Análisis

Crítica de San Andrés con Dwayne Johnson

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: San Andrés (San Andreas) - DIRIGIDA POR: Brad Peyton - PRPTAGONIZADA POR: Dwayne Johnson, Alexandra Daddario, Carla Gugino, Paul Giamatti, Hugo Johnstone-Burt, Art Parkinson, Ioan Gruffudd y Will Yun Lee. En cines a partir del 26 de junio.ARGUMENTO: La falla de San Andrés acaba cediendo y desencadena un terremoto de magnitud superior a 9 en California. Ante tal catástrofe, el piloto de helicóptero de rescate Ray y su exesposa Emma viajan juntos desde Los Ángeles hasta San Francisco para salvar a su única hija, Blake.

Vais a leer críticas de San Andrés mucho más destructivas que el terremoto que narra la propia película, pero ésta no va a ser una de ellas por una sencilla razón: el tándem Brad Peyton y Dwayne Johnson funciona de lujo, de hecho ya habían trabajado juntos en Viaje al centro de la Tierra 2. ¿Que el argumento es por momentos infantil e invesosímil? ¡A quién le importa! ¡Esto es cine de catástrofes y todos sabemos a lo que vamos al cine!

¿Sientes temblar la tierra bajo los pies? ¿Estás dos horazas con las uñas clavadas en la butaca? Pues de eso va esta peli, por más que sepas exactamente qué va a pasar al final (banderaca estadounidense de por medio).

Hay algo de honesto en esta propuesta en la que hay pocas sorpresas pero muchísima espectacularidad, y, si os animáis a darle una oportunidad, os invito a que la veáis en 3D, de otra forma perderéis el 50% del impacto de muchas escenas. De hecho tuvimos ocasión de ver una imagen en exclusiva en 4D antes de la proyección en 3D y os digo que no tenía nada que envidiar este segundo formato al primero.

Claro está que el argumento bebe de la magnificación de sucesos que ocurrieron en el pasado y suponen casi una conjura de los miedos al futuro... Hay un plan B si el mundo se derrumba porque si eso sucede, resurgiremos de nuestros escombros para recomponernos. 

Ya sabéis que en Estados Unidos todo es a lo grande: ahí tenéis programas como Megaconstrucciones y otras propuestas de "Extreme Engineering"... Pues esta película podríamos llamarla Megadestrucciones.

Tranquilos que todo está pasado por un tamiz que permite que hasta un niño pueda verla sin problemas: aunque hay secuencias impactantes de gente cayendo edificio abajo (que podrían herir un poco la sensibilidad de familiares del 11S, por no irnos más lejos) o siendo aplastados por containers y escombros, milagrosamente apenas se ven dos gotitas de sangre y los cadáveres no aparecen más que en las estadísticas de los noticieros. Todo muy teen, vamos.

De por medio el clásico drama familiar formulario, la trama romántica para todos los públicos y alguna que otra historia de superación personal. Nada, claro está, que no esté perfectamente rumiado para que a nadie se le haga bola. Clásica película para apagar la neurona y dejarse llevar por la espectacularidad y la grandeza de la devastación. Debería ser obligatorio ver una de estas al año solo por la catarsis... Teniendo muy claro eso sí, lo que uno va a ver: un héroe sin fisuras, damiselas en apuros salvadas en el último instante y toneladas de efectos especiales en una hipérbole constante.

En fin, dice nuestro mazado protagonista que en caso de catástrofe hay que preservar "el triángulo de la vida": pegarse a algo sólido y consistente y protegerse. Pues queda claro que yo no me metería debajo de una mesa, mejor me pongo al lado del mazacote de Dwayne Johnson, llamado a ser el nuevo Chuck Norris, que hace unas proezas increíbles que hasta te sacan la sonrisilla: aparte de ser capaz de pilotar casi cualquier cosa, no tiene reparos en hacer paracaidismo o tratar de rebasar un tsunami antes de que la brutal ola rompa. Lo que nos quieran contar...

Toda la credibilidad y dramatismo de pelis como Lo imposible se utiliza aquí de un modo totalmente diferente, mucho más frívolo si se quiere, pero con un fin muy distinto al fin y al cabo. ¡Qué grande es el cine!

Y es que no solo es un buen padre, un patriota y un entregado servidor encargado de la seguridad de quienes están en apuros sino que además es modesto, aplicado y diligente. ¡Tremendo! Si te la tomas es serio, es sonrojante, pero lo dicho, no va de eso.

Nada, tranquilos, que los chicos también tenéis un buen caramelo: Alexandra Daddario, más espectacular que los temblores que asolan la costa californiana que, vale, no es una gran actriz (o no le han dado muchas ocasiones de demostrarlo aún) pero es un cañón y otro buen reclamo.

Salvan el tipo Carla Gugino, Will Yun Lee y Paul Giamatti, muy entregado a su papel de científico largamente denostado que recupera su credibilidad, por más que su presencia no sea uno de los cebos para atrear al público. (Y a mí particularmnente me ha molado el cameo de Kylie Minogue), Se le pueden achacar mil problemas a la película, pero lo que tiene clarísimo es cuál es su nicho de mercado de principio a fin.

No os dejéis engañar por los gafapastas, os lo digo yo que al salir del cine oía a algunos críticos de cine poner la peli a parir, habiéndoselo pasado pipa durante las dos horas... No está bien visto decirlo, pero San Andrés es superentretenida que no magnífica, ni original, ni creíble... Quienes queráis algo más de profundidad manteneos alejados de la sala en la que se proyecte o, efectivamente, saldréis echando pestes. 

Valoración

Puro espectáculo visual para una película que te mantiene en tensión durante dos horas. Sabes lo que va a pasar, pero... ¡qué bien ruedan cine catastrofista quienes lo inventaron!

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

El ritmo, la tensión y la grandiosidad, ¡sientes los edificios temblar de veras!

Lo peor

No busques la cuadratura del círculo, que el guión es sota, caballo y rey. Lo que toca.

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