Análisis

El Chico de Oro - Crítica del clásico de Eddie Murphy

Por Jesús Delgado
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Crítica de El Chico de Oro (The Golden Child, 1986) - Dirigida por: Michael Ritchie - Protagonizada por: Eddie Murphy, Charlotte Lewis, Charles Dance, Victor Wong,  Randall "Tex" Cobb y James HongArgumento:  Chandler Jarrell  es un investigador que se dedica a buscar niños desaparecidos. La misteriosa Kee Nang le contratata para rescatar y recuperar a la encarnación de un ser luminoso, capturado por las fuerzas del mal: El Chico de Oro. 

Tras haber probado las mieles del heroismo en Superpolicía en Hollywood, la carrera de Eddie Murphy distaba mucho de haber acabado. En 1986 volvía a la Gran Pantalla con una comedia de aventuras y acción sobrenatural en la que encarnaría a Chandler Jarrell (probad a decirlo varias veces, a ver si no se os traba la lengua). En esta ocasión, aunque uno de los escenarios principales volvía a ser California, más concretamente Los Ángeles y Hollywood, Murphy no interpretaría a un agente de policía, sino a un buscador de niños perdidos al que se le encomendaba la misión de salvar al "Chico de Oro", una suerte de mesías tibetano, raptado por Tywin Lannis.... por un demonio al que daba vida un joven Charles Dance. 

The Golden Child (título original de la película) fue planteada en un principio como una historia de detectives, titulada La Rosa del Tibet, por su creador Dennis Feldman (guionista de Un chico como todos).  Sin embargo, el proyecto fue llevado por derroteros distintos. Paramount vio potencial en la historia y optó por John Carpenter para encargarse de la cinta, orientando la historia hacia el terror sobrenatural y la casquería. El cineasta, empero, dijo que no al proyecto y nos brindó Golpe en la Pequeña China, en su lugar. De ahí que el director finalmente hubiera de ser Michael Ritchie, al que tampoco se le conocen muchos peliculones, por cierto. Sonríe, Fletch, el camaleón o El golpe perfecto son algunos de los títulos de su filmografía.

Por otro lado, la cinta tampoco os creáis que lo tuvo fácil en cuanto a la elección de estrella. Que Eddie Murphy aceptara el papel se debió de nuevo a que el actor seleccionado por la productora, Mel Gibson, declinó el ofrecimiento. Este cambio final hizo que la película pasara de ser oscura y tétrica, con muchos toques de terror a la comedia sobrenatural que conocemos. 

Nuevamente el cambio de registro, protagonista y de fórmula le sentaron bien al producto. La película engrosó en EEUU solo 75 millones de dólares. En el resto del mundo, la cifra ascendió a más de 230 millones. Esto me hace preguntaros, ¿Es cosa mía o Eddie Murphy fue una mina de oro en su día? 

Pulp, serie-B, comedia... ¿de qué va esto?

Pues de un poco de todo. El Chico de Oro es una amalgama de temas, tonos y conceptos. Si bien es cierto que sus detractores la llamarán Superdetective en Hollywood 1.5, a poco que prestemos atención veremos que ni estamos ante el mismo tipo de película, ni tampoco "Eddie Murphy hace de Eddie Murphy".  El Chico de Oro es ante todo una película de corte sobrenatural. Si os fijáis en su premisa, descubriréis que esta es bastante chunga y sórdida: Fuerzas del Mal que raptan a un niño, sacrificios rituales con sangre, seres deformados por las energías malignas, Charles Dance con capa... la cosa va en serio, amigos.

El Chico de Oro

Sin embargo, el contenido de la película, agrio como un café de facultad, se ve rebajado con la dulzura y bondad propia del cine taquillero de los años ochenta. La integración de Eddie Murphy, un actor que insufla buen rollo hasta películas supuestamente chungas, convierte lo que podría haber sido una yincana sobrenatural y grotesca en una divertida película de acción con el "cachondo de Eddie" haciendo uno de sus papeles de pícaro bocachancla con el corazón de oro. 

