Breaking Bad coqueteó con la cancelación tras su temporada 2, pero un cambio que aún notamos salvó la serie

El creador de Breaking Bad, Vince Gilligan, admitió hace tiempo que, de no ser por un cambio radical en la industria, la serie habría terminado prematuramente.
A la hora de hablar de las grandes series de la historia, es muy fácil que la gente mencione Breaking Bad como una de sus favoritas. La serie creada por Vince Gilligan sacudió el mundo con la historia de Walter White, un profesor de química y padre de familia que, tras ser diagnosticado de cáncer, se obsesiona con el bienestar de los suyos cuando él no esté.
Walter encontrará en cocinar y distribuir metanfetamina el modo de sostener el futuro de su familia, aunque en el proceso se convertirá en un despiadado capo de la droga, con mucho que aprender, eso sí.
Pero la serie protagonizada por Bryan Cranston y Aaron Paul no fue un éxito instantáneo, aunque podamos pensar que sí. Al igual que series como The Office, Breaking Bad tardó en encontrar a su público.
Tanto es así que, cuando la temporada 2 de Breaking Bad tocó a su fin, AMC valoró seriamente cancelar la serie por no alcanzar los índices de audiencia deseados. Ese dilema llegó en un momento de transformación que ya moldeaba el entretenimiento doméstico tal y como lo conocemos ahora. Se acercaba la era del streaming.
Netflix salvó a Breaking Bad de la cancelación
Retrocedamos hasta 2013, cuando Breaking Bad ya era el éxito que todos conocemos, con premios y demás. Vince Gilligan se sentó a hablar con Variety sobre la serie y cómo esta pudo ser cancelada tras la temporada 2.
El creador de la serie destacó que Netflix salvó Breaking Bad con su modelo de ver series en streaming, algo que no se había implantado y extendido tal y como conocemos ahora: "Netflix nos mantuvo en emisión".
La estructura narrativa de Breaking Bad la hace perfecta para el método de consumo favorito de Netflix: los atracones. Breaking Bad tiene una historia muy continuista que, a veces, se hace pesado seguir semanalmente en episodios de una hora, amén de condicionar al espectador a ciertos horarios.
Netflix, por su parte, traía la libertad de elección en aquellos años, con la posibilidad de ver varios episodios del tirón para tener toda la historia fresquita. Gracias a ello, Breaking Bad encontró multitud de fans que no había conocido la serie en su cadena original. El resto, como suele decirse, es historia.

