Los mejores papeles de Jim Carrey con los que nos hace reír aunque los hayamos visto cien veces

Dos tontos muy tontos (1994) - Lloyd (Jim Carrey)
Dos tontos muy tontos (1994) - Lloyd (Jim Carrey)
Reportaje
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Hacemos un repasito a la legendaria carrera de Jim Carrey, un actor capaz de hacer que te desternilles con su mera presencia, pero que también tiene grandes dotes dramáticas.

Reyes de la comedia hay muchos. A lo largo de las décadas, varios actores han hecho reír al público con asombrosa facilidad: Eddie Murphy, Bill Murray, Adam SandlerAmy Poehler han demostrado tener algo especial a la hora de llegar al humor de la audiencia. Luego tenemos a Jim Carrey, que casi ni necesita abrir la boca.

El actor tiene una cualidad única para combinar sus diálogos con una capacidad para contonearse o poner los caretos más locos con una facilidad que la mayoría de intérpretes solo pueden soñar con tener.

Cierto es que Jim Carrey no se ha limitado siempre a la comedia y tiene algún drama (generalmente comedias dramáticas), bastante resultón. Incluso probó suerte con el thriller Crímenes oscuros en la década de 2010, pero no salió nada bien.

Pero es imposible no pensar en comedias cuando hablamos de Jim Carrey, así que hoy, en Hobby Cine, vamos a hablar de sus mejores papeles, centrándonos en comedias y dramedias con las que siempre nos arranca una sonrisa.

Los 90: el gran despertar de Jim Carrey

Jim Carrey inició su carrera a finales de los 70 como comediante de stand-up, pero fue incursionando en cine y televisión durante la década de 1980, aunque de forma discreta todavía. Sí que pudimos verlo en películas como La lista negra, de Clint Eastwood, o series como La fábrica de patos.

Pero los noventa fueron otra historia gracias, especialmente, al año mágico que fue para Jim Carrey 1994, donde encontramos tres de sus películas más divertidas: Ace Ventura: Un detective diferente, Dos tontos muy tontos y La máscara.

La máscara
La máscara

Estos tres filmes probaron ante el mundo el talento de Carrey a la hora de hacer las mayores chaladuras imaginables sin ni siquiera tener que hablar: fuera como el detective de mascotas más gamberro, como Loki, el dios del engaño o como el inocente Lloyd en un viaje por carretera impulsado por el amor… y una perroneta.

Esto desembocó en su incursión superheroica en Batman Forever y, aunque a la película no le fue especialmente bien, su iteración de Enigma fue memorable. Ese mismo año, 1995, regresaría como el detective de mascotas en Ace Ventura: Operación África.

En 1996, Un loco a domicilio nos demostró su capacidad para combinar comedia con otros géneros a niveles a veces sobrecogedores, aunque un año después volvió a la pureza del género con Mentiroso compulsivo, donde un abogado incapaz de mentir nos hizo pasar un buen rato.

Los cócteles de géneros regresaron a finales de la década con dos de las mejores películas de Jim Carrey: El show de Truman, que llevó el concepto del Gran Hermano a nuevos niveles, y Man on the Moon, el biopic sobre Andy Kauffman.

Los 2000, la decaída del ritmo

Durante la década de 2000, la cosa fue decayendo. No es que Jim Carrey ya no tuviera gracia, sino que espació más sus papeles y diversifico aún más.

El comienzo de la década sí que tenía todavía vestigios de los noventa, con películas como Yo, yo mismo e Irene o la indispensable parada navideña con El Grinch.

Carrey acumuló todo el poder del mundo en Como dios y luego nos regaló otra de sus comedias dramáticas más queridas: ¡Olvídate de mí! En esos años, vimos al actor aparecer en la versión estadounidense de The Office en un episodio. Pero se notaba que algo se había apagado en él. Jim Carrey siguió trabajando, pero sus papeles fueron más discretos. 

2010 y el regreso del cómico loco

Buena parte de la década de 2010 fue bastante discreta y ni siquiera la secuela de Dos tontos muy tontos pudo remediarlo.

Sí lo conseguiría Kidding, la serie de Showtime que nos recordó que Jim Carrey tiene algo único.

Paramount Pictures

Pero si tenías dudas, su trabajo en las películas de Sonic como el Doctor Robotnik sirven de sobra para acallar las voces de la discordia. Jim Carrey ha estado unos años semirretirado, a excepción de sus citas con el erizo azul de SEGA, pero tiene algunos proyectos interesantes sobre la mesa, como un live-action de Los Supersónicos.

Ojalá Jim Carrey nos vuelva a deleitar con sus locos bamboleos y sus interpretaciones memorables como antaño. Es un tipo de humor que a veces está mal visto, pero es el más sincero.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.