Análisis

El bosque de los suicidios - Crítica de la cinta de terror protagonizada por Natalie Dormer

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: El bosque de los suicidios (The Forest) - DIRIGIDA POR: Jason Zada - PROTAGONIZADA POR: Natalie Dormer, Taylor Kinney, Yukiyoshi Ozawa, Eoin Macken, Rina Takasaki, Kikuo Ichikawa y Noriko Sakura. En cines a partir del 26 de febrero.ARGUMENTO: Sara intuye que su hermana gemela desaparecida en el bosque Aokigahara, a los pies del Monte Fuji en Japón, sigue viva a pesar de que todo indica que se ha internado en él para quitarse la vida. Todo el mundo le advierte de lo peligroso que es buscarla, pero la joven acaba yendo para descubrir la verdad sobre lo sucedido y averiguar el destino de su hermana.

¿Recordáis el monólogo de Goyo Jiménez en el que habla del cine de terror estadounidense? Pues os vais a acordar de él viendo El bosque de los suicidios (The Forest), una malograda cinta de terror que contaba con todos los ingredientes para generarnos abundantes pesadillas pero en la que terminas echando de menos frescura, originalidad y coherencia. 

Vaya por delante que Natalie Dormer, nuestra protagonista archiconocida por haber sido una de las intérpretes más entregadas a la promoción de Juego de tronos en sus campañas internacionales, hace un buen trabajo con el absurdo guión que le ha caído en las manos y que ella es desde luego el mal menor de esta película en la que queda patente la escasa maestría del debutante Jason Zada.

Sara vive en Estados Unidos con su marido y una noche se despierta sobresaltada con la corazonada de que su gemela idéntica está en peligro y sufriendo. Esto la lleva a tomar un avión y plantarse en Japón, donde Jess trabaja como maestra de inglés. Allí le dicen que fue vista por última vez sola internándose en el bosque Aokigahara conocido por ser un lugar al que los desesperados van a poner fin a sus vidas, o, al menos a poner en orden sus ideas y encontrar un motivo por el que merezca la pena vivir... Si es que consiguen no perderse entre la fronda, para lo que suelen utilizar cintas de colores que van atando a los árboles. Mal rollo.

Todo son advertencias y malos augurios: desde el drama social que supuso utilizar el lugar en el pasado para deshacerse de los ancianos, los invidentes o los niños cuando llegaban las hambrunas hasta la actual escalada de suicidios incontrolada por las autoridades que hace que se acumulen los cadáveres en el bosque.


Los consejos: no abandones el camino y ten claro que si ves "cosas malas" están en tu mente porque si estás triste al entrar allí, los yurei, una suerte de "fantasmas enfadados", harán lo posible para atormentarte y llevarte a cometer actos atroces.

Casualmente los pasos de Sara se cruzarán con los de un escritor que encuentra interés humano en su historia y se compromete a guiarla a cambio de lanzar su historia. Y al seguir la pista de Jess se les hace de noche y empieza el cachondeo fantasmal.


Por supuesto, a una peli de esta naturaleza no le pides un realismo excesivo (aunque sí una mínima calidad en los efectos especiales), así que pasas por alto que Sara vaya toda la peli en camiseta (con el frío que debe hacer en ese bosque, por dios) y que su hermana se haya perdido en el bosque de forma casi casual cuando iba de excursión con su colegio cargando con una tienda de campaña, pero otras contradicciones son ya demasiado difíciles de tragar.

Además de que la cronología de la historia no cuadra por más vueltas que le des (¿cuánto tarda un vuelo directo a Japón?), El bosque de los suicidios es una de esas típicas películas de terror que apuntan alto y te lanza mensajes interesantes pero que encuentra como única vía el susto fácil, el audio atronador y las presencias de todos los colores para llegar al espectador en lugar de sumergirlo en la propia atmósfera enrarecida del lugar y dejar que se sugestione solito. Conste que hay un momento en el que parece que Zada va a intentarlo con algún plano aéreo chulo, pero no se atreve al final y empieza a echar mano de los tópicos.


Seguir esa vía habría funcionado mil veces mejor que las carreras por el bosque, los fantasmas salidos de cualquier parte sin sentido, las pesadillas, los sobresaltos de abuelos arrugados y niñas demoniacas y una historia familiar oculta (cómo no) que acabará estallándole en la cara a nuestra maltrecha Sara.

Estoy por hacer una recogida de firmas para que le den a Natalie Dormer un papel en el que pueda lucirse un poco más, porque a la pobre, para una vez que le dan un personaje principal, le dan tan poco margen de maniobra que es imposible sacarle jugo. Ni siquiera se aprecia su trabajo en la creación de las dos hermanas gemelas... Ains...

Por cierto, solo por curiosidad el mismo emplazamiento de El bosque de los suicidios es el marco de The Sea of Trees, una cinta protagonizada por Mathew McConaughey y dirigida por Gus Van Sant que aún no tiene fecha de estreno fijada en España y que no tiene nada que ver con el género.

Valoración

Pobre materialización de una idea brillante en una narración confusa, atropellada y llena de sustos efectistas que le restan seriedad a la propuesta. ¡Qué pena!

Hobby

50

Regular

Lo mejor

La premisa de la que parte la película y cómo te crean intriga respecto al bosque.

Lo peor

La falta de coherencia de la película y de la protagonista.

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