Zenith
Análisis

Zenith - Análisis del RPG de humor para PS4, Xbox One y PC

Por José L. Ortega
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Versión comentada: PS4

En el mundo de los videojuegos en ocasiones se echa en falta una mayor presencia del humor. Para paliar eso, de vez en cuanto nos topamos con títulos como Zenith, una propuesta indie de lo más irreverente, que además tiene sabor español.

Zenith ha sido desarrollado por Infinigon, un estudio con pocos recursos. Tan pocos que gran parte del desarrollo lo realizaron solamente dos personas. A mitad del proceso se le unieron otras dos. Gracias a ello, el título está disponible para PS4, Xbox One y Steam tanto en formato digital, como en físico gracias a la distribución de Badland Games y su división Badland Indie.

Desgraciadamente, la evidente falta de medios se aprecian a la hora de jugar a Zenith, lo que da como resultado en un producto simplón en líneas generales, que basa su desarrollo en realizar un uso incesante de chascarrillos con el único objetivo de sacar una sonrisa al que está a los mandos. Una premisa que no es del todo mala y que como decimos se erige como su particular seña de distinción, pero aun así, el nivel queda lejos del de otros títulos con las mismas intenciones, como Monkey Island, UnEpic o The Book of Unwritten Tales.

Durante los primeros compases de la aventura resulta especialmente interesante la presencia de este enfoque más distendido. Zenith llega incluso a cotas surrealistas, como vemos al comienzo del juego con la conversación entre Argus, el protagonista del juego, con el capitán Elfo. Una charla que roza lo esperpéntico, pero capaz de sacarnos una sonrisa. Especialmente con la aparición estelar de unas arañas cantarinas. El juego sigue esta línea durante las quince o veinte horas que dura la aventura, realizando incluso diversas parodias a otros títulos. Aunque sí es cierto que no hay línea de diálogo que no incluya un chiste, hecho que en ocasiones hace que los gags resulten bastante forzados. Además, en ocasiones, el humor del que hace gala Zenith resulta demasiado adolescente, por lo que puede llegar a aburrir al público más entrado en años. Por cierto, el juego está perfectamente subtitulado al castellano, como no podía ser de otra forma debido a su naturaleza patria, lo que ayuda considerablemente a que ciertos chistes encajen mejor.

Resulta lógico que se incida en el humor, ya que la premisa narrativa de Zenith es bastante pobre y pasa a un segundo plano, dejando de importar desde el minuto uno, ya que el único interés del jugador no es otro que el de pasar un rato divertido delante de la pantalla sin mayores pretensiones. El juego nos pone en la piel de Argus, un arcanólogo que se embarca en la búsqueda de un artefacto que puede destruir el mundo entero. Junto a él, un nutrido número de personajes secundarios, cada uno de ellos con una personalidad más desbordante y surrealista, son los que soportan un desarrollo en el que nos olvidaremos del objetivo principal con facilidad.

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A nivel narrativo y humorístico, la acogida de Zenith puede variar en función de los gustos del usuario. Pero donde no se sostiene por ningún sitio es tanto en su apartado técnico como jugable. Zenith trata de ser un Action-RPG que bebe de los mares de la saga Diablo... quedándose en un burdo intento. Un modelo de la vieja escuela que resulta ideal para ofrecer una experiencia directa debido a su simplicidad, pero que con el paso de las horas termina convirtiéndose en algo verdaderamente incómodo y excesivamente ramplón.

En Zenith tenemos combates en tiempo real con los que tenemos un botón para realizar cada acción, ya sea atacar, lanzar hechizos o esquivar ataques. Aparentemente no suena mal, pero el manejo de la situación es verdaderamente torpe, dificultando en ocasiones -especialmente con algunos jefes finales- situaciones sencillas por culpa de un mal sistema de control. Las batallas contra enemigos genéricos no suponen ningún reto más que el de machacar el botón de ataque hasta liquidar a nuestros variopintos oponentes. Se echa en falta algo más de mordiente en este aspecto, aunque sea solo por aportar variedad. Los escenarios de la aventura son bastante pasilleros y no dejan lugar a la exploración. Hay algún que otro puzle a lo largo de la aventura, pero su presencia es prácticamente testimonial, y los rompecabezas se encuentran bastante alejados los unos de los otros.

Afortunadamente, y como cualquier juego del género que se precie, hay un interesante componente de personalización, pudiendo elegir la vestimenta de Argus con los objetos que nos encontremos con el escenario, así como un árbol de habilidades que funciona bien para aportar sensación de progreso. El menú en el que se gestionan todas estas lides resulta algo caótico, especialmente las primeras ocasiones en los que lo visitamos. Uno se termina acostumbrando, pero eso no lo hace mejor.

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A nivel técnico es donde más se aprecia lo modesto del proyecto. Las animaciones de los personajes de Zenith son demasiado robóticas y los decorados son muy simplones. Por no hablar de las constantes caídas en el framerate que tiene el juego. Muchas se podían haber evitado sin acumular a numerosos enemigos innecesariamente en pantalla. Además, los menús del juego son verdaderamente cutres, denotando una alarmante sensación de dejadez -y en algunas escenas los textos resultan ilegibles-. Por último, las composiciones melódicas del juego cumplen con su cometido, pero su presencia resulta verdaderamente repetitiva e incluso molesta.

Valoración

Zenith deja la sensación de que no es honesto con sus pretensiones. Siendo menos ambicioso en ciertos apartados el resultado podría haber sido bastante mejor. Sustenta su desarrollo en un humor del que abusa más de la cuenta, pero así consigue obtener un importante elemento de distinción con respecto a la mayoría de productos de la industria.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Su búsqueda del sentido del humor. El carisma de los personajes. Algunos puzles son ingeniosos.

Lo peor

Técnicamente es un desastre. Como A-RPG no destaca. El control es un tanto desastroso. En ocasiones abusa de chascarrillos.

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