Análisis

Análisis de Transformers: The Dark Spark para Wii U

Por Luis Galán
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Versión comentada: Wii U

Una vez más, un blockbuster de Hollywood trae de la mano un videojuego. Para Transformers, la 'Era de la Extinción' se acerca y, con ella, este nuevo The Dark Spark... que parece destinado a extinguir toda una fórmula.

Cada vez falta menos para que los barrocos Transformers de Michael Bay revienten también la taquilla española con su baile de explosiones. Será ya la cuarta película (al fin sin Shia LaBeouf) y siempre han ido acompañadas de un juego de poca calidad. Sin embargo, hay dos entregas paralelas, La Guerra por Cybertron y La Caída de Cybertron, que sí consiguieron cotas altas de entretenimiento, quizá precisamente por separarse de las aventuras de la gran pantalla. Con The Dark Spark esperábamos la continuidad de esta “subsaga”, ya que no está directamente basado en la película, pero el cambio de estudio, unido a la decisión de unir argumentalmente los dos mundos… bueno, digamos que les ha calado el motor a nuestros queridos robots.

Entre épocas, mundos y bandos

Esta vez, la excusa argumental es la aparición repentina en la Tierra (cómo no) de la Spark Oscura, la antítesis de la matriz del liderazgo, que otorga poder para destruirlo básicamente todo. Después de acabar con decenas de robots clonados, contemplamos impotentes cómo Lockdown se la lleva… y de ahí pasamos a controlar Decepticons en el Cybertron del pasado, donde también buscan la misma reliquia. Cuando damos con ella, un grupo de Autobots se nos adelanta… y entonces pasamos a controlarlos a ellos en la huída. Ya habíamos experimentado el poder jugar con ambos bandos, y la idea no estaba mal, pero aquí carece de sentido alguno, y ni siquiera se nos permite elegir personaje o transformarnos con total libertad. Lo bueno del baile de fechas es que, en el pasado, los diseños mantienen una estética más cercana a la de la serie original, con lo que hay un par de versiones de algunos personajes.

Este desarrollo se mantiene durante 14 capítulos que, si no desesperamos por la dinámica, se acaban en menos de 7 horas de juego. A partir de ahí, no hay mucho más que hacer, ya que la rejugabilidad es casi nula, y Activision ha decidido que la de Wii U sea la única versión sin el popular modo Escalation. Esto deja a la sobremesa de Nintendo con un recorte sustancial del número de personajes controlables y, sobre todo, sin multijugador. Además, en el mando sólo hay un mero calco de la pantalla, sin tan siquiera permitir el manejo táctil del menú, y sólo es sustituible por el Wii U Controller Pro, así que nada de mandos de Wii. El despropósito sigue en Miiverse, donde es prácticamente el único software de la consola que no permite subir imágenes.

Autobots, transfórmense y “avansen”

Qué mítico era oír a Optimus Prime en mexicano liderar la lucha contra los Decepticons allá por los 80, ¡y cuánto caso le han hecho ahora! Porque en este juego no hacemos otra cosa que avanzar y pegar tiros. Punto. No es más que un pasillo constante, escusado por misiones sin sentido, en el que vamos disparando a decenas de enemigos idénticos dotados de una IA casi inexistente. Hacia la mitad del segundo capítulo, Starscream dice literalmente “continuemos con esta absurda misión”... todo un guiño del dialoguista.

 

El sistema de combate es similar al de entregas anteriores, y bastante calcado al de otros juegos de acción en tercera persona. Contamos con arma pesada y arma ligera alternables, posibilidad de cambiarlas de mano, punto de mira, botón para fijar la posición, barrera, ataque cuerpo a cuerpo, y hasta un ataque especial. Es precisamente en las armas donde el juego toma cierta profundidad, ya que son una veintena, bastante diferentes entre sí, y además podemos aplicarles mejoras. Lo malo es el desarrollo de las batallas: no hay estrategia, los enemigos y los aliados se comportan de forma absurda y repetitiva, los escenarios son estáticos y no implican cambios, transformarse sólo sirve para huir, los daños están desajustados, y es facilísimo recuperar el escudo y la salud constantemente. Faltan alicientes y cambios, ya que luchar sin razón contra hordas de clones en terrenos estáticos cansa enseguida.

Máquinas de vieja generación

Nos hemos acostumbrado ya a que el período entre generaciones de consolas nos traiga multiplataformas que lucen mal en los nuevos modelos. Lo particular de Transformers: Rise of the Dark Spark es que no luce adecuadamente en ninguna de sus versiones. Centrándonos en Wii U, ni en Wii pasarían por ni mucho menos por buenas estas pobres texturas, ralentizaciones, congelados, popping, desajustes de sonido, físicas imposibles que enturbian aún más la experiencia de juego, enormes tiempos de carga… Incluso a nivel de resolución está brutalmente pixelado a pesar de lo estático y vacío de los escenarios. Apenas podemos salvar la animación de las transformaciones en un apartado técnico que, al menos en un título de este nivel, bien podría ser de lo peor que ha pasado por la pantalla de nuestro Wii U Gamepad.

Potencial en la oscuridad

Los cómics de Transformers no son los mejores ni más profundos que hayamos podido leer, pero siempre fueron entretenidos. Hace años, en alguna contraportada, figuraba la figura de Optimus Prime: espectacular y deseada. ¡Sólo ver la foto ya molaba! Jugar con los muñecos era una pasada, y viendo la serie de dibujos animados se te pasaba la tarde volando. Incluso cuando uno echa un vistazo a esta hornada de películas, estando yo lejos de que me gusten, está claro que divierten a mucha gente. Eso es lo que se espera de ciertos productos, y en los videojuegos es el primer cometido: que el usuario disfrute de la partida.

Transformers tiene, entre todas sus vertientes, una cantidad ingente de material y, por estética y seguidores, unas posibilidades enormes de gustar. Que un videojuego no consiga entretener habla mal de él, que además ocurra con una licencia como Transformers, implica que se ha hecho un mal trabajo.

Valoración

Es el colmo del "pasilleo" de acción sin sentido, y con una mecánica realmente incómoda. Además, técnicamente es de lo más flojo de la consola, la historia no engancha y es la única versión sin multijugador.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

La variedad de armas y personajes. Las transformaciones.

Lo peor

Sin modo 'Escalation'. Fallos gráficos y sonoros constantes. La historia.

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