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A Fortnite Battle Royale le queda camino para ser un esport

Tras ser uno de los juegos que más ingresos generan actualmente, habiéndose convertido, literalmente, en una máquina que imprime dinero para Epic Games, Fortnite quiere meterse de lleno en los esports. Y Epic Games, sus responsables, quieren que la llegada de Fortnite a los esports sea por la puerta grande.

Sin embargo, un juego no se convierte en esport de la noche a la mañana y, sobre todo, hace falta que detrás del apoyo de la gente y del propio videojuego exista una infraestructura enfocada al desarrollo como deporte electrónico, como unos servidores sólidos y, sobre todos, modos espectador que faciliten el seguimiento y la retransmisión de las partidas.

Antes de todo eso, Epic Games anunció que tenían 100 millones para inyectar en los esports con el objetivo de estar, y crear, las mejores competiciones de deportes electrónicos alrededor de Fortnite Battle Royale, pero quizá han querido correr más de la cuenta.

Sí, el público está con Fortnite, como se ha demostrado en eventos como el Pro Am del E3 o en Gamergy 2018, pero aún queda camino por recorrer, y el ejemplo perfecto ha sido el primer torneo de los Summer Skirmish que Epic anunció hace unos días y donde ha ''colocado'' 8 millones de dólares en premios.

El primer torneo de fin de semana del Summer Skirmsh se celebró el pasado fin de semana con jugadores elegidos por la propia Epic, como Myth o Tfue, algunos de los mejores jugadores de Fortnite. Y el resultado ha sido... desastroso.

A 144 Hz, todo se juega mucho mejor

Un desastre, así es como algunos han calificado este primer torneo ''en serio'' de Fortnite Battle Royale debido, entre otros problemas, al lag. No puedes tener lag en un torneo de deportes electrónicos, y menos cuando sabes que tantos ojos van a apuntar a tu juego y a la propia competición.

Esto fue un problema tal que seis partidas no pudieron jugarse y, además, el desarrollo de las que se disputaron fue tremendamente lento y aburrido para el espectador.

Sin embargo, puede que el mayor problema fuera el propio caudal de espectadores, muy por debajo de lo esperado, pero no fue culpa del propio interés del videojuego. Se ha demostrado que la gente quiere ver a los profesionales jugando a Fortnite, pero el torneo se anunció tarde y con muy poco bombo.

Está claro que todo tiene solución, y Epic parece que ya está buscando que el resto de los torneos, al menos en lo que a conexión se refiere, funcionen mejor. Veremos qué pasa en los próximos Summer Skirmish.

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