Análisis

Assassin's Creed Chronicles: Russia - Análisis

Por Clara Castaño Ruiz
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Versión comentada: PS4

Con nuestro análisis de Assassin's Creed Chronicles: Russia concluyen nuestras andanzas por la historia de Shao Jun, Arbaaz Mir y Nikolai Orelov. En esta ocasión, viajamos hasta la fría Rusia para beber un poco de vodka durante la Revolución Rusa de 1917. El tercer capítulo de la serie 2D estará disponible el 9 de febrero de 2016 para PS4, Xbox One y PC. Vashe zdorovie! 

Llegamos al tercer episodio de la serie Assassin's Creed Chronicles, una trilogía que pretende profundizar en la historia de algunos asesinos menos conocidos a base de mecánica 2D donde prima la infiltración. Esta vez nos toca ayudar a Nikolai Orelov, distinguido miembro de la Hermandad en Rusia, que se prepara para su retirada tras haber cumplido con creces con la Orden de los Asesinos. Acompañadnos por la Rusia de la Revolución de 1917 con nuestro análisis de Assassin's Creed Chronicles: Russia.

 

Tras viajar por la China del siglo XVI y la India del siglo XIX, nos trasladamos hasta la Rusia zarista de principios del siglo XX, justo en los albores de la Revolución Rusa de 1918 cuando los bolcheviques (aquí Templarios) toman el palacio de la familia Romanov en Ekaterimburgo. El motivo para este levantamiento no es otro que encontrar una misteriosa caja que esconde secretos del Fragmento del Edén y acabar con el zar Nicolas II y su familia. Nuestra misión es recuperar la caja, mientras recorremos a saltos de plataforma San Petersburgo, Ekaterimburgo, Kazán y Moscú. 

 

 

Los acontecimientos que vemos en Assassin’s Creed Chronicles: Russia continúan los eventos narrados en los cómics Assassin’s Creed: The Fall y Assassin’s Creed: The Chain. Nikolai Orelov está a punto de retirarse de la Orden de los Asesinos para marcharse a otro país junto con su mujer y su hija, pero antes tendrá que terminar esta última misión.

El viaje final

Para disfrutar con la aventura del asesino ruso, no es necesario haber jugado a las anteriores entregas y es posible seguir la trama sin haber visitado China e India, aunque a lo largo de nuestra partida tendremos algunas referencias a los anteriores Asesinos. Si hemos jugado a los primeros episodios de Assassin's Creed Chronicles, dominaremos mejor las mecánicas. Pero, los novatos podéis estar tranquilos porque nada más comenzar nos van explicando que botones o técnicas tenemos que usar para avanzar. Lo primero que nos enseñan es a correr entre las plataformas cuando pulsamos R2, después abrir baúles en los que encontramos documentos y, por último, robar sigilosamente a los soldados bolcheviques. Hay muchas más técnicas, pero no os las vamos a contar todas.

 


 

Casi desde el principio podemos usar el dardo cuerda, herramienta que ya hemos tenido en las aventuras de Shao Jun y Arbaaz Mir, que nos ayuda a aferrarnos al techo rápidamente y sin ser detectados. Nuestro catálogo de armas ha cambiado y por un lado tenemos el silbato para despistar a nuestros enemigos cuando queremos pasar de un lado a otro, las bombas de humo (muy útiles para pasar inadvertidos, menos cuando los soldados tengan máscaras de gas) y un rifle de francotirador ideal para ataques lejanos. 

 

La infiltración es la base de Assassin's Creed Chronicles: Russia y se ha potenciado frente a los momentos de plataformas. Tenemos que estar muy atentos y vigilantes para que los enemigos no nos pillen desprevenidos. Ésto puede hacer que el juego resulte algo más lento a lo visto en Assassin's Creed Chronicles: India, pero la música y el argumento dan color a nuestra aventura. Además, se ha añadido una nueva fase de francotirador que se conoce como fusil de tirador y en la que, como su nombre indica, podremos ejercer de francotiradores. En algunas zonas, hay como una especie de barricada en la que con sólo pulsar un botón, accedemos a una mirilla de fusil que nos permite atacar a los enemigos que están más lejos y hacer coberturas. 

 

 

En cuanto al ataque cuerpo a cuerpo, no os lo recomendamos para nada. Al igual que ocurría con Shao Jun y Arbaaz Mir, no tenemos demasiados puntos de vida y al enfrentarnos de forma directa con los enemigos, no duremos ni dos asaltos. Así pues, el sigilo es nuestro mejor aliado y ahí los movimientos son exactamente iguales que en los anteriores episodios: asesinar desde escondites, ejecutarles desde las alturas… Además, la IA de los enemigos vuelve a no ser demasiado buena por lo que, en algunas ocasiones, nos podemos llegar a aprender algún truco para que se maten ellos. Los soldados patrullan con conos de percepción y círculos que no resultan demasiado complicado de evitar. Si nos detectan, sólo tenemos que escondernos y esperar 10 segundos para volver a la acción. Una pena que en toda la trilogía no se haya tenido más cuidado con el detalle de la IA. 

