Análisis

The Amazing Spider-Man: el poder de Electro ¡Crítica Doble!

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En The Amazing Spider-Man: el poder de Electro, Peter Parker compagina su papel como Spider-Man con su vida junto a Gwen Stacy. No ha olvidado la promesa que le hizo a su padre manteniéndose lejos de ella, pero es algo que no puede cumplir. Las cosas cambiarán para Peter cuando aparezca un nuevo villano, Electro, y un viejo amigo, Harry Osborn, regrese, al tiempo que descubra nuevas pistas sobre su pasado.2014 - DIRIGIDA POR: Marc Webb - PROTAGONIZADA POR: Andrew Garfield, Emma Stone, Jamie Foxx, Dane DeHaan, Paul Giamatti, Sally Field, Colm Feore, Chris Cooper, Mark Doherty, Stan Lee. En cines a partir del 16 de abril.

ACTUALIZADO: Hoy llega a los cines The Amazing Spiderman 2: El poder de Electro. Os refrescamos nuestra crítica de la película.

Casi dos horas y media de metraje nos sumergen de nuevo en las aventuras de este nuevo Spider-Man y ¡menudo comienzo! The Amazing Spider-Man: el poder de Electro nos lleva a conocer parte de los sucesos que tuvieron como consecuencia que Peter fuera dejado bajo la custodia de sus tíos May y Ben. ¿Quiénes eran sus padres? ¿Qué ocultaban? ¿Abandonaron a su hijo? De este hilo argumental Webb seguirá tirando más adelante.

Y a continuación tenemos una secuencia con Spidey lanzándose en picado (habéis podido verlo en el tráiler) con la cámara atada al cuerpo como si se tratara de un paracaidista en caída libre para luego colgarse de los edificios mostrando una flexibilidad inaudita. Realmente nunca antes habíamos podido volar así en el cine acompañando al superhéroe y no es la única vez que esto sucede en la película, así que es muy disfrutable y a buen seguro esta sensación se multiplicará en formato 3D.

En muchos sentidos, el tiempo es importante en la película y el leit motiv de los engranajes y las manillas del reloj se repite para hacernos llegar un mensaje muy concreto: en este viaje que emprendemos con el hombre-araña habrá muchas cosas que llegarán a su conclusión y otras que se reiniciarán y no nos referimos exclusivamente a sus estudios académicos con la ceremonia de graduación...

Los elementos técnicos

Tanto la concepción de la banda sonora como el sonido o el trabajo de fotografía es impresionante si tenemos en cuenta que, por primera vez, la película entera se ha rodado en Nueva York. Como no puede ser de otra manera, la ciudad es un personaje más, con sus luces palpitantes, el perfecto reclamo para Electro.

El diseño de los efectos visuales ligados a él ha sido el gran reto de la película en la que las corrientes eléctricas deben mostrarse como si fueran parte integrante tanto de Max, el hombre que hay tras Electro como la forma en la que éste proyecta su poder. Jerome Chen, el responsable de los efectos visuales, exhibe músculo desde el primer minuto y consigue no pocas proezas de las que se te quedan grabadas en la mente, como la "secuencia del sentido arácnido" en la que Spidey tiene que salvar a un buen número de civiles de la electricidad.

Christopher Waegner, uno de los supervisores de generación por ordenador comenta cuáles fueron sus referencias a la hora de desatar el caos eléctrico: “Estudiamos imágenes a alta velocidad de relámpagos para ver las grietas eléctricas. Estudiamos las bobinas Tesla, esferas de plasma, cada una de estas representaciones de la energía y las juntamos. Los relámpagos se componen de una docena de capas de elementos, dependiendo de qué tipo de descarga se dispare y cómo ésta reacciona con el ambiente”. A la vista está que el resultado es apabullante.