En este aspecto, la mezcla de tonos y la edulcoración para hacer el producto más digerible al público general no se trató de un error (aunque en ocasiones y en otros casos sí lo haya sido). La película tiene de todo un poco: acción, aventura, romance (de aquella manera), comedia basada en las ocurrencias y salidas de tono del personaje de Murphy, una pizquita de terror y unos muchos elementos sobrenaturales... En general la cinta de El Chico de Oro es tremendamente entretenida y es dificilísimo aburrirse con ella. 

Ahora bien, no por ello es una película perfecta. Uno de sus "pecados originales" es precisamente Charlotte Lewis, la heroína. Fruto de otro tiempo, el papel femenino principal, que se supone de origen asiático, se le da a una mujer occidental. Si bien Lewis es galesa de ascendencia iraní y chilena por parte de padre, la pelicula quiere hacernos creer que es una mujer procedente de cualquiera de las diversas etnias del Nepal. Aunque hay ciertos rasgos comunes que podrían dar el pego, es algo cantoso que el exceso de sombra de ojos trate de paliar las diferencias étnicas entre el personaje y su intérprete. Por otro lado, también parece haber una confusión en la propia producción al entender que los nepalís son chinos.  Ciertamente, esto último se puede disculpar si atendemos a que Nepal (lo he descubierto escribiendo esta reseña, por cierto) cuenta con una variedad étnica enorme. Desde tibetanos, hasta magars, pasando por newar o brahmanes. De ahí que se entienda que el occidental de los años 80 pensara que Nepal era algo así como "La China independiente del sur, con monjes tibetanos".

Por otro lado, las escenas de combaterodadas por Michael Ritchie no son lo que se dice una joya. Con Fast Cut a cascoporro y con un montaje algo torcitero, la cinta trata de ofrecernos escenas de lucha trepidante, sobrenaturales y llenas de artes marciales. En su lugar, quedan algo cutres y artificiales. Incluso para cómo se hacían las cosas en la época. Ritchie, en este aspecto, no hila fino, a pesar de ser un director que demuestra tener un enorme buen gusto, sobre todo con la violencia. Prefiere sugerir a mostrar abiertamente, lo que viene siendo la solución facilona en títulos como el que nos ocupa. 

Y sí, hay un par de escenas surrealistas, solucionadas a golpe del "humor Eddie Murphy", ¿pero de verdad esperáis otra cosa de la película? El hombre estaba en pleno auge y los guionistas y productores quisieron aprovechar este estilo, con fuertes reminicencias de Superpolicía en Hollywood para terminar de aupar a su criatura. ¿Quién puede culparles? El público, desde luego, no lo hizo e incluso hay quien dice que El Chico de Oro es una de las mejores películas de Eddie Murphy. De hecho, la crítica si bien estuvo dividida en su momento, no así lo estuvo la taquilla. Más de doscientes millones a nivel mundial lo atestiguan.

Además, mejor que no nos quejemos. Aunque para Charlotte Lewis fue su segunda película (tras ¡Piratas!, en la cual la actriz denunció haber sido forzada por Roman Polanksy, por cierto), su trabajo actoral no está nada mal. Muy a pesar de las limitaciones del papel, eso sí. Además, Victor Wong, el eterno "chino guarro" de las comedias ochenteras, se agradece mucho en el pequeño cameo que hace. Y, paralelamente, el amigo Charles Dance se vuelve a llevar todas las escenas en las que está, recordandonos el valor de los actores británicos en cualquier producción. 

El Chico de Oro

Finalmente, ahí va el detalle curioso, como perlita para terminar la crítca. Seguro que no lo sabéis, pero el supuesto Chico de Oro no era chico, sino chica. Al pequeño "pedacito de cielo" lo encarnó la joven Jasmine Reate, que en los créditos aparece como J.L. Reate. ¡Qué cosas tiene Hollywood! ¿Verdad?



Si os están gustando estas críticas de películas de los años 80, no os perdáis nuestro especial de cine dedicado a estos títulos. Quizá en él encontréis esa película mítica e imperdible de vuestra infancia. 

Valoración

Comedia sobrenatural de aventuras que comenzó como un proyecto hecho a medida de John Carpenter, con Mel Gibson como prota. Nos gusta más el resultado final.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

Es casi imposible aburrirse con ella

Lo peor

El personaje de Charlotte Lewis y su caracterización. El montaje de las escenas de lucha

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