Análisis

Análisis de TxK

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

Heredero espiritual de la serie Tempest, TxK es un nuevo “matamarcianos” firmado por el veterano Jeff Minter y su estudio Llamasoft, un shooter que hará que te aferres a tu Vita como si no hubiera mañana gracias a su adictiva jugabilidad.

Puede que los “matamarcianos”, “shmups“ o como queráis llamarlos han perdido la fuerza de sus años mozos, pero aún así, de cuando en cuando, siguen llegando excelentes exponentes del género que lo revigorizan con nuevas ideas. Ahí están Super Stardust HD, Geometry Wars o Sine Mora, por mencionar algunos de los más conocidos. Algunos, incluso, apuestan por la vena más “clasicorra”, como es el caso de este TxK, obra de Jeff Minter, autor también del recordado Tempest 2000 de Atari Jaguar, y su estudio Llamasoft.

De hecho, este TxK es es, una actualización de la clásica serie Tempest, solo que por problemas de licencia (pertenece a Atari), se ha obviado toda referencia a los juegos originales. Aún así, todos sus elementos están ahí y puestos al día según la tendencia “neo-retro” que tan bien domina Jeff Minter, es decir, combinando la estética de los 80 (neones, vectores… casi parece el juego que aparece en la versión clásica de “Tron”) con, por ejemplo, una pegadiza música electrónica más o menos actual.

Así pues, la mecánica sigue siendo como en el mencionado Tempest, es decir, un “tube” o túnel shooter en el que no hay scroll ni vertical ni horizontal, sino que nos movemos por el contorno de variadas figuras geométricas formadas por vectores, desde un pentágono hasta una línea recta o una “W”, todo desde una perspectiva cenital. Así, los segmentos que forman estas figuras son en realidad “carriles” por los que avanzan toda suerte de enemigos y proyectiles desde el fondo de la pantalla hacia nosotros, los cuales debemos destruir o esquivar. De ahí que las sensaciones sean similares a las de un “túnel” por el que suben los enemigos y disparos.

Como en otros shooters, debemos abatirlos con nuestro arma principal y recoger los power ups (hay mejoras de disparo, naves satélite que nos ayudan a despachar a los enemigos, habilidad para saltar, bonificaciones de puntos, vidas extra…). Tampoco falta otro ítem clásico, las bombas, limitadas a un único uso por cada nivel, que son un total de 100 y de dificultad creciente. Todos mantienen una estética similar, repleta de formas simples, neones, formas poligonales simples (triángulos, etc.) y efectos que estéticamente remiten claramente a tiempos pasados, a la imaginería de los años 80.

Tampoco faltan niveles bonus, que entre misiones, nos invitan a utilizar el giroscopio de la consola para movernos por el interior de una serie de portales y así aumentar aún más nuestro marcador. Y lo mejor es que este simple pero efectivo planteamiento se repite en sus tres modos de juego, en los que apenas hay variaciones. Así, en Pure Mode, empezamos desde el el nivel 1 y debemos llegar lo más lejos posible, mientras que en Survival solo contamos con 2 naves, no hay vidas extra y tampoco niveles bonus (vamos, que hasta donde llegues has llegado).

Por último está el modo Classic, que nos permite empezar la partida desde el nivel que queramos con nuestro mejor resultado posible (tanto de vidas como de puntos), lo que facilita en cierto modo ver los 100 niveles. Y es que, pese a su dificultad creciente, TxK no busca tampoco martirizar al jugador, aunque algunos elementos si pueden llegar a ser un martirio, como no ver los disparos de las naves enemigas entre el festín de explosiones, efectos y luces.

Por lo demás, el juego tiene una increíble capacidad para enganchar, a poco que te atraiga el género. Su planteamiento es tan simple, sencillo y efectivo como en los mencionados Tempest, con la complejidad justa, y el control por su parte responde a las mil maravillas, ya juegues con el stick o la cruceta: con X disparamos, con Círculo o la pantalla táctil lanzamos la única bomba disponible en cada nivel y con R, si tenemos la habilidad de salto, nos alejamos del contorno del nivel para poder eliminar a los enemigos que lo hayan alcanzado.

El broche lo pone la espectacular y pegadiza banda sonora electrónica, que podéis escuchar íntegramente aquí y que, sin duda, termina de ayudar a meternos en su vertiginoso desarrollo. En definitiva, un título que sin reinventar la rueda, la pule para que gire y se adhiera aún mejor en la portátil. Un clásico “moderno” que cualquier fan de los shmup debería probar. Probablemente serán los 7 euros (poco más de 5 actualmente, si eres suscriptor de PS Plus) que más horas de juego te van a dar (mínimo 6), y eso sin contar los ránkings online para picarte con los récords. Lo dicho, diversión garantizada.

Valoración

Una puesta al día del clásico Tempest, con 100 niveles, varios modos de juego y un gran control que, a poco que te guste el género, te mantendrán pegado a la portátil muchas horas.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

Banda sonora, sencillez, capacidad para enganchar, estética ochentera, es rejugable...

Lo peor

A veces, tanta explosión y efecto, impide ver los proyectiles enemigos. Es un shmup "simple".

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