Excepcionales villanos

Si habéis seguido las noticias acerca de la película quizá uno de vuestros temores sea que haya una saturación de enemigos de Spider-Man, pero no es el caso. Básicamente podemos ver a tres: Electro, el que se supone que es el protagonista a pesar de que su peso específico en la trama es más bien liviano; Rhino, que representa el vínculo con la tercera entrega de la franquicia y el Duende Verde, muy diferente del que podíamos esperar y verdadero desencadenante de que a Spidey se le mueva la tierra bajo los pies.

Pero la adaptación no puede ser más desconcertante y se aleja totalmente y en todos los sentidos tanto de su versión en cómic como de su adaptación en la saga de Sam Raimi, que ya tenía sus licencias: ni se parece en sus motivaciones personales, ni en su aspecto, ni en su forma de actuar. De hecho, ni siquiera es un suero el que lo convierte en lo que es sino una enfermedad genética. Y sin embargo, de alguna forma funciona porque tiene continuidad con lo que nos contaron en la primera entrega... aunque entre con calzador.

Un final precipitado

Hay cierta confusión en la concepción de un guión que, escrito a tres manos por Alex Kurtzman, Roberto Orci y Jeff Pinker, trata de aglutinar quizás demasiadas cosas. Por un lado tenemos el espíritu del Spidey del cómic, un tanto fanfarrón, muy hablador y chistoso que funciona muy bien con la máscara puesta, pero no tan bien en otros registros más dramáticos que tienen que ver con la vida personal de Peter Parker.

En este punto hay dos nudos argumentales a desarrollar: su relación con Gwen y cómo aborda el sentimiento de abandono de sus padres. Sabe que en torno al maletín que le ha quedado como legado hay algún tipo de secreto que no consigue descifrar en un principio. Como personaje, la madurez le llega a Parker de una manera un tanto abrupta, por lo que sigue pareciendo un adolescente haga lo que haga.


El caso es que cuando todas las líneas argumentales convergen al final la cinta, cambia totalmente de ritmo,y los últimos veinte minutos nos dejan cierta sensación de premura. Como si el argumento se hubiese ido de las manos y tuviera que finalizar de alguna manera "rápido". Con todos sus fallos The Amazing Spider-Man tenía una frescura en los personajes que se pierde en esta secuela a base de pirotecnia y cierta falta de cohesión interna.

 

El traje de Spider-Man

Muchos fans del trepamuros van a sentirse agradecidos de que por fin Spidey luzca unos grandes ojos blancos parecidos a los de su predecesor en el papel. Deborah L. Scott, que diseñó el traje, comenta su evolución respecto a la cinta de 2012: “En la primera película, quería que el traje fuera muy realista – como si nos preguntáramos ‘¿Cómo haría este disfraz un niño?'. Utilizamos tejidos y diseños que un niño en Queens podría conseguir. Por ejemplo, los ojos estaban hechos literalmente de gafas de sol, porque eso es lo que él tendría a mano".

Sin embargo, el enfoque es completamente diferente en El poder de Electro: "En esta ocasión, quise adoptar lo que hicieron en los cómics (los elementos icónicos, cálidos y familiares que conocemos de Spider-Man. Y una vez más, los ojos son una parte importante) en esta ocasión se pueden ver unos ojos grandes y amigables. Cuando las personas interactúan con el traje, te transmite calidez y cercanía, seguridad, posibilita una conexión con la gente”.

“Marc y los realizadores dieron mucha importancia a los ojos del traje,” decía Scott. Ahora son blancos y más grandes que en la última película, están hechos de plástico de alta tecnología con unos lentes reales a través de los que puede ver. “Fuimos muy fieles con el texto original, los cómics originales, queríamos tomarlos como punto de partida y trasladarlos a las técnicas y cosas que hoy tenemos disponibles para hacer una versión más estilizada y cool”. Ya veréis por ejemplo el satinado de la tela roja o el hecho de que el azul sea más oscuro en la anterior entrega, que hace que luzca de forma muy distinta.

