Análisis

Crítica osada de Brave (Indomable)

Por David Martínez
-

ARGUMENTO: La princesa Merida se niega a aceptar un matrimonio de conveniencia y recurre a la magia para cambiar su destino. Arrepentida, tendrá que arriesgar su vida para recuperar aquello que más quiere. 2012 - DIRIGIDA POR Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell - PROTAGONIZADA POR Kelly Macdonald, Billy Connolly y Emma Thompson.

Al contrario que otras productoras de animación digital, Pixar construye sus personajes alrededor de un guión maduro, que suele conquistar por igual a pequeños y adultos. En sus dos últimas producciones (Cars 2 y la que nos ocupa) la compañía de John Lasseter ha bajado ligeramente el nivel.

Si bien, Brave se mantiene en la excelencia técnica, en particular el pelo y los entornos naturales, la historia es más convencional. La princesa Merida, cuya mirada nos conquista desde el primer minuto de película, se convierte en una heroína  moderna como ya hemos visto en otras películas de Disney, quizá la referencia más evidente sea Mulan (que, por cierto, tiene una relación muy similar con su caballo).

Pero esta cinta tiene muchas lecturas. Los pequeños pueden disfrutar de una aventura medieval, previsible, pero bien llevada, que no escatima en momentos violentos (evidentemente no son explícitos, pero  la fuerza de algunos combates deja en silencio la sala) y que tiene pinceladas de humor que se asientan sobre recursos facilones, como los golpes y las expresiones ridículas.

Pero Brave también es una historia sobre la adolescencia, y en particular el complejo de Electra, por el que una madre y su hija se enfrentan. Porque sí, esta princesa no es huérfana, ni sufre el acoso de una madastra; Merida vive en una familia tradicional, y la relación con su madre es la batuta que marca el ritmo de toda la historia.

Otro de los elementos que brillan en esta cinta es el uso del folclore medieval europeo. La historia comparte muchos elementos con el mito de Beowulf, desde las fiestas en el salón del rey Rothgar, a la presencia de un monstruo (Grendel en este caso es sustituido por un oso) y la madre de la criatura, que aquí es una bruja bastante más amable.

La ominosa presencia de la naturaleza es otra de las novedades que nos hemos encontrado. Ya hemos visto películas protagonizadas por animales, o entornos "verdes" como las Cataratas Paraíso de Up, pero no tenían un acercameniento tan realista, ni una composición tan equilibrada como los bosques de Brave. En este caso, el film funciona como en su momento Braveheart, y nos hace sentirnos en aquella época oscura, húmeda y con niebla omnipresente, alternando el interior del castillo con unos exteriores ricos. Quizá esto justifique aún más verla en tres dimensiones. 

Desde una perspectiva más fría, Brave es previsible, "sensiblera" y con personajes menos profundos que anteriores obras de la casa. Pero reconozco que, en la butaca, me he enamorado de esta pelirroja rebelde, y he disfrutado viendo cómo se equivocaba y luchaba, como si yo fuera uno de los niños que abarrotaban la sala.

Mención aparte para el corto que precede a la película, La Luna, de una sensibilidad extraordinaria (aunque sin el sentido del humor de Birds). Si aún no habéis encontrado un motivo para llevar a vuestro hermano pequeño al cine, y pasarlo tan bien como él, os dejamos con el trailer en castellano. Por cierto, el doblaje y la canción de Russian Red son también bastante notables.

Valoración

Una historia medieval de aventuras, con referencias al folclore gaélico, que funciona como una metáfora de la adolescencia. Visualmente deliciosa, pero más simple que otras películas de Pixar.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Personajes bien retratados, que funcionan a distintos niveles en un entorno dibujado con mimo.

Lo peor

Una historia más convencional de lo que acostumbra a narrar Pixar, previsible y de humor muy básico.

Lecturas recomendadas