Análisis

Cine para gamers: Nivel 13

Por Daniel Acal
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ARGUMENTO: Un científico ha logrado construir una máquina que recrea de forma perfecta una realidad virtual en la que personajes del mundo "real" entran suplantando identidades de esa realidad virtual. Pero dicho científico descubre que algo va mal, y deja un mensaje advirtiéndoselo a uno de sus más estrechos colaboradores... justo antes de morir asesinado.1999- DIRIGIDA POR Josef Rusnak. - PROTAGONIZADA POR: Craig Bierko, Armin Mueller-Stahl, Vincent D'Onofrio, Gretchen Mol, Dennis Haysbert. 

El año 1999 fue bastante prolífico en lo que a pelis de pelis de ciencia-ficción con realidades virtuales de por medio se refiere. A las ya comentadas en nuestro especial Cine para Gamers eXistenZ y Matrix hay que sumarle Nivel 13. Otra cinta que rescata a Platón y su mito de la caverna pero con muchas menos pretensiones filosóficas que la trilogía de los Wachowski. Y sobre todo, sin tiroteos a cámara lenta, ni chupas de cuero, ni tanto postureo. Nivel 13 huye de todo artificio para centrarse en la historia. Y si Matrix aborda los saltos de una realidad a otra como una peli de acción con una rompedora puesta en escena, aquí nos encontramos con un thriller de tintes policiacos con un ritmo mucho más pausado.

Hannon Fuller es un científico que ha creado un dispositivo capaz de simular de forma perfecta una realidad virtual (ambientada a finales de los años 30). Su planteamiento es sencillo: te enchufas y pasas a formar parte de ese mundo, compartiendo las vivencias, recuerdos y, en cierto modo, la conciencia de tu alter ego virtual. Y como suele pasar en estos casos, la realidad virtual es mucho mejor que el mundo real. Mirad qué bien se lo pasa el bueno de Hannon Fuller en 1937:

Revelaciones que matan...

Pero un buen día, Fuller descubre que algo va mal. Y deja un mensaje a Douglas Hall, uno de sus más íntimos colaboradores, advirtiéndoselo. Poco después, muere asesinado. Y Douglas iniciará una investigación para destapar lo ocurrido, un verdadero tour de force en el que no faltarán bellas desconocidas (o quizá no sean tan desconocidas), saltos de una realidad a otra, personajes que no son lo que parecen (mejor dicho, que son mucho más de lo que parecen) y al final, cuando tengamos todas las piezas del rompecabezas bien encajadas, una terrible y sorprendente revelación, que es el climax de la película.

Nivel 13 plantea una realidad a tres niveles (¿o son tres realidades?) en las que los personajes son muy a su pesar, marionetas (sobre todo el protagonista). A diferencia de Matrix, aquí no existe la figura del "elegido" pero también se explota el componente romántico (en nuestra opinión demasiado) entre el protagonista y una guapísima Gretchen Mol, que firma una actuación sobresaliente. Como la de Vincent D'Onofrio, enorme en su dualidad barman/experto en informática. Teniendo en cuenta que la mayoría de los personajes hace dos papeles (tres en algunos casos), la elección del casting resultaba fundamental y aquí acertaron plenamente.

Aciertos y fracasos

El otro gran logro de la película es la recreación de los años 30. Teniendo en cuenta el escaso presupuesto de la cinta (y que Roland Emmerich está en los créditos como productor) resulta admirable como se las han apañado para recrear los exteriores, el cabaret, el vestuario, etc. Casi podríamos decir que contrasta con la cutrez de los efectos especiales en el mundo real a la hora de plasmar los saltos de una realidad a otra (que palidecen ante el despliegue de Matrix). Pero incluso esto está tratado con inteligencia, ya que hay un par de chistes en el guión relativos a esta pobreza de medios que deriva en unos efectos especiales más que discretos.

Lo que menos nos gusta de Nivel 13 es su afán de explicarlo todo. En ningún momento se permite al espectador que se haga sus propias conjeturas. Todo se nos da bien masticadito, para que no nos perdamos, incluyendo ese pasteloso final que tan poco nos gusta. Reconocemos que no hemos leído y por tanto no sabemos como acaba Simulacron-3, la novela de Daniel F. Galouye en la que se inspira esta cinta, pero este happy end no pega nada con el tono general de la película

Pero aún con los defectos mencionados en el párrafo anterior, Nivel 13 es un buen thriller de ciencia-ficción que no mereció pasar desapercibido, eclipsado ante el huracán Matrix. Dejemos a un lado el espinoso tema de las influencias/plagios (Matrix se estrenó un par de meses antes que Nivel 13, aunque hay gente que mantiene que los Wachowski se inspiraron en el personaje que interpreta Vincent D'Onofrio para su Arquitecto), más que nada porque muchas de las ideas propuestas por ambas pelis ya estaban en Dark City, que se estrenó el año anterior. Y centrémonos en disfrutar de una historia bien cimentada que vuelve a plantear una pregunta que mi compañero Borja Abadie se encargó de responder de forma brillante en su crítica de eXistenZ: "¿Es bueno que la gente se aleje de la realidad para vivir enganchado (literalmente) a un mundo virtual? Quizás no seamos los más indicados para contestar a esa pregunta, ¿no?".

Valoración

Una buena peli de ciencia-ficción absolutamente eclipsada por el fenóneno Matrix. Pese a su afán por explicarlo todo y a su "happy end", la trama engancha. Y solventa bien su escaso presupuesto,

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La recreación de los años 30 y la interpretación de ciertos actores (sobre todo Vincent D'Onofrio).

Lo peor

Su afán porque el espectador lo entienda todo y su "final feliz", a todas luces innecesario.

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