Análisis

Crítica de It Follows

Por Manuel del Campo
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CRÍTICA DE: It Follows - DIRIGIDA POR: David Robert Mitchell - PROTAGONIZADA POR: Monika Monroe, Keir Gilchrist, Daniel Zovatto, Jake Weary, Olivia Luccardi, Lili Sepe, Linda Boston, Caitlin Burt, Heather Fairbanks. Ya en cines.ARGUMENTO: Una joven empieza a sufrir una situación aterradora tras su primer encuentro sexual con el chico con el que sale. Tendrá que convencer a sus amigos del peligro que corre mientras trata de sobrevivir.

La película indie It follows se cuela en medio de la avalancha de películas de terror que van desde nuevas propuestas (Cybernatural, con las redes sociales de por medio, o The Lazarus Effect, de resurrecciones incontroladas), secuelas y requetesecuelas (Insidious 3) y remakes de clasicazos (Poltergeist). Si estamos ante una nueva edad de oro del género, solo el tiempo lo dirá. Y aunque los fans de este tipo de cine lo celebren, debemos asumir que está llegando de todo: bueno, malo, desgastado y orginal. Dentro de esto último es donde podríamos encajar, al menos en parte, a esta propuesta bastante alejada de las superproducciones.

Su caracter independiente y casi reivindicativo de la serie B, apoyada en notables dosis de originalidad -quizá clave para haber sido seleccionada en festivales como Sitges y Cannes- ha impulsado el boca a boca hasta el punto de lograr unos resultados en taquilla impensables para una película modesta,

Pero entremos en materia. Para empezar, aquí importa bien poco el "por qué" (de hecho no existe) y sí el "qué" y, sobre todo, el "cómo". Y de una forma más sútil, el "dónde". Así que quien vaya buscando alguna enrevesada explicación que tenga que ver con algún crimen cometido siglos atrás que ha hechizado una casa o que hable de un asesino que busca venganza desde el ultratumba tras haber visto como masacraban a su familia, que se olvide. Aquí las cosas suceden porque sí. Y punto.

En cuanto al "qué", de acuerdo, digamos que no hay nada de original, puesto que los personajes se enfrentan a una maldición que les lleva a pasarlas canutas y, en el peor de los casos, a la muerte. La chicha (nunca mejor dicho) llega en el "cómo" puesto que el causante de la maldición es el sexo. Así, como suena. En otras palabras, algo tan placentero como echar un polvo provoca la peor de las pesadillas. Lo primero que me vino a la mente es el mensaje ultra puritano que una premisa así puede traslucir. Sin embargo, otros críticos más avispados que yo han considerado que lo que en realidad hay es un ingenioso sarcasmo, ya que la redención parece estar también en el sexo, algo que según avanza la trama resulta más que discutible, en mi opinión.

Por último, el "dónde" se va haciendo más evidente según avanza el metraje, pues la casi despoblada ciudad en la que sucede todo, y en la que apenas vemos a los adultos (salvo en momentos clave, como si fuera una especie de retorcido cuento) logra de forma muy astuta destacar la indefensión casi absoluta de los protagonistas.

En cualquier caso, sea lo que sea lo que el cuasi debutante David Robert Mitchell haya querido decir (si es que ha querido decir algo) la gracia está en la inquietante contraposicón entre placer y terror, así como en el dilema moral que se le plantea a la protagonista al tener que dilucidar (sin tener nada claro que vaya a resultar) si quiere librarse de la maldición y pasársela a otro teniendo más sexo... (sí, exactamente lo que pensáis, como si fuera una enfermedad venérea)

Somos pobres, pero temibles

Dentro de su descarado caracter independiente y modestia de medios, la película está rodada con inteligencia y elegancia, ofrece algunos planos muy ingeniosos (con sorprendentes movimientos de cámara) y contiene algunas escenas impactantes (la secuencia inicial es de lo más perturbadora). Además, los desconocidos actores consiguen hacer la historia creíble, en especial la protagonista Maika Monroe (que tuvo un papel destacado en la también aclamada The Guest), a quien habrá que seguir la pista.

Es cierto que hacia la segunda parte del film la historia pierde fuerza, no así interés por llegar al desenlace, que en ciertos momentos bordea algún tópico del terror adolescente, sin llegar a caer en él y que, por más que no se quieran dar explicaciones, hay ciertas licencias argumentales que chirrían. Pero resulta admirable como se mantiene el (sorprendente en este tipo de films) tono serio y sobrio hasta el final, dosificando casi con cuentagotas los sustos y con un ritmo pausado, casi contenido, bajo los acordes de una peculiar banda sonora de sintetizadores con cierto aire ochentero.

It follows no es ninguna obra maestra, en mi humilde opinión (lo digo porque otros sí la califican de tal), pero sí una película que ofrece algo diferente dentro de los convencionalismos del género. Mi sugerencia es que le deis una oportunidad, sabiendo que no vais a encontraros ni de lejos un festival de sangre y sustos, y en el que se presta mucha más atención a los personajes y sus reacciones que al misterioso causante de la maldición. Eso sí, cuando salgáis del cine que no se os quiten las ganas de daros un revolcón si se tercia...

Valoración

Original propuesta dentro del saturado género de terror. Un planteamiento interesante y una efectiva puesta en escena bajo un estilo sobrio y pausado.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

La original idea argumental. Sobriedad y puesta en escena. Creíble trabajo de la protagonista.

Lo peor

Pierde nervio en la parte final. Su sobriedad le pesa en algunos momentos. Ciertas licencias.

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