Análisis

Cine de ciencia ficción: Donnie Darko

Por Laura Gómez
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ARGUMENTO: Donnie es un adolescente esquizofrénico y sonámbulo que va al terapeuta para recobrar su control emocional, aún más dañado desde que el motor de un avión cayó sobre su casa. A partir de ese suceso, Donnie comienza a ver a un conejo macabro que le incita a cometer crímenes. 2001 - DIRIGIDA POR: Richard Kelly - PROTAGONIZADA POR: Jake Gyllenhaal, Jena Malone, Drew Barrymore, Patrick Swayze, Holmes Osborne, James Duval, Maggie Gyllenhaal, Daveigh Chase, Mary McDonnell. 

Como de costumbre, el halo de película de culto no le apareció al debut de Richard Kelly hasta años después de pasar por la taquilla sin pena ni gloria. La película fue recuperada por los fans del cine fantástico y la encumbraron ensalzando sus planteamientos filosóficos y pseudocientíficos, virtudes que no fueron muy apreciadas en su estreno. A través de la magia de Internet y el boca a oreja, esta historia tan especial volvía a la vida como una de las cintas de ciencia ficción más veneradas.

El tratamiento de la adolescencia en el cine siempre trae consigo largos debates, y en el caso de Donnie Darko, además, una retahíla de teorías que giran alrededor de esas idas y venidas oscuras del guion. Teniendo el manejo de la confusión como arma principal, la película de Kelly ofrece un retrato adolescente atormentado con tintes de ciencia ficción, viajes en el tiempo, delirios, evasión e intriga. Ingredientes muy serios que recrean una atmósfera “malrollera” como pocas películas han conseguido, algo en lo que la fascinación del director por David Lynch tiene bastante que ver. Por supuesto, Kelly no creaba una Carretera perdida o una Terciopelo azul, pero el conejo Frank recurrente en Donnie Darko recuerda continuamente a los recursos macabros de Lynch. Revisionándola es imposible no acordarse de Inland Empire.

 

Primerizo, pero inteligente

Aunque los elementos que utiliza no sean demasiado originales (sistema educativo modélico, adolescente con problemas psicológicos, rebeldía, inadaptación que acaba en ensoñaciones...), están bien hilados y convencen. La inestabilidad de Donnie (un jovencito Jake Gyllenhaal) sirve para dar rienda suelta a un bucle temporal lleno de oscuros rincones. Es una película críptica, pero satisfactoria, y merece la pena un segundo visionado para desentrañar algunos significados. Cuando el conejo Frank empieza a aparecer, queda claro que se nos abren dos vías en la historia: por un lado tenemos la temporalidad real, la que vemos en el final, y por otro el relato alternativo, fantasmagórico y delirante de un protagonista perturbado. El mayor debate surge a la hora de descifrar qué es esa realidad alternativa.

A ratos, Donnie se nos presenta como héroe (con la quema de la casa del seminarista encarnado por Patrick Swayze), pero en esta fantasía adolescente prima la enajenación del antihéroe que rompe con lo establecido. Podemos ver metáforas sobre la adolescencia, lo incierto, la toma de decisiones o la confusión de esa etapa, pero en última instancia, Donnie Darko es una película de y para adolescentes cuyo mensaje, aunque plagado de la dicotomía realidad-sueño (Lynch, hola otra vez), invita a cuestionarse la información que nos llega y el entorno en el que vivimos. Ni siquiera el propio director logra cerrar el bucle en el que se ha metido, pero hay que resaltar ese intento de soltar piezas del puzle para que el espectador las recoja y monte a su antojo.

 

Juegos tramposos

Puede que los juegos tramposos de los que hace uso al guiarnos por las imágenes la lastren, o puede que la encumbren, leeréis las dos ideas, siempre muy personales. Gyllenhaal soporta el peso que le carga Richard Kelly y parece que llega a cogerle el gusto a este retrato, pero no puedo evitar pensar en cómo habría cambiado la película sin ese halo misterioso que no acaba de definir bien el actor.

 

La atmósfera en la que se mueven él y Jena Malone consigue sorprender y entretener de maravilla, aunque echo en falta un ritmo más intenso en la narración a lo largo de las dos horas de Director’s Cut. En esta ralentización ayudan Drew Barrimore, productora ejecutiva, con un personaje que no aporta gran información y los diálogos excesos y a veces abruptos que apagan el ritmo.

Uno de los puntos fuertes de Darko es la música de Michael Andrews, delicada y emotiva. Muchos recordamos ese “Mad World” de Gary Jules que atrapaba al espectador, pero la banda sonora original tiene piezas que se pegan a nuestro raciocinio incluso años después.

Su estreno estaba programado en salas el último tercio del año 2001, pero el 11S se interpuso en su camino para aumentar el culto por la cinta. Quizá no sea la obra maestra que muchos aclaman, porque el primer trabajo de Kelly tiene mucho que limar técnica y formalmente, pero Donnie Darko es una película valiente que se salía fuera de lo convencional en 2001. Si una película puede tener una lectura diferente para cada persona, esa es una muestra de que su construcción es inteligente, y en Darko sobran teorías paranoicas. Chico conoce a chica y salva el mundo, sí, pero de qué manera. ¿Cuál es vuestra interpretación?

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Valoración

Una película de culto con sus problemas técnicos, pero valiente en su ejecución e interesante en sus ingredientes. Su laberíntica complejidad es su aliado y a la vez su peor baza, pero merece la pena darle una oportunidad.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Su valentía a la hora de afrontar un tema como la problemática adolescente y darle puntadas sci-fi.

Lo peor

El empeño de valerse de paradojas para contar la historia, a ratos terriblemente confusa.

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