The Amazing Spider-Man: el poder de Electro sienta las bases para muchas cosas interesantes que están por llegar en la tercera entrega de la franquicia: el asentamiento de Oscorp como máquina de engendrar monstruos, la futurible aparición de MJ, lo que supondrá la universidad para Peter Parker... Como os decíamos al comienzo el reloj corre mucho para Peter y su alter ego en la película. Así que, en ese sentido, funciona muy bien como entrante, ¡pero queremos ya el plato principal!

Crítica desde la perspectiva "comiquera"

Por Jesús Delgado

¿Que qué me ha parecido The Amazing Spider-man: El Poder de Electro?, preguntáis. Pues teniendo en cuenta que soy un firme detractor de la primera parte, a la cual le achaco un montón de fallos y a la cual ataco sin piedad, únicamente puedo decir que esta secuela de Marc Webb es sencillamente Asombrosa, Espectacular y Superior, como el propio Spider-man. 
Efectivamente, amigos lectores, aquí tenéis a un converso que ha visto la luz con la nueva película de Spider-man. Todos los argumentos que sus más ácidos críticos pudiéramos blandir para criticar la primera parte, no nos son válidos en esta segunda entrega.  Nos encontramos con un tipo de película y un planteamiento completamente diferente. De hecho, da la impresión de que la productora tomó buena nota de las peores críticas que recibió ASM 1 y han pretendido subsanar los errores cometidos. 
Para empezar, hablemos del Spider-man de Andrew Garfield. El actor no solo hace un trabajo excelente, con un gran manejo de las emociones y una soberbia interpretación, sino que su Peter Parker / Spider-man es, por fin, aquel que los fans de los cómics queríamos ver en escena. Por un lado, podemos disfrutar de una mayor dimensión del personaje de Peter, que no llegamos a ver en la anterior película. Sus inseguridades y los arranques propios de un adolescente contrastan con todo el peso emocional, la culpa y su día a día como héroe. ¡Ah, y aunque no sale el J.J. Jameson sí se hace una gran referencia a dicho personaje y el cómo ve a Spider-man!
Por otro lado, el alter-ego de Peter que vemos en pantalla es realmente un Spider-man digno de los mejores cómics. Ya no se trata de un matón con poderes, un abusón sin gracia. Estamos ante un Spider-man chistoso, ingenioso, de lengua rápida y mordaz, que todos estábamos deseando ver. Y esto no sólo se mantiene en escenas puntuales, sino a lo largo de toda la película.   
Y hablando de ver. ¿Qué decir de su traje? No sólo es muy cercano al diseño del cómic, sino que además queda excepcionalmente bien en pantalla. Y cuando se mueve es una pasada. Tal y como debería moverse Spider-man realmente, sacándole todo el provecho que puede a su agilidad y a su fuerza sobrehumanas. Una delicia, vamos.
Vayamos ahora con Emma Stone. Una vez más su Gwen Stacy es uno de los platos fuertes de esta película. No nos encontramos ni ante una mujer florero ni ante una víctima/novia del héroe. Lo que la Gwen de Stone representa es el pilar sobre el que se asienta el mundo de Peter. Más inteligente, fuerte y decidida con él, es el Alfa y el Omega de su existencia. De ahí que la relación entre ambos personajes sea más o menos pastelosa. Pero esta cuestión, que a mí me parece una buena forma de representar su idilio, es posible que a más de uno le ponga nervioso o incómodo. Sobre gustos colores, oigan, pero a mí me convence.
