡Este Guy Dangerous es todo un fenómeno!

Valoración

Temple Run 2 apuesta por conservar el espíritu original y añadir algunas novedades a su propuesta. El resultado es un juego más completo y divertido que el primero, pero sin su capacidad de sorpresa.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Añade nuevos elementos a su mecánica y mejora mucho el apartado técnico.

Lo peor

Es demasiado continuista y se echan en falta novedades más reseñables.

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