Análisis

Scarface (El precio del poder) - Crítica especial cine de los 80

Por Manuel del Campo
-

CRÍTICA DE: Scarface (El precio del poder) - DIRIGIDA POR: Brian de Palma - PROTAGONIZADA POR: Al Pacino, Michelle Pfeiffer, Steven Bauer, Mary Elisabeth Mastrantonio, Robert Loggia, F. Murray Abraham.ARGUMENTO: Tony Montana llega a los Estados Unidos durante el "éxodo de Mariel", en el que más de 100.000 cubanos emigraron a Miami. Una vez allí, comienza una escalada de delincuencia que le llevará a convertirse en un importante capo de la droga.

Cuando Oliver Stone escribió el guión de Scarface estaba aún saliendo de su propia adicción a la cocaina. Sin duda esta circunstancia explica que completara un texto que nos sumerge el mundo de la droga de una forma brutal, sin concesiones, presentando a un personaje que resume toda la podredumbre y degeneración del ambientre criminal del traficante. No en vano Stone decidió ampliar su conocimiento sobre el tema entrevistando a varios importantes capos de la droga en latinoamérica, en una aventura que casi le cuesta la vida...

Scarface es en realidad una remake algo libre de una película del gran Howard Hawks (mi director favorito de siempre, como ya he contado alguna vez por aquí) rodada en 1932 y protagonizada por Paul Muni, obra clave en el cine negro clásico que también en su momento sorprendió por su descarnada violencia. Aunque en la versión de 1983 se cambió el alcohol por la cocaina y se introdujo el elemento político de los exiliados cubanos.


La película está impregnada de esa crucial situación política y social de la época, y de hecho el film incluye imágenes reales del "Éxodo de Mariel" por el que 125.000 cubanos contrarios al regimen de Castro -según el propio Fidel, "la escoria del país"- emigraron a Estados Unidos tras un rocambolesco incidente. Sin duda es un elemento importante para entender al personaje de Tony Montana, que ya desde su presentación deja claro su odio y resentimiento hacia el regimen castrista y el comunismo. Aunque, y en este sentido Stone le da la razón a Castro, tampoco esconde su caracter delicitivo que ya le había puesto entre rejas no precisamente por motivos políticos.

Con ese caldo de cultivo, está escrito que Tony Montana no se va a ganar la vida fregando platos, y aprovecha la primera oportunidad que tiene para hacerse notar entre el mundo del hampa, asesinando primero a un cubano castrista y empezando a hacer pequeñas entregas para un capo de poca monta llamado Frank López.

The world is yours

A partir de ahí, si no lo teníamos claro ya, vamos a ver como este cubano exiliado "criado en las cloacas", como el mismo describe, está dispuesto a ser el dueño del mundo, como bien reza una frase que ve en un momento de la película y que convierte en su leitmotiv (hasta el punto de colocarlo en la fuente del hall de su mansión, una de las muchas muestras del lujoso dislate). Da igual si se trata de hacerse con el negocio de la droga en todo Miami o de arrabaterle la mujer a su primer jefe. Como bien explica en una de sus frases míticas "las ordenes las dan los cojones" y de eso Tony Montana tiene para repartir por toda Florida y le seguiría sobrando.

Scarface es Tony Montana y Tony Montana es Al Pacino. Es imposible concebir la película sin él, que en pleno estado de gracia (tras su consagración en El Padrino venía de rodar films míticos como Tarde de Perros, Serpico o A la caza) se encontró con un papel hecho a su medida, donde dar rienda a todos sus excesos pero también a su inagotable talento (por cierto, os recomiendo  ver la película en versión original, porque el acento cubano de Pacino, que llegó a pedir a todo aquel en el equipo de rodaje que hablara español que lo hiciera siempre que se dirigieran a él para poder practicar, es adimirable). 

