Crítica de El gato con sombrero: colorista y estruendosa reinterpretación, pero menos divertida de lo esperado

El gato con sombrero (2026)
El gato con sombrero (2026)Warner Bros. Pictures
Crítica
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Crítica de El gato con sombrero (The Cat in the Hat), la película dirigida por Alessandro Carloni y Erica Rivinoja basada en el personaje de Dr. Seuss. Estreno el 6 de noviembre.

Warner Bros. Pictures Animation abre una nueva etapa con El gato con sombrero, una película de animación que aspira a revitalizar al personaje creado por Dr. Seuss en 1957 y que este 2026 se viste de largo para adelantarse al 70 aniversario de su publicación, que se celebrará el año que viene. Entre tanto está previsto el lanzamiento de nuevos libros relacionados con la película como adaptaciones y álbumes ilustrados que se acompañarán de experiencias temáticas en distintas ciudades.

Como punto de partida, la película quiere presentarle el personaje a una nueva audiencia, que es más que probable que no esté familiarizada con su universo ficcional. Y a tal efecto, se ha optado por la actualización de la historia y de su aspecto. Adiós a la animación 2D y hola a la hibridación de estilos, texturas y técnicas de animación, con el 3D como protagonista absoluto.

El gato con sombrero tiene un problema de base de compleja resolución: necesita ser atractiva para el público infantil sin soltar al adulto. La complejidad del guión y las casi dos horas de duración de la película no ayudan a afrontarlo.

Pasarlo bien sin liarla parda

Gato es uno de los trabajadores más controvertidos del Instituto para la Institución de la Imaginación y la Inspiración. Su labor, básicamente, es la de sacar a los niños del tedio para hacer que disfruten de su tiempo libre alejándose de las dichosas pantallas pero casi siempre acaba reventando el Liómetro y desatando el caos. 

Tanto es así, que su jefe le da un ultimátum: será enviado por última vez a un hogar para animar a Gabby y Sebastian, dos hermanos que están pasando una crisis importante. Tendrá que conseguir que superen sus dificultades, pero sin que las cosas se desmadren demasiado... o perderá su sombrero mágico y quedará relegado a vulgar minino.

Pero es superior a las fuerzas de Gato: irá directamente al almacén al que se le ha prohibido entrar para hacerse con un artilugio capaz de destruir la continuidad espaciotemporal y, aunque ayudará a los niños a afrontar la nueva etapa que se les abre, también invocará la presencia de un monstruo aterrador.

El gato con sombrero
El gato con sombreroWarner Bros.

El gato con sombrero se parece mucho a propuestas que hemos visto antes: os puede traer a la cabeza una amalgama de cintas como Bebé jefazo, Rompe, Ralph, Del revés o incluso Monstruos S. A. De este modo, la audiencia puede sentirse ante algo relativamente nuevo por su distancia en el tiempo (la última adaptación fue la muy olvidable en acción real de 2003 en la que tanto se criticó a Mike Myers), sin perder la sensación de familiaridad con conceptos, situaciones y hasta un enfoque de personajes que ya ha manejado antes. Así que, por decirlo de alguna manera, recorre el camino inverso de muchas de las producciones más exitosas de animación de los últimos tiempos, que buscan reforzar su identidad como La isla olvidada o Wildwood en busca de un estándar asequible que deja de lado la personalidad de la obra original. Ojo, que la empresa habría sido más compleja sin optar por este atajo, pero también más honesta y sólida.

El gato con sombrero
El gato con sombreroWarner Bros.

Aquí encontramos varios tópicos recurrentes: hogar con padre ausente, drama ante una mudanza no deseada y mundo de fantasía, magia y diversión al rescate. Solo que el sentido del humor está más ausente de lo esperado y el entendimiento entre adultos y niños está muy forzado por una trama con agujeros importantes. Se notan las reescrituras de guión y los parches para llegar a puerto.

La película luce espectacular y se le pueden poner pocas pegas a nivel técnico: el diseño de los personajes se ajusta a lo que se pretende y a grandes rasgos "entra por el ojo" pero también da la sensación de ser una cinta sin alma, muchos escalones por debajo de lo que se podía esperar de ella en originalidad y fidelidad a la obra de referencia. 

La moraleja está ahí al final: hay que aprender a aceptar el presente, superar los miedos y no pretender vivir en el pasado para poder avanzar. Por desgracia, la propia digestión que ha hecho esta película de esta idea central es algo indigesta. Los peques disfrutarán con las travesuras de Gato y con el festival de color, pero tienen complicado seguir y comprender la narración y los adultos mirarán el reloj en más de una ocasión.

Valoración

Nota 65

Una película simpática que hace malabares para tratar de homenajear el material original actualizándolo y dándole cierta proyección. Tiene dificultades para decidir a qué público se quiere dirigir y para articular un discurso comprensible. 

Lo mejor

El diseño de los personajes, la calidad de la animación y el trasfondo de la historia, aunque sea tramposilla.

Lo peor

Confunde estruendo y saturación con diversión. La mayoría de los gags se queda a medio gas y las dos horas de metraje se hacen largas.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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