Análisis

Review de El Puño de la Estrella del Norte

Por Sergio Gracia
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La industria del entretenimiento cuenta con gran variedad de opciones para pasar un buen rato: cine, videojuegos, libros, música, comics... Es de este último, concretamente del famoso manga, del que sale uno de nuestros invitados de hoy, Kenshiro, de El Puño de la Estrella del Norte.

El semanario japonés de manga Shönen Jump, publicó El Puño de la Estrella del Norte por primera vez en 1983. Quien quiera saber más, sobre un fenómeno que mueve a miles de fans desde hace décadas, sólo tiene que acercarse a cualquier tienda, aunque no sea especializada, y comprar como mínimo alguna película basada en la saga

En cuanto a los videojuegos, Ken's Rage es el primero en aparecer para consolas de última generación. Este cuenta con una buena base, una historia original y plataformas tan maduras ya como PlayStation 3 o Xbox 360. Sólo quedaba ver si es un juego digno de recordar, por su calidad o por sus meteduras de pata.

¿Para los amantes de la saga?

Si hay algo que está claro es que los fans y seguidores del manga o la serie se lanzarán de cabeza a probar The Fist of the North Star Ken's Rage, pero... ¿les gustará la experiencia? Pues como podría decir el propio Kenshiro, aunque la frase no sea suya, vayamos por partes.

The Fist of the North Star Ken's Rage cuenta con un buen elenco, con los personajes más míticos de la serie, como Toki, Raoh, Mamiya o Thouzer (además de Kenshiro, claro). Todos y algunos más son totalmente jugables. Como es tradición, podremos desbloquearlos poco a poco para repartir candela de mil y una forma diferentes. Durante la aventura, harán aparición muchos otros personajes destacados, pero estos, no podremos manejarlos, por desgracia. Se han cuidado bastante los detalles para que los más nostálgicos sientan que, de verdad, manejan al usuario de la técnica Hokuto y no a un farsante musculado. Los combates y las técnicas especiales son fieles a la serie e, incluso, se han mantenido las voces originales en japonés como opción para los más exigentes.

Ahora bien, puede que lo bueno del juego llegue hasta aquí. La verdad es que estamos ante un desastre en varios sentidos. Aunque si es cierto que los combates son muy vistosos, sangrientos, salvajes y, sobre todo contra los jefes, tácticos, pero también resultan tediosos y lentos. Aparecerán grupos de enemigos cada dos metros y deberemos quitárnoslos de encima a base de mamporros, como no podía ser de otra forma. Esto, llevado con otro enfoque, como en la saga Dynasty Warriors, no debería ser un problema. Pero cuando llevamos media hora en escenarios nada variados y lineales, desde luego que es monótono.

Como decimos, los escenarios son cerrados y rectilíneos, muy rectilíneos. Resulta abrumador encontrarnos, a estas alturas, con un juego que nos marca el camino de una forma tan descarada y nos limita hasta tales niveles. No tenemos más que echarle un rápido vistazo al minimapa para darnos cuenta de que estamos encerrados en un laberinto lineal la mar de aburrido, con como mucho algún muro que se cae ante nuestros golpes o los ataques enemigos. Para colmo, las misiones que llevaremos a cabo no menguarán la sensación de repetitividad. Resultan igual o más cansinas que el propio escenario.

Gráficamente, estamos ante un juego que no hace alarde alguno de técnicas avanzadas o estilo Muestra un buen uso de la iluminación y algunos efectos, eso no hay que negarlo, pero cuando vemos cosas como enemigos deformándose aleatoriamente en una masa sin sentido (aunque somos conscientes de que es algo que ocurría en la serie original), nos damos cuenta de que, a The Fist of the North Star Ken's Rage, le falta bastante trabajo. Pero no sólo nos chirrían los personajes con forma de globo aerostático, sino también los planos transparentes, que ejercen de pared, y sobre los que se estampan los rivales a los que lanzamos por los aires. Lo mismo sucede con los inmensos bloques de piedra que podemos mover, como si de una rama de arce se tratase, simplemente pasando por encima. Son detalles pequeños, sí, pero que juntos arruinan, en gran medida, la experiencia de juego.

Los modos de juego

Algo positivo había que sacarle a The Fist of the North Star Ken's Rage, ¿no?, pues aquí vamos. Contamos con cuatro modos de juego (o tres, si obviamos el tutorial). En el correspondiente a Leyenda jugaremos la primera mitad de la serie original y podremos hacerlo con varios personajes, además de Kenshiro: Toki, Raoh, Mamiya y Rei. Podremos acceder, también, al modo Sueño, en el que seguiremos a los cuatro hermanos Hokuto y veremos la historia desde diferentes puntos de vista.

No podía faltar, en un juego de este estilo, un Modo Desafío. Sencillamente, recibiremos hordas de enemigos y tendremos que aguantar lo máximo posible. Podremos jugarlo con amigos, pero sólo de forma local en una misma consola.

The Fist of the North Star Ken's Rage no es un juego lamentable, pero tampoco sobresale por encima de ningún otro. Como decimos, tal vez si eres seguidor del manga, la serie de televisión o si disfrutaste con la película, puedas sacarle algo de jugo a este zumo sin colorantes (su paleta de colores es bastante pobre), ni conservantes (probablemente te canses rápido de él), ni potenciadores del sabor (en general es un juego insípido).

Valoración

Puede resultar entretenido para los fans de la serie. Pero, en general, es un juego monótono y con un acabado justito.

Hobby

64

Aceptable

Lo mejor

Algunos efectos visuales y ataques son bestiales.

Lo peor

Estamos ante un juego que no aporta absolutamente nada al género.

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