Montana comienza siendo un personaje simpático, que asombra por su valentía (palpable en una de las primeras escenas brutales cuando tiene su primer conflicto con unos traficantes colombianos) pero que a medida que evoluciona desata una mezcla de furia y desmedida ambición que le lleva a convertirse en un personaje absolutamente desagradable, patetico y aterrador. De Palma y Stone no se cortan un pelo a la hora de presentar a Montana y a todo lo que le rodea de manera descarnada, y el espectador espera entre anonadado y asustado cuál será el próximo incontrolado movimiento de este ser autodestructivo, de avaricia inagotable, orgulloso, paranoico, misógino y absolutamente dañino, especialmente para los que le quieren (que no son muchos, claro...).

Y es que sin duda es en sus relaciones con el resto de personajes, más allá de los traficantes, donde se define la compleja mentalidad del protagonista. Desde su chica -una cuasi debutante Michelle Pfeiffer- hasta su hermana o su mejor amigo, Manny Ribera, que acabará convirténdose en el mayor símbolo de su inevitable autodestrucción. Scarface es, en su esencia, una tragedia clásica, con un dramático destino que parece escrito en la frente del protagonista desde el momento en el que pisa suelo americano.

Aquellos maravillosos 80

Es imposible entender esta película y el estilo en el que está rodada sin contextualizarla en los inolvidables 80 (por algo la hemos incluido en este especial), empezando por la banda sonora mezcla de sintetizadores (obra de Giorgio Moroder, autor de Flashdance entre otras) y música disco, siguiendo por la estética hortera y acabando por el lujo y el exceso en su máxima expresión. Exceso que alcanza al metraje (¡casi 3 horas!) y a una forma de rodar algo deslabazada, irregular, con una puesta en escena que desprende mucho oficio (marca de Brian de Palma, que no se resiste a meternos alguna cámara lenta) y que mezcla secuencias de una extraordinaria tensión y dramatismo con otras más planas. Y por supuesto, exceso en la violencia y en la presencia de la droga, que provocó que la película tuviera muchos problemas para no ser clasificada X en USA (al final se las apañaron para que llevara la clasificación R sin quitar ninguna escena).

El sólido y visceral guión de Stone se convierte, junto con Pacino, en el verdadero resorte de la película y le regala al protagonista algunas frases que en boca de Tony Montana se han convertido en míticas. Tampoco hay que desmerecer el acertadísimo casting, con la jovencísima Michelle Pfeiffer (que venía de hacer nada menos que Grease 2...) y que a partir de este film inició su brillante carrera, y siguiendo por actores de gran prestigio en aquellos años como Robert Loggia, F. Murray Abraham (Amadeus) o Maria Elisabeth Mastrantonio (que aquí está sensacional), inolvidable en Abyss. Y cómo no, Steven Bauer como su inseparable Manolo Ribera, en el que fue sin duda el papel de su vida.

Scarface es una película intensa e impactante, que aun en su imperfección y exceso se convirtió en una de las obras más influyentes en el cine de gangsters (y en los videojuegos, que se lo digan a GTA o al videojuego con el mismo nombre que se lanzó en 2006 para Xbox y PS2) y que cuenta hasta con versión parodiada en 8 bits,  aunque el paso del tiempo le haya pasado factura (algo que no sucede con las otras dos grandes obras de De Palma, Los Intocables y Atrapado por su Pasado, esta última una especie de futuro alternativo Scarface). Desde luego, una película de visión obligada para cualquier aficionado al cine (os recomiendo la edición especial con contenido extra, que es la que tengo yo) y para cualquier que quiera entender como se construyó la leyenda de un actor mítico. 

Os dejo con el trailer original de la pelicula, por supuesto en versión orginal, para que disfrutéis de unas migajas del amigo Pacino en su salsa. ¡Nos vemos pronto en este especial cine de los 80!

Valoración

Excesiva, irregular, violenta, visceral. Al Pacino se come la pantalla en una de sus interpretaciones legendarias, y De Palma nos mete a empujones en el brutal mundo de la droga. Sin concesiones al espectador. Una cinta de gangsters inolvidable.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

Al Pacino. Su crudeza, tanto moral como física. La legendaria escena final.

Lo peor

El metraje excesivo hace que tenga altibajos. Su esencia ochentera le ha pasado factura.

Lecturas recomendadas