Hablemos de tía May. Finalmente Tía May (Sally Field) es el encanto, adorable que añorábamos.  Su interpretación refleja que es la verdadera madre adoptiva de Peter, destilando un candor, un esfuerzo y un sacrificio que recuerda enormemente al de su versión Ultimate. Solo diremos que es finalmente más mamá y viuda y menos agente durmiente soviética.
¿Pero y los malos? Bueno, son correctos y hasta aquí diremos para no spoiler. Se echa en falta, eso sí, que no se les saque más jugo. Ahora bien, posiblemente a los fans más radicales que esperen una lectura literal de sus personajes respecto a los del cómic, se enfurezcan.  Electro/Max Dillon (Jamie Foxx) no es el sádico desaforado que conocemos, sino una persona con muchos problemas, metida en una situación que le viene grande. Y el Duende Verde/Harry Osborn (Dane DeHaan) es  una suerte de víctima de las circunstancias, siendo el origen de su arsenal y de sus poderes algo diferentes de los del cómic. Sobre todo, en lo tocante a sus poderes. ¿Son por eso sus caracterizaciones malas? En mi opinión no lo son. Y ahora os explico por qué.
El guion funciona como una suerte de novela gráfica, o incluso como un arco argumental de cómic al completo. Está bien encadenado, con un prólogo, un arranque, un nudo, un desenlace y un epílogo. La construcción de la historia es ideal (ofrece una suerte de simetría de principio a fin) y, de hecho, su gran virtud es que engarza con la anterior película como ruedas de un mismo reloj, dándole sentido a la primera parte.  Disculpa los “pecadillos” de “Amazing 1” e incluso explica por qué se articuló así, para dar pie a las próximas películas de Spider-man  de los Seis Siniestros y de Veneno.  De ahí que crea que las libertades a la hora de adaptar estos personajes estén al servicio de una historia más grande, de la que serán, seguramente, partícipes en un futuro. 
En gran parte, esta ganancia respecto a calidad de guion se la también debemos a las mentes detrás de él, los nuevos guionistas: Alex Kurtzman (Transformers:Prime, Star Trek), Roberto Orci ((Sleepy Hollow, Jeff Pinkner (Fringe, Perdidos) . Fijaos que precisamente los nombres de Orci y Kurtzman ya aparecen ligados a los futuros spin-offs de esta película. ¿Casualidad? Lo dudo.  En cualquier caso, este equipo se mueve a sus anchas creando una historia bien construida, que nos conduce a una conclusión lógica de los sucesos, ordenada, coherente y que incluso nos deja con ganas de más. 
Otro punto interesante sobre la nueva película es la banda sonora. Hans Zimmer toma el relevo de James Horner ¡Y vaya si se nota! A pesar de la grandeza de Horner, gran compositor donde los haya, el trabajo de Zimmer con la composición de los temas es en una sola palabra brutal. Da la sensación de vértigo, de acrobacias y de alturas que el héroe merece. 
Resumiendo. En la crítica de Amazing Spider-man le dije a un lector que esperaba algún día ver a un Spider-man que estuviera a medio camino entre el trágico de Sam Raimi y el tan denostado de Marc Webb. Pues bien, creo que finalmente hemos encontrado a ese Spider-man. Marc Webb por fin ha cogido el pulso al personaje, y si lo mantiene, es muy posible que Sony pueda rivalizar con Marvel Studios gracias a su propia franquicia de películas de superhéroes. Y si no, esperad a las próximas películas.  
¡Ah, la nota, que se me olvidaba! Yo seré un poco más generoso que Raquel. Le doy un 82. Es lo que tenemos los conversos, que nos cuesta ser más objetivos (sight).  No en vano,  puedo deciros con el corazón en la mano que, a día de hoy, estoy convencido de que The Amazing Spider-man 2: El poder de Electro es la mejor cinta de Spider-man hasta la fecha. 

