¿Quién es Anna? sigue generando debate y una protagonista ha demandado a la miniserie por difamación

¿Quién es Anna?

El gran éxito de Netflix sobre la estafa a gran escala de Anna Sorokin no ha quedado exento de las polémicas, y una de ellas ha terminado en los tribunales.

Cuando una serie adapta una historia real, hay una fina línea entre la representación con licencias de un personaje y la difamación. Un disclaimer no suele evitar este problema, por lo que una representación irreal de un personaje que existe de verdad puede convertirse en una gran papeleta.

Un ejemplo lo tenemos este año con ¿Quién es Anna? (Inventing Anna), la miniserie de Netflix que explora el sonado caso de Anna Sorokin, una estafadora de origen ruso-alemán que consiguió engañar a numerosos miembros de la alta sociedad neoyorquina haciéndose pasar por una heredera alemana de alta cuna.

Julia Garner (Ozark) encarnó al personaje durante los nueve episodios de la miniserie producida por Shonda Rhimes y que adapta un artículo de Jessica Presler en la New York Magazine.

El problema se ha presentado con uno de los personajes de la serie, Rachel Williams, la versión ficticia de la autora del mismo nombre que, mientras trabajaba para Vanity Fair, fue estafada por su entonces amiga, Anna Sorokin, por 62.000 dólares.

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Según recoge Variety, la auténtica Rachel Williams ha interpuesto una denuncia contra Netflix por difamación por la forma en que se representa a su personaje.

La serie representa a Williams como una mujer que se aprovecha de la popularidad y el dinero "de" Anna Sorokin, que la abandona en Marruecos y que oculta su implicación en la detención de Anna. En muchos aspectos narrativos, Rachel Williams ocupa el papel de "villana".

Alexander Rufus-Isaacs, abogado de Williams, explica que la escritora ha sufrido una campaña de acoso en la red desde que se estrenó la serie.

"Si quieres basar un personaje en una persona real y quieres convertirlo en un villano, no uses su nombre real. Desearía que los creativos entendieran eso. Si quieren hacer un personaje desagradable, no pueden usar el nombre de una persona real".

La denuncia se ha presentado en Delaware, donde la ley impide a Netflix presentar una moción frente a este tipo de "pleitos estratégicos contra la participación pública".

Ironías de la vida, Rufus-Isaacs también representa a Nona Gaprindashvili, la campeona de ajedrez georgiana que demandó a Netflix por una referencia de Gambito de dama.

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