Análisis

Las crónicas de Blancanieves: el cazador y la reina del hielo - Crítica

Por Raquel Hernández Luján
-

CRÍTICA DE: Las crónicas de Blancanieves: el cazador y la reina del hielo (The Hunstman: Winter's War) - DIRIGIDA POR: Cedric Nicolas-Troyan - PROTAGONIZADA POR: Chris Hemsworth, Charlize Theron, Jessica Chastain, Emily Blunt, Sam Claflin y Nick Frost.ARGUMENTO: Antes de ser apuñalada y vencida por Blancanieves, la malvada reina Ravenna fue testigo de cómo su hermana Freya sufría una desgarradora traición y huía del reino. Nos hallamos ante la precuela de Blancanieves y la leyenda del cazador.

Hollywood no deja de asombrarnos tratando de "crear" nuevos taquillazos e incluso rescatando producciones anteriores fallidas para darles una nueva capa de barniz y relanzarlas como saga... Ya el título (su traducción, más bien) es de traca: "Las crónicas de Blancanieves"... En una cinta en la que Blancanieves ni aparece y en la que el cuento clásico se retuerce hasta que apenas queda nada reconocible en él...

El argumento de Las crónicas de Blancanieves: el cazador y la reina del hielo pasa por hablarnos de un tiempo pretérito al de Blancanieves y la leyenda del cazador en el que Ravenna (Charlize Theron) fue testigo de cómo su hermana Freya (Emily Blunt) era víctima de una traición que la hacía huir del reino y vivir en un palacio helado protegido por una legión de cazadores.

Su prerrogativa: los soldados tienen que desterrar el amor para siempre pero uno de ellos, Eric (Chris Hemsworth) y Sara (Jessica Chastain) incumplen esta imposición... Al enterarse de que su hermana ha muerto, Freya reúne al resto de cazadores y les ordena traer el espejo mágico ante la única hechicera que queda con vida capaz de dominar su poder.

 

 

Pero cuando comprueba que es posible resucitar a Ravenna, las malvadas hermanas siembran el terror en el reino encantado con un poder el doble de oscuro de lo que jamás se haya conocido. Su creciente ejército puede llegar a ser invencible... a menos que los cazadores desterrados por romper la regla de oro de su reina sean capaces de superar todos los peligros para reencontrarse.

Más allá de que la trama de El cazador y la reina del hielo resulte un tanto simplona, el guión de Craig Mazin y Evan Spiliotopoulos peca de algo aún mucho más grave: no tener un rumbo fijo y meter en el mismo saco un montón de referencias mal digeridas: desde Frozen hasta El señor de los anillos, Las crónicas de Narnia, Maléfica o una versión infantilizada de Juego de tronos

Solo hay una cosa clara: ¡no funciona! Y el hecho de que la película cuente con un esplendoroso diseño de producción, un repartazo y una postproducción que para sí la quisiera cualquier cinta de ciencia-ficción y/o fantasía no consigue sino torcerle un poco más el gesto al espectador que constata fácilmente que la cinta no le va a ofrecer nada nuevo: una manoseada historia romántica en la que el amor todo lo puede y un duelo final entre malvadas sazonada con el humor innecesario y hasta cargante de un grupo de enanos...

Lo dicho, un pastiche en toda regla, un refrito creado con recortes que funcionaron en mayor o menor medida en su día y que en conjunto no consigue salvar ni Charlize Theron con su escasa presencia en el metraje.

La vocación comercial de la propuesta, mucho más clara que la de su predecesora, como su abultado presupuesto, le pesa especialmente a la película, que se toma demasiado en serio a sí misma a pesar de tener muy poco que ofrecer.

Ninguna de las cuatro estrellas que aparecen en El cazador y la reina del hielo: Theron, Hemsworth, Chastain o Blunt consigue desde luego lucirse ni la mitad de lo que merece y a la postre hay demasiados momentos que rozan el ridículo sonrojante (como decíamos antes hay secundarios directamente insoportables que degradan aún más el de por sí endeble hilo argumental).

Que Cedric Nicolas-Troyan, el supervisor de FX de la anterior película, sea el director, debería haberle dado al menos una gran fuerza en la inclusión de los efectos digitales y en la creación de las secuencias de acción pero las torpes coreografías y el montaje demasiado picado dan al traste con cualquier verosimilitud que pudiera revestir a la fantasía de un sustento creíble.

En el lado de la balanza de las fortalezas (sí, alguna hay) está el diseño de vestuario de El cazador y la reina del hielo. Esto es un tanto desconcertante porque cuando estás viendo una película y acabas más interesado en el traje del intérprete de turno es que el personaje que lo porta es que realmente no han conseguido conquistarte el resto de sus armas. Y esta peli tenía muchas, lástima que no haya sabido aprovecharlas. Muy locos tienen que estar para elevar esto a una trilogía, pero cosas más raras se han visto.

Valoración

Una precuela/secuela innecesaria en la que ni siquiera su dorado reparto consigue brillar. Otra oportunidad fallida de actualizar los cuentos clásicos.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Charlize Theron consigue que te la creas interpretando a cualquier personaje, ¡olé su versatilidad!

Lo peor

El vestuario y poco más: la cinta no aporta nada nuevo ni memorable.

Lecturas recomendadas