Mi turno. Antes de empezar, lectores, os voy a pedir que me disculpéis. Voy a darle una patada a la mayor parte de los libros de estilo periodístico y voy a dirigirme a vosotros como si estuviéramos sentados en torno a una mesa, tomando una cañitas y hablando de la película que nos traemos entre manos, pues no se me ocurre mejor forma de dirigirme a vosotros ahora mismo tras haber salido del cine de ver The Amazing Spider-man 2

¿Que qué me ha parecido The Amazing Spider-man: El Poder de Electro?, preguntáis. Pues teniendo en cuenta que soy un firme detractor de la primera parte, a la cual le achaco un montón de fallos y a la cual ataco sin piedad, únicamente puedo decir que esta secuela de Marc Webb es sencillamente Asombrosa, Espectacular y Superior, como el propio Spider-man. 

Efectivamente, amigos lectores, aquí tenéis a un converso que ha visto la luz con la nueva película de Spider-man. Todos los argumentos que sus más ácidos críticos pudiéramos blandir para criticar la primera parte, no nos son válidos en esta segunda entrega.  Nos encontramos con un tipo de película y un planteamiento completamente diferente. De hecho, da la impresión de que la productora tomó buena nota de las peores críticas que recibió ASM 1 y han pretendido subsanar los errores cometidos. 

Para empezar, hablemos del Spider-man de Andrew Garfield. El actor no solo hace un trabajo excelente, con un gran manejo de las emociones y una soberbia interpretación, sino que su Peter Parker / Spider-man es, por fin, aquel que los fans de los cómics queríamos ver en escena. Por un lado, podemos disfrutar de una mayor dimensión del personaje de Peter, que no llegamos a ver en la anterior película. Sus inseguridades y los arranques propios de un adolescente contrastan con todo el peso emocional, la culpa y su día a día como héroe. ¡Ah,  J.J. Jameson sí tiene un papel en su historia, pero no os spoilearemos nada al respecto!

Por otro lado, el alter-ego de Peter que vemos en pantalla es realmente un Spider-man digno de los mejores cómics. Ya no se trata de un matón con poderes, un abusón sin gracia. Estamos ante un Spider-man chistoso, ingenioso, de lengua rápida y mordaz, que todos estábamos deseando ver. Y esto no sólo se mantiene en escenas puntuales, sino a lo largo de toda la película. Sus líneas de dialogo son geniales y muy, muy, muy apropiadas.

Y hablando de ver. ¿Qué decir de su traje? Su nuevo uniforme no solo es muy cercano al diseño del cómic, sino que además queda excepcionalmente bien en pantalla. Y cuando el héroe se mueve es, en dos palabras, una pasada; tal y como debería moverse Spider-man realmente, sacándole todo el provecho que puede a su agilidad y a su fuerza sobrehumanas. Una delicia, vaya.

Vayamos ahora con Emma Stone. Una vez más su Gwen Stacy es uno de los platos fuertes de esta película. No nos encontramos ni ante una mujer florero ni ante una víctima/novia del héroe. Lo que la Gwen de Stone representa es el pilar sobre el que se asienta el mundo de Peter. Más inteligente, fuerte y decidida con él, es el Alfa y el Omega de su existencia. De ahí que la relación entre ambos personajes sea más o menos pastelosa. Pero esta cuestión, que a mí me parece una buena forma de representar su idilio, es posible que a más de uno le ponga nervioso o incómodo. Sobre gustos colores, oigan, pero a mí me convence.

Hablemos también de tía May. Finalmente Tía May (Sally Field) es el encanto, adorable que añorábamos.  Su interpretación refleja que es la verdadera madre adoptiva de Peter, destilando un candor, un esfuerzo y un sacrificio que recuerda enormemente al de su versión Ultimate. Solo diremos que es finalmente más mamá y viuda y menos agente durmiente soviética. ¡Que gran giro para el personaje!

