Análisis

Cine para gamers: eXistenZ

Por Borja Abadie
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Argumento: La diseñadora más importante del mundo de los videojuegos sufre un atentado durante la presentación de su nueva creación: eXistenZ. En su huída para escapar de los asesinos forma pareja con Jude Law y ambos deben entrar en el mundo de juego para tratar de resolver el entuerto. 1999- DIRIGIDA POR: David Cronenberg. - PROTAGONIZADA POR: Jennifer Jason Leigh, Jude Law, Ian Holm, Willem Dafoe.

David Cronenberg, creador de excepcionales bizarradas como Videodrome, Scanners, Crash o La Mosca, se adentra en el mundo de los videojuegos con una propuesta valiente y extraña, al menos tanto como su autor. Allegra Geller (interpretada por la genial Jennifer Jason Leigh) presenta, frente a un nutrido grupo de incondicionales, su nueva obra: eXistenZ.

Se trata de un nuevo juego que promete revolucionar el mercado, aunque nunca se nos explica cómo (nótese la similitud con Peter Molyneux y otros maestros del "hype"). Durante el evento un terrorista anti realidad virtual dispara a la protagonista con su pistola orgánica, hecha de huesos y dientes. 

El PR Manager de la compañía de videojuegos Ted Pikul (Jude Law) se convierte el el inesperado e inepto guardaespaldas de la primera dama (videojueguil, claro). Juntos emprenden una huída que nunca llega a tener verdadera relevancia dentro de la película, ya que lo importante es el juego creado por Allegra.

¡Vivan las tripas!

Cronenberg no sería Cronenberg si no ofreciése una buena ración de gore y casquería. La tecnología inventada para la peli es totalmente orgánica. Las consolas (game-pod) son una especie de fetos, los jugadores tienen un puerto de conexión en sus propias espinas dorsales y se conectan a las "FetoStation" mediante un cable que parece un cordón umbilical.

Las escenas viscerales van ganando peso con el avance de la trama. Desde la disección de la consola (que está hecha de órganos de distintas especies) o la factoría de asquerosos animales mutantes hasta la escena de comida más asquerosa que se pueda ver en cine (con permiso de la espectacular escena del restaurante en "el sentido de la vida", de los Monthy Python).

Las cuestiones sexuales, uno de las temáticas más recurrentes del director, no faltan a su cita. Cuando los protagonistas insertan el cable en sus bio puertos (la frase ya suena ridícula) sienten un placer muy sexual (gemiditos incluidos). Y qué decir de la impagable secuencia en la que Willem Dafoe le instala el bio puerto a Jude Law en su taller mecánico. Otra muestra más de las siempre perturbadoras tendencias sexuales de los protagonistas de las historias del canadiense.

Año de freaks del videojuego

En 1999, eXistenZ tuvo que compartir taquilla con Nivel 13 y Matrix, películas que también giraban en torno a las realidades virtuales. Nivel 13 dejaba mucho que desear y Matrix (pese a que Daniel Quesada os vaya a jurar lo contrario en su próxima crítica de Cine para gamers) es, para mí, una de las películas de ciencia ficción más cutres que he podido ver.

Pero vamos a lo que vamos que ya habrá tiempo para futuros debates. eXistenZ, con claras referencias a la obra de Philip K. Dick, propone cuestiones muy interesantes sobre los videojuegos. Dentro del juego, por ejemplo, sus protagonistas se ven obligados a decir determinadas frases para hacer que la trama avance, al más puro estilo de aventura conversacional. Más interesante es la reflexión que el autor plantea sobre el miedo a pensar (mientras estamos inmersos en el juego) 

en qué le estará pasando a nuestro cuerpo, en la vida real.

Quizás el guión resulte enrevesado a la vez que simplón, pero en lo que Cronenberg no falla es en crear una atmósfera única, una visión única y en ofrecer cuestiones éticas y morales que van mucho más allá de su insistencia en enseñarnos las tripas de las consolas del futuro. ¿Es bueno que la gente se aleje de la realidad para vivir enganchado (literalmente) a un mundo virtual? Quizás no seamos los más indicados para contestar a esa pregunta, ¿no?

Valoración

La cinta mezcla momentos excelentes marca Cronenberg, aunque sufre de un guión algo facilón, que no acaba de tomar un rumbo concreto perdiéndose en divagaciones y confusiones entre realidad y videojuego.

Hobby

76

Bueno

Lo mejor

Como casi siempre Cronenberg crea un universo propio. Detalles videojueguiles geniales.

Lo peor

El guión abusa demasiado de los equívocos entre realidad y juego.

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