Análisis

Helldivers - Análisis para PS4, PS3 y PS Vita

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: PS4

Surcamos la galaxia para traeros el análisis de Helldivers, un título que mezcla acción y estrategia, y que es uno de los integrantes de la Colección de Juegos al Instante de PS Plus en febrero. ¿Listos para ser los amos del espacio?

Tras hacernos pasar muy buenos ratos multijugador con Magicka, los suecos de Arrowhead Game Studios abandonaron el mágico mundo de Midgar para emprender un viaje hacia el espacio exterior, concretamente hasta una futurista galaxia en la que los humanos del Planeta Super Tierra luchan por ser la raza dominante entre otras 3 hostiles especies de alienígenas.

Con estas premisas arranca Helldivers, un título que comparte algunos elementos en común con Magicka, como la perspectiva isométrica o su fuerte componente multijugador cooperativo, pero que presenta muchas más diferencias que similitudes respecto a la anterior obra del estudio, siendo las más importantes las relativas a ambientación o estilo de juego que propone. 

Dominando la Galaxia

Ambientado en el año 2048, a historia del juego gira en torno de los Helldivers, unos futuristas soldados de élite que tienen como principal objetivo defender su planeta, la Supertierra, y -a su vez- lanzarse a la conquista del resto de planetas habitados de su galaxia, en los que habitan 3 razas diferentes de alinígenas (Bichos, Cyborgs e Iluminados), y que tienen el mismo propósito de dominación intergaláctica.

Antes de lanzarnos a darlo todo en el espacio exterior debemos superar un breve entrenamiento en forma de tutorial, en el que descubrimos -entre otras cosas- el sistema de control y el manejo de las armas de fuego, que se apoya en el clásico sistema de moverse con el stick analógico izquierdo y apuntar en todas las direcciones con el derecho, la técnica a la hora de lanzar granadas y, quizá lo más importante, el uso de las estrategemas.

Estas estrategemas, o habilidades especiales, permiten a nuestro Helldiver "invocar" diferentes ayudas en cualquier momento del fragor de la batalla. Para hacerlo, debemos acceder a un menú a tiempo real y realizar una secuencia de movimientos con la cruceta digital del mando, lo que aporta un extra de emoción y componente estratégico al asunto, algo a lo que contribuye que -de forma habitual- en cada misión solo podemos utilizar un número limitado de estas ayudas y que, además, desde que las solicitamos tardan un tiempo variable en aparecer en pantalla. Las estrategemas disponibles, que se van ampliando en número conforme avanzamos, son de diversa índole, e incluyen torretas defensivas autónomas, solicitud de más munición o la petición de un devastador ataque aéreo de apoyo a una zona concreta del escenario.

Con todas nuestras posibilidades como soldado bien asimiladas, somos trasladados directamente a nuestra nave de operaciones, desde la cual podemos personalizar diferentes aspectos de nuestro personaje, como el armamento y las estrategemas equipadas en cada momento, y -lo más importante- consultar el estado actual del conflicto bélico en los diferentes 'puntos calientes' de la galaxia. Tras analizar la situación podemos saltar a uno de estos sistemas (cada uno de ellos habitado por una raza alien concreta), que están compuestos por diferentes planetas que hacen las veces de niveles, y que nos instan a realizar diferentes objetivos, como capturar una zona concreta o destruir nidos de Bichos, lo que nos permite hacernos con su control y aumentar nuestro dominio del sistema, que es progresivo hasta que -finalmente- nos toca librar la batalla final por su conquista definitiva.

Ya en tierra hostil, y tras haber elegido nuestro punto de aterrizaje, observamos que el tamaño de los mapeados, que se generan de forma procedural (la composición del terreno cambia de forma aleatoria en cada partida), es muy pequeña, y que cada misión, de dificultad creciente, propone un reducido de objetivos que cumplir señalizados en el mapa, en el que también podemos ver la posición de los enemigos cercanos, que darán la alarma y pedirán refuerzos en el momento que nos detecten. Por este motivo, es vital elegir cuidadosamente nuestra estrategia para evitar ser vistos o crear estrategemas defensivas en los puntos clave antes de que esto suceda, ya que los combates son bastante duros, sobre todo jugando en solitario.

Y es que pese a que a un jugador ofrece buenos momentos, resulta claro que Helldivers está pensado para ser disfrutado en su modo cooperativo multijugador (local u online), pero que -por desgracia- tampoco está exento de ciertos problemas. Uno de los principales es que la cámara ofrece un plano demasiado cerrado y ningún jugador puede traspasar el límite de la pantalla, lo que en ocasiones crea algunos momentos bastante confusos y limita bastante la libertad de exploración. Por su parte, el fuego amigo no puede ser desactivado en ningún momento, por lo que si ya es relativamente fácil de por sí disparar por error a uno de nuestros compañeros debido a estos momentos de confusión de los que hablábamos antes, si jugamos online con desconocidos también corremos el riesgo de dar con jugadores que, lejos de cooperar, se dediquen a fastidiar al resto. Sabemos que esto es algo que puede suceder en cualquier juego online, pero en el caso de Helldivers puede suponer que la experiencia se arruine totalmente.


Estas limitaciones, unidas a una reducida variedad en los objetivos de las diferentes misiones, así como una dificultad algo descompensada en ocasiones, tampoco ayudan a Helldivers, que pronto acusa un desarrollo un tanto repetitivo y plano. Algo parecido sucede con el apartado gráfico, que muestra unos escenarios de reducido tamaño y con escasas ambientaciones, si bien es cierto que son suficientes para desplegar su propuesta y que, sobre todo, sirven de puente de unión para otro de sus grandes aciertos: la posibilidad de juego cruzado entre los usuarios de PS4, PS3 y PS Vita.

En definitiva: Helldivers es título claramente pensado para ser disfrutado en modo cooperativo que ofrece (y ejecuta correctamente algunas de ellas) buenas ideas, como su equilibrio entre acción y estrategia, o la "Campaña Galáctica" en la que nos sumerge, que cuenta con cierta libertad y nos relata una historia bastante típica pero bien ambientada (incluso cuenta con voces en castellano). Sin embargo, también cuenta con algunos errores y limitaciones que pueden hacer desesperar al menos paciente.

Valoración

En su modo cooperativo, Helldivers ofrece buenos momentos si disfrutamos de sus batallas galácticas en compañía de amigos, aunque le pesa un desarrollo un tanto repetitivo y, en ocasiones, una dificultad descompensada.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Sus posibilidades cooperativas. Ofrece juego cruzado entre las consolas PlayStation.

Lo peor

Los objetivos de las misiones se repiten demasiado. Jugando en solitario pierde mucho fuelle.

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