¿Pero y los malos? Bueno, son correctos y hasta aquí diremos para no spoilearos nada. Se echa en falta, eso sí, que no se les saque más jugo. Ahora bien, posiblemente a los fans más radicales que esperen una lectura literal de sus personajes respecto a los del cómic, se enfurezcan.  Electro/Max Dillon (Jamie Foxx) no es el sádico desaforado que conocemos, sino una persona con muchos problemas, metida en una situación que le viene grande. Y el Duende Verde/Harry Osborn (Dane DeHaan) es  una suerte de víctima de las circunstancias, siendo el origen de su arsenal y de sus poderes algo diferentes de los del cómic. Sobre todo, en lo tocante a sus poderes. ¿Son por eso sus caracterizaciones malas? En mi opinión no, no lo son. Y ahora os explico por qué.

El guion funciona como una novela gráfica, o incluso como un arco argumental de cómic al completo. Está bien encadenado, con un prólogo, un arranque, un nudo, un desenlace y un epílogo. La construcción de la historia es ideal (ofrece una suerte de simetría de principio a fin) y, de hecho, su gran virtud es que engarza con la anterior película como ruedas de un mismo reloj, dándole sentido a la primera parte.  Disculpa los “pecadillos” de “Amazing 1” e incluso explica por qué se articuló así, para dar pie a las próximas películas de Spider-man  de los Seis Siniestros y de Veneno.  De ahí que crea que las libertades a la hora de adaptar estos personajes estén al servicio de una historia más grande, de la que serán, seguramente, partícipes en un futuro. 

En gran parte, esta ganancia respecto a calidad de guion se la  debemos a las mentes detrás de él, los nuevos guionistas: Alex Kurtzman (Transformers:Prime, Star Trek), Roberto Orci (Sleepy Hollow) y Jeff Pinkner (Fringe, Perdidos) . Fijaos que precisamente los nombres de Orci y Kurtzman ya aparecen ligados a los futuros spin-offs de esta película. ¿Casualidad? Lo dudo.  En cualquier caso, este equipo se mueve a sus anchas creando una historia bien construida, que nos conduce a una conclusión lógica de los sucesos, ordenada, coherente y que incluso nos deja con ganas de más. 

Otro punto interesante sobre la nueva película es la banda sonora. Hans Zimmer toma el relevo de James Horner ¡Y vaya si se nota! A pesar de la grandeza de Horner, gran compositor donde los haya, el trabajo de Zimmer con la composición cambia en buena medida la atmosfera de la cinta. Su música transmite la sensación de vértigo, de acrobacias y de alturas que el héroe merece en una gran película de aventuras como ésta. Una vez más, el compositor de Origen, Man of Steel, 12 de Años de Oscuridad y otra larga serie de películas, demuestra que puede escribir música para practicamente cualquier título que le propongan. 

Resumiendo y concluyendo: En la crítica de Amazing Spider-man le dije a un lector que esperaba algún día ver a un Spider-man que estuviera a medio camino entre el trágico de Sam Raimi y el tan denostado de Marc Webb. Pues bien, creo que finalmente hemos encontrado a ese Spider-man. Marc Webb por fin ha cogido el pulso al personaje, y si lo mantiene, es muy posible que Sony pueda rivalizar con Marvel Studios gracias a su propia franquicia de películas de superhéroes. Y si no, esperad a las próximas películas.  


¡Ah, la nota, que se me olvidaba! Yo seré un poco más generoso que Raquel. Le doy un 82. Es lo que tenemos los conversos, que nos cuesta ser objetivos tras una epifanía (sight).  No en vano, puedo deciros con el corazón en la mano que, a día de hoy, estoy convencido de que The Amazing Spider-man 2: El poder de Electro es la mejor cinta de Spider-man hasta la fecha. ¿Dentro de dos o tres años? Lo mismo os digo que Amazing Spider-man 3.... tiempo al tiempo. 

Valoración

Muy larga y un tanto irregular, pero también esclarecedora, la película muestra sus intenciones: "the show must go on" por todo lo alto y nos espera muuuucho más.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

La magnífica Gwen Stacy a la que da vida Emma Stone: es perfecta.

Lo peor

Altibajos en el ritmo y un final atropellado, ¡con casi dos horas y media de metraje!

Lecturas recomendadas