Análisis

Crítica de El lado bueno de las cosas

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Tras pasar ocho meses en una institución mental por agredir al amante de su esposa, Pat se va a vivir a casa de sus padres dispuesto a rehacer su vida y a recuperar a su ex-mujer. Todo se complicará cuando conozca a Tiffany, una chica con ciertos problemas y mala fama.   2012 - DIRIGIDA POR: David Owen Russell - PROTAGONIZADA POR: Jennifer Lawrence, Bradley Cooper, Robert De Niro, Julia Stiles, Chris Tucker, Jacki Weaver. Estreno en España: 25 de enero 2013.

El lado bueno de las cosas es una película de personajes. Cada uno de ellos con sus personalidades y sus rarezas aportan un toque excéntrico muy particular. Cuando Pat es dado de alta y regresa a su hogar, pronto descubrimos que, aunque era él quien estaba ingresado, bien podría haberlo estado cualquiera de las personas que tiene alrededor: su amigo, asfixiado por un estilo de vida que a duras penas puede mantener, su hermano, que sistemáticamente trata de sobresalir por encima de él o su propio padre, un ludópata consumado.

 

Para colmo de males tiene un problemilla: cada vez que escucha una determinada canción pierde la noción de sí mismo en un ataque de cólera. Y lo peor es que en algunas ocasiones sólo él puede oírla...

 

 

Nada de eso importa: Pat tiene un plan para recuperar su vida, perdonar la infidelidad de su esposa y recuperar su hogar a toda costa. Para comenzar, va a hacer ejercicio regularmente para bajar peso, y va a tratar de comprenderla mejor leyendo los libros sobre los que basa sus clases como "Adiós a las armas" de Hemingway (el libro es el eje de uno de los momentos más hilarantes de la película, eso sí, te fastidian el final si no lo has leído). Pero, ¿está preparado para enfrentarse al mundo real y sus desdichas? ¿Conseguirá con ello mantenerse en el lado positivo de la vida?

Quién es quién

David Owen Russell (Extrañas coincidencias, The Fighter) escribe el guión y dirige El lado bueno de las cosas, consiguiendo algo impensable: sacarle alguna que otra expresión facial a la pétrea Jennifer Lawrence (X-Men. Primera generación, Los juegos del hambre), que si encauza su carrera hacia este tipo de cine, puede que nos dé alguna que otra alegría.

 

 

Su personaje aparecerá para aportarle una dosis de humor a la película muy notable. Es indudable la química que desprende junto a Bradley Cooper (El ladrón de palabras, The Place Beyond the Pines) con quien se tira media película discutiendo y negociando.

 

Los preocupados padres de Pat son un supersticioso Robert de Niro y la protectora Jackie Weaver que conforman, junto a su hermano, una de esas familias extrañas con las que podemos llegar a sentirnos incluso algo identificados (olvida los anuncios navideños, que aquí hay discusiones, enfrentamientos y desencuentros, como en cualquier hogar).

 

Paranoias y catarsis

Russell utiliza un recurso narrativo curioso para hacernos comprender esos "apagones" que tiene Pat y que vienen acompañados de aturdimiento y un arraque de violencia inusitado: deja que la cámara se acerque a él desde cierta distancia, como si realmente algo se apoderara de él y cuando va a estallar, funde. Cuando se presupone que estos demonios le han abandonado, el recurso se utiliza a la inversa en la catarsis final, de modo que la cámara se aleja de él y le deja en un fondo lejano para que continúe su vida.

 

 

En ciertos momentos del metraje, El lado bueno de las cosas nos recuerda a la estupena cinta Pequeña Miss Sunshine, sobre todo porque hay algo similar en ambas: una coreografía que solo se ve al completo en el clímax cómico final y cuya preparación vertebra buena parte del hilo argumental.

 

Divertida y con no pocas reflexiones sobre la propia naturaleza humana, a El lado bueno de las cosas, solo la difumina un poco la parte romántica en la que más se nota el exceso de metraje y que no puede evitar quedar un tanto lastrada por los tópicos del género. A pesar de ello, en otros momentos es bastante original y la sinceridad descarnada de Pat, las apariciones esporádicas de uno de sus compañeros de terapia y la propia concepción de los individuos que lo rodean hacen que la parte cómica incline la balanza en sentido positivo.

Valoración

Comedia romántica inusual, con un toque "indie" que le va fenomenal y le aporta grandes dosis de genialidad a sus vibrantes diálogos. Un metraje más ajustado le habría hecho bien.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Las situaciones surrealistas y el mensaje positivo que hay de trasfondo.

Lo peor

Que sea una comedia romántica: cae en algunos lugares comunes que la hacen predecible.