Análisis

Retroanálisis de Robocop, el juego de 1988

Por David Martínez
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Versión comentada: Retro

Vivo o muerto, tú vendras conmigo... a lo mejor esta frase suena pasada de moda, pero en los salones recreativos de finales de los ochenta estaba a la orden del día. Por eso, aprovechando que está a punto de estrenarse el "remake" en los cines, echamos la vista atrás y analizamos la primera aventura de Robocop en los videojuegos.   

El 14 de febrero, se estrena en los cines el "remake" de Robocop, cuya crítica podréis leer dentro de muy poco en Hobbyconsolas.com (no os perdáis su batalla contra ED 209 en este alucinante clip) pero el que se ha ganado un lugar en nuestro corazoncito es "el viejo". Esta montaña de músculo y metal, que repartía justicia siguiendo tres sencillas directivas: servir al orden público, proteger al inocente, defender la ley... y que iba armado con una pistola ametralladora que se enfundaba en la pierna. Tanto es así, que os ofrecemos una retro review de la primera aventura de Alex Murphy, mitad hombre mitad máquina, todo policía en los salones recreativos. No fue su única incursión en los arcades, pero si queréis saber más sobre su secuela, no dejéis de ver el especial de nuestras recreativas favoritas en que podéis encontrar vídeos y curiosidades sobre el juego de Data East (que además tenía modo cooperativo). 

El brazo fuerte de la ley, Robocop, limpió las calles de Detroit en los cines de todo el mundo en 1987. Y después del éxito arrollador de la película, dirigida por Paul Verhoeven, era de esperar que alguien se hiciese con los derechos para trasladarla a videojuego; La encargada fue Ocean, la misma compañía que trabajó con las licencias de Batman, Jurassic Park (aquí podéis ver un infoclip sobre la saga) Desafío Total, CobraRambo (os ofrecemos otro vídeo resumen) o Los Intocables de Elliot Ness.  Pero, conscientes de la dificultad de lanzar todas las versiones domésticas del juego a la vez, dejaron el arcade en manos de la japonesa Data East. Así, la compañía no regaló 6 niveles de auténtica gloria "ochentera" en que acompañamos a Alex J. Murphy disparando, y golpeando, a todo lo que se mueve. Juegos como este Robocop hicieron que, por aquel entonces, las licencias basadas en películas estuvieran muy bien consideradas. 

Desde los suburbios de Detroit hasta la sede central de la OCP, seguimos un desarrollo puramente horizontal, como se había visto en Contra un año antes, pero con un ritmo más pausado. En nuestro camino nos cruzamos con matones hasta arriba de esteroides, que se atreven a plantar cara a nuestro robot armados con ametralladoras, granadas e incluso con una sierra mecánica. La verdad es que pese a su elevado número, Robocop puede dar cuenta de todos en menos de una hora, que es lo que daban de sí las monedas de 25 pesetas en aquella época. Para animar nuestro ritmo de "machacabotones" al final de cada nivel nos cruzábamos con un jefazo. A saber, ED 209, una furgoneta cargada de esbirros, una excavadora, una bola de demolición y dos versiones más poderosas del robot 209. La verdad es que ninguno de ellos nos ponía las cosas muy difíciles. Robocop era una de esas pocas recreativas que te podías terminar con un poco de práctica.  

La fidelidad a la película no se limitaba a los escenarios, el modelo de Robocop (con unas animaciones  muy conseguidas) y el uso de las armas, sino que también incorporaba una espectacular digitalización de voz. Antes de comenzar las hostilidades, Murphy soltaba las directivas  con un tono que helaba la sangre. Y eso no es todo: cualquier niño -de la época- recordará la secuencia de la galería de tiro... ¡pues también estaba en el juego! aunque su control con el joystick era un poco artificial. En cualquier caso, el arcade no tenía demasiada profundidad: sólo teníamos dos mejoras para las armas (disparo triple y el uso del calibre .50 si se lo arrebatábamos a algún enemigo) y apenas había diferencias en el diseño de las calles, el desguace o las oficinas de la OCP.

Las versiones domésticas, que sí estaban desarrolladas por la propia Ocean, paliaron esta falta de variedad con niveles adicionales. Estos escenarios extra eran de dos tipos: un nivel de disparo con una rehén (igual que en la película) y una fase tipo puzle en que debíamos completar el retrato robot de alguno de los criminales más peligrosos de Detroit de 1990 (año en que se ambienta el juego). De hecho, este desarrollo es similar al de Batman The Movie, cuando el hombre murciélago debía combinar los cosméticos para encontrar el veneno que Joker había distribuido por la ciudad, y funciona de maravilla.

 

En definitiva, Robocop no era un arcade muy ambicioso, pero cumplía lo que esperábamos de esta adaptación. Teníamos acción sin descanso, decorados basados -libremente- en la película, niveles en primera persona y esa voz digitalizada -con la banda sonora de Basil Poledouris sonando de fondo- que aún pone los pelos de punta.  

Valoración

Estupenda adaptación, que convierte la película de Verhoeven en un juego de acción horizontal que no deja ni un respiro. Tenía un apartado técnico alucinante para la época,

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

El enfrentamiento contra ED 209, los aspectos técnicos y la brutalidad de Delta City.

Lo peor

La duración. En la recreativa no estaban los niveles de buscar criminales en la base de datos.

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