Análisis

Crítica de Los minions, el spin-off en solitario

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Los minions (Minions) - DIRIGIDA POR: Kyle Balda y Pierre Coffin. CON LAS VOCES DE: Alexandra Jiménez y Quim Gutiérrez. En cines a partir del 3 de julio.ARGUMENTO: La historia de los minions se remonta al principio de los tiempos, siempre buscando un villano al que servir. Sin embargo, todos van cayendo hasta que a Kevin se kle ocurre un plan. Acompañado por el rebelde Stuart y el adorable Bob, emprende un emocionante viaje para conseguir una jefa en condiciones: la terrible Scarlet Overkill.

¿Cómo de divertida es Los minions? Chanante cuando salen ellos y les permiten ser las merecidas estrellas del show con su humor absurdo y gamberrete; más convencional cuando le ceden el testigo a una villana sin demasiada chicha cuya historia no engancha ni de lejos como lo hiciera la de Gru, en la que se unían cierta ternura con una maldad simpática.

El arranque de la película es espectacular desde los créditos cuando descubrimos la génesis de nuestros alocados amigos amarrillos siempre en busca de un malo malísimo al que servir como fieles secuaces... desde que son seres unicelulares pululando por las aguas.

Si el secreto de su éxito es su sencillez, con esta película los minions se reafirman pasando por diferentes etapas históricas buscando a alguien lo suficientemente pérfido a quien servir (y reescribiendo la historia a su antojo), aunque lo que es de traca es su exilio, en el que caen en depresión al no conseguir su objetivo.

Que eran un alivio cómico magnífico en Gru. Mi villano favorito y Gru 2 es incontestable y que el listón estaba alto a la hora de verlos en solitario, también. Es casi imposible mantener el grado de locura de los personajes durante una hora y media y el guión de 

Brian Lynch (que ya había colaborado con Cinco Paul y Ken Daurio, los guionistas de Gru, en Hop) toma dos decisiones: una muy acertada y otra muy desafortunada que hace que la segunda parte de la película resulte más convencional y anodina.

 

 

La primera es individualizar a los minions presentándonos a Kevin, Stuart y Bob y confiriéndoles una personalidad determinada que nos permite cogerles aún más cariño y la segunda es presentar una trama asociada a una villana bastante histérica que carece de interés para la comedia que conocen en la Viilain-Con, la convención internacional de supervillanos.

 

Las voces de ella y su marido son en castellano las de Alexandra Jiménez y Quim Gutiérrez, dos actores que servirán de reclamo comercial a la película, aunque no tanto como el encanto de las criaturillas que nos tienen robado el corazón con sus locuras.

 

 

A pesar de este pequeño bajón que supone su trama secundaria y que pasa por el robo de la corona de la reina de Inglaterra, el contexto salva bastante la historia: y es que ubicarla en el Londres de finales de los 60 es todo un filón: los minios protagonizan sketches divertidísimos por más que sean un tanto inconexos hasta llegar a un final digno y con tintes nostálgicos. 

 

Con Los minions, eso sí, sus creadores parecen cerrar un poco la puerta a un regreso pues la trama queda bien cerrada, aunque no sería de extrañar que nos sorprendieran con una nueva incursión en solitario en el cine o, mucho más probable, con una serie de televisión.

 

De momento, uno de los obstáculos que se nos antojaban más difíciles de sortear era "el idioma minion" y es que hablan lenguaje Gibberish que significa lenguaje inentendible (aunque se les entiende de fábula). Ya teníamos un listado de palabras gracias a Gru, pero vamos a poder introducir algunas nuevas muy divertidas:

 


 

Por otra parte, como hilo conductor contamos con una voz en off explicando lo que de otra manera sería un galimatías así que la papeleta se resuelve perfectamente. Los minions conservan su atractivo de maravilla y la película, que agradará sobre todo a los más pequeños, cuenta con algún que otro gag picantón dirigido al público adulto que para los primeros pasarán inadvertidos. No es lo que más abunda ni lo más logrado, pero ahí está para quien busque un aliciente extra.

 



Los minions nos ha dejado con ganas de más, la verdad, da igual si es en la prehistoria, sirviendo a Napoleón o a los yetis de la Antártida: nunca te dejan frío. Aunque no haya sido una jugada redonda por los compañeros de viaje que les han dado, queda claro que tenemos héroes amantes de las bananas para rato.

 

¿Sabéis cuándo nos vamos a reír de verdad? ¡Cuando dejen que se desmelenen del todo y sean los verdaderos protagonistas de la película! Ese día no nos va a hacer falta diccionario para carcajearnos a mandíbula batiente...

Valoración

Esperábamos ver brillar a las pequeñas estrellas amarillas que son los Minions en su spin-off pero quedan eclipsadas por una Scarlett Overkill muy sosainas y con reducidas esperanzas de una continuación, ¡snif!

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

Los minions en grupo y su minionés característico, que funciona de lujo.

Lo peor

Que no hayan permitido a los minions ser los absolutos protagonistas de la peli.

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