Análisis

Del juego al cine: crítica de The King of Fighters

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Los últimos descendientes supervivientes de tres clanes legendarios son transportados a otras dimensiones para probar sus habilidades en las artes marciales contra una fuerza malvada que intenta invadir e infectar el mundo real.2010 - DIRIGIDA POR: Gordon Chan - PROTAGONIZADA POR: Maggie Q, Sean Faris, Will Yun Lee, Ray Park y David Leitch.

¿En serio esta The King of Fighters se rodó en 2010? Pues parece ser que sí, señores, y, sinceramente, ¡quién lo diría!

Gordon Chan, que ha tenido el honor y el placer de trabajar junto a Jet Li y Jackie Chan perpetra inexplicablemente este despropósito en el que no funciona nada: ni las coreografías forzadas en las que los luchadores acusan el golpe a medio metro del arma, ni el drama padre-hijo que se marcan con trasfondo filosófico incluido (be water, my friend), ni mucho menos los puntuales momentos rídiculamente pseudo-eróticos que tampoco van a ninguna parte.

Mención aparte merece el hecho de que los rasgos orientales hayan desaparecido en el protagonista por arte de magia: en las escenas en las que aparece de niño y en la fotos, los tiene, en la actualidad los ha perdido... ¿cómo? ¿cirugía?

Cutre, cutre, cutre

Si ya resulta bastante absurdo que se acceda a una dimensión paralela a través de un auricular en la que ya sales equipada/maquillada para pelear, más absurdo es que el guión de The King of Fighters sea tan profundamente incoherente como para pasar por alto el desarrollao de los espacios temporales a un lado y a otro o como para obviar cómo se realizan esos saltos interdimensionales.

En la primera secuencia te explican que no pasa el tiempo en el mundo real mientras que se accede al otro lado por medio de una gota de agua que no termina de caer en lo que la heroína se ha estado peleando con otro luchador, pero a medida que avanza la acción, se accede a esa dimensión de cualquier manera: con objetos mágicos, estando poseído por una especie de espíritu maléfico, porque sí... en fin, ¿qué más da ya?

Además el típico listillo que se atreve a hacer un conato de explicación científica mentando la Teoría de cuerdas (atrápame camión) tiene las santas narices de monitorizar el otro lado diciendo jocosamente "cómo mola, esto está pasando en tiempo real"... En fin, para tener un cortocircuito mental...

Lagunas, lagos y mares

La falta de lógica de The King of Fighters es a estas alturas lo de menos: la película en sí es aburrida, con poca acción (¿pero no se trataba de la adaptación de un videojuego de lucha?), con coreografías de risa que podrían protagonizar dos chavales en el patio del recreo. Eso sí, hay saltos espectaculares y cables a mansalva además de esos fabulosos objetos mágicos que funcionan ahora sí, ahora no y que parecen sacados del mercadillo de la esquina. De verdad, ¿qué relación guarda todo esto con los juegos?

Los pobres actores hacen lo que pueden con un material tan pobre, si bien es cierto que Rugal (villano en los juegos y en el filme) es el personaje más lamentable de todos ellos. Le da vida Ray Park al que veremos pronto en G. I. Joe, la venganza, y esperemos que con mayor fortuna. Por cierto, se parece al personaje virtual como un huevo a una castaña.

Como curiosidad, os comentaremos que en la piel de Mai Shiranui (no esperéis que se reproduzca aquí su exhuberancia original) se encuentra Maggie Q, musa de muchas películas de acción y también del juego Need for Speed Undercover.

Volviendo a nuestro sufrimiento, como tenían poco con los planos inclinados que se marca el director Gordon Chan como marca personal (aunque no sabemos a santo de qué), decidieron "mejorar" el asunto en postpro, añadiendo fuego digital, rayitos, serpientes, petando las luces... toda una serie de decisiones videocliperas que no hacen sino empeorar el producto final, que ya debía ser de por sí endeble.

El tramo final resulta agónico, congregando todos los posibles problemas y tópicos. ¿Para qué enfocar la acción? ¿y la continuidad de los planos? "Acción" ralentizada, interpretaciones pobres de actores que no llegan a creerse el guión (normal, por otra parte) y un final insustancial hasta la médula... Un consejo: si no la has padecido, evítate el sufrimiento. ¡Ah! Y si no quieres asustarte con otras adaptaciones a la gran pantalla de videojuegos famosos, cúrate en salud y visita nuestro especial Del juego al cine.

Valoración

Espantosa como adaptación y plagada de decisiones artísticas muy dudosas: movimiento oscilante de cámara, escenas de acción mal rodadas, efectos especiales lamentables... Mejor perdérsela

Hobby

30

Malo

Lo mejor

Que estés leyendo esta crítica, así evitas perder hora y media de tu vida.

Lo peor

¿Por dónde empezar? Las coreografías, la fotografía, la inestabilidad de la imagen, los efectos...

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