iBoy
Análisis

iBoy - Crítica de la película de Netflix con Maisie Williams

Por Raquel Hernández Luján
-

Crítica de la película de Netflix iBoy protagonizada por Bill Milner, Maisie Williams y Miranda Richardson y basada en la novela homónima de Kevin Brooks.

iBoy es una producción original de Netflix que bebe de la novela de 2010 de Kevin Brooks de mismo título y similar evolución. Aunque en un principio la premisa inicial nos pueda parecer un simple calco de la de cualquier superhéroe de cómic y por ello incluso un poco desfasada, lo cierto es que la trasciende abordando problemas tan serios como el bullying, las agresiones sexuales o el tráfico de drogas entre los jóvenes. Eso sí, poco se sale de la senda marcada por el género.

Después de ser agredido brutalmente, Tom (Bill Milner) cae en coma. Cuando despierta descubre que tiene piezas de un iPhone alojadas en su cerebro y puede ver mucho más de lo que cualquier humano podría imaginar. El teléfono parece haberle conferido sus capacidades cibernéticas: está permanentemente conectado a la red y es capaz de interceptar e-mails, WhatsApp y SMS, hackear cuentas de bancos, hacer búsquedas exhaustivas en Internet, grabar vídeos, tomar fotografías, etc. con tan solo pensarlo.

Cuando descubre hasta dónde llega el límite de sus habilidades, toma una decisión: vengarse de aquellos que le atacaron y que también asaltaron a su amiga Lucy (Maisie Williams).

iBoy

El increíble smartphoneboy

Como decíamos, la evolución de personaje principal de iBoy es clavada a la de, por ejemplo, Spider-Man (hasta incluso su abuela tiene similitudes con la tía May de los cómics): tenemos a un joven retraído, enamorado en secreto de una compañera, que adquiere unos poderes que le permiten actuar en la sombra tratando de descubrir al cabecilla de la banda y por el camino ajusticiando a sus lacayos.

Los mejores Android TV para ver Netflix en tu vieja TV

El toque de originalidad lo pone la ubicación de la historia: con un Londres teñido de azul que parece tan peligroso como cualquier rincón de Gotham City. El toque británico se deja sentir en los diálogos y la puesta en escena así como la violencia retratada.

No hay concesiones a la edulcoración o ese pasar de puntillas comiquero por encima de lo perturbador: la protagonista es brutalmente violada por un grupo de jóvenes que trafica con drogas y se mueve por el barrio como un grupo de matones como represalia ante la negativa de su hermano de unirse a la banda. 

Producción solvente

El director Adam Randall ya había demostrado ser bastante eficiente como narrador en cintas anteriores como Level Up de la que os hablamos en nuestro reportaje especial de películas que mezclan videojuegos y realidad:

En esta ocasión, a pesar de contar con un restringido presupuesto (solo un millón y medio de dólares), pone en pie una película entretenida, bien rodada y con bastante enjundia aunque el material de partida no le deje mucho margen de maniobra para resultar innovador. Un thriller tecnológico de estas características que se hubiese presentado en fechas próximas a la publicación del libro habría resultado bastante original, pero ahora, siete años después y con chorrocientas mil películas de superhéroes y de tecnologías punteras vistas, ya parece haberse quedado desfasado.

Reparto televisivo

En iBoy vemos muchas caras familiares: Maisie Williams es la que más rápido atrapa nuestra atención en uno de sus primeros papeles tras convertirse en una de las estrellas de Juego de tronos gracias al potente rol de Arya Stark. Su buena química con el protagonista, Bill Milner (Operación Anthropoid) exonera en parte a la película de ser tan predecible en su relación intentando ir un poco más allá del clásico enamoramiento... pero no deja de ser un papel menor. Quizás la ayude a desencasillarse, pero ahora que tiene la oportunidad de escoger papeles, tendría que apostar por otros más interesantes.

iBoy

También tenemos a Miranda Richardson (sí, Lady Van Tassel en Sleepy Hollow) y a Rory Kinnear, la criatura de Frankenstein en la ya extinta serie Penny Dreadful, entre los personajes secundarios.

El caso es que la película no pasa de ser correcta, cuando podría haber tratado de profundizar un poco más en ciertas cuestiones o al menos de no repetir tantos clichés. Mención aparte merecen ciertas exageraciones que traspasan las barreras geek: vale que nuestro joven ultrainformatizado pueda navegar por la red, hackear y hacer varias cosas a la vez en modo multitarea, pero que haga explotar móviles y rompa televisores con la mente, es ya sacar los pies del tiesto. Se deja ver, pero deja poco poso.

Valoración

Entretenido ciberthriller con toques de ciencia-ficción en el que se echa en falta algo más de arrojo para trascender los clichés del género pero que se deja ver sin mayores pretensiones.

Hobby

58

Regular

Lo mejor

Siendo una pequeña producción de Netflix es muy digna a nivel visual: cuenta con un buen diseño de producción y unos correctos efectos especiales.

Lo peor

La trama visita muchos lugares comunes: la dama en apuros, el chico tímido que adquiere poderes y nuevas responsabilidades y el malo de turno.

Lecturas recomendadas