 

Por supuesto, no faltan las habilidades Helix, que están disponibles casi desde el principio. La primera nos permite quedarnos quietos y escondernos de los soldados. La segunda es la carrera Helix con la que podemos pasar desapercibidos de un escondite al otro y, la tercera, nos da la posibilidad de eliminar a varios enemigos a la vez. En este sentido, es muy continuista con lo visto en los anteriores juegos. 

 

Un secreto escondido

Algo que Ubisoft se guardaba en la manga sobre Assassin’s Creed Chronicles: Russia es que no jugamos sólo con un personaje, Nikolai, tenemos dos. En el transcurso de la trama, nos encontramos con Anastasia Nikoláyevna Romanov, hija del Zar Nicolás II, que se convierte en nuestra compañera de aventura y la tendremos que ayudar a escapar de la Revolución. En ciertos momentos, y sin necesidad de tocar ningún botón, pasamos a controlar a la chica. Sus habilidades están mucho más mermadas, ya que no es una Asesina pero, poco a poco, va aprendiendo y mejorando en la técnica del sigilo y defensa. 

 

Assassin’s Creed Chronicles Russia tiene una dificultad más elevada que el resto de los juegos de la trilogía y se puede superar fácilmente en unas 7 horas. Aunque, claro está, si somos poco habilidosos o las mecánicas nos desesperan, tardaremos algo más. Si el juego se os hace corto, contiene multitud de extras al terminar, como es la posibilidad de rejugar a mayor dificultad. Además, a lo largo de las misiones principales tenemos la posibilidad de realizar varias secundarias, como buscar reliquias de los Romanov, joyas o documentos templarios, así como recolectar los fragmentos de Animus. Al realizar estas misiones, aumentaremos nuestra puntuación y al finalizar cada una de las 8 secuencias se sumaran. 

 

 

Pero, si aun así os parece poco tiempo, podemos acceder a la sala de desafíos en donde tenemos varias misiones basadas en el Animus que nos proponen recoger fragmentos por distintas plataformas, encontrar un contrato de asesinato y ejecutarlo y, por último, misiones de eliminar enemigos con diferentes técnicas. Todas son contrarreloj por lo que, cuanto menos tardemos, mejor nota sacaremos y más retos obtendremos. 

Trenes y palacios

Estamos llegando al final de nuestra aventura con Assassin’s Creed Chronicles: Russia y no podemos dejar de hablar de su apartado técnico. Al igual que ocurría con las anteriores entregas, no aprovecha para nada el potencial de PS4 y Xbox One y, es más, si jugamos en una pantalla lo suficientemente grande (50 pulgadas, por ejemplo) se notan los granos de la imagen. Parece más bien que, estos títulos estuvieran pensados para una consola portátil. Muy pronto podremos comprobarlo porque la intención es sacar la trilogía en PS Vita en el mes de marzo. A pesar de esto, la estética es bastante interesante tratando de imitar imágenes de un cómic y no nos extraña ya que Nikolai nació en papel. Los escenarios son oscuros y con tonos rojizos en los que destaca el humo de las chimeneas y trenes, todo muy en consonancia con la época y el arte ruso.   

 

 

De nuevo, las escenas de corte vuelven a ser imágenes fijas (muy bonitas, eso sí) en las que los diálogos están en inglés con subtítulos en castellano. Es bastante gracioso escuchar a los soldados bolcheviques en la lengua de Shakespeare y con acento ruso. La banda sonora es uno de los aspectos que destaca del apartado audiovisual de Assassin’s Creed Chronicles: Russia y acompaña a la perfección. 

La Hermandad es grande y poderosa

Sin duda, Assassin’s Creed Chronicles: Russia podría haber dado mucho más de si en un juego grande de la saga. La ambientación, personajes históricos y el asesino Nikolai Orelov, así lo merecían. Como os hemos comentado, técnicamente es muy sencillo y tiene algunas mecánicas que pulir, pero es una aventura muy interesante para profundizar en la Rusia de Rasputín, Lenin y los Romanov. El hecho de haberse centrado más en el sigilo que en las plataformas hace que la experiencia sea divertida y algo diferente a lo jugado en los anteriores capítulos de la saga con los que comparte características, pero que también ha sabido desarrollar las suyas propias. La aventura de plataformas y sigilo estará disponible a partir del 9 de febrero de 2016 para PS4, Xbox One y PC. 

 

Valoración

El mejor episodio de la serie Assassin's Creed: Chronicles por su ambientación y argumento en el que se ha potenciado el sigilo.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

La ambientación, la posibilidad de jugar con dos personajes, los momentos de francotirador

Lo peor

La IA de los enemigos sigue siendo deficiente, desaprovechar esta época para un juego grande

Lecturas recomendadas