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La opinión de
Javier Sánchez

Evangelion en Netflix - ¿Por qué es tan importante la serie?

Evangelion

Evangelion es para muchos un fenómeno de masas, casi una forma de vida, antes que un anime. Evangelion is life. Bromas aparte, lo que sí piensa mucha gente es que estamos ante uno de los mejores animes de la historia, y es que esta obra de Hideaki Anno es la consagración de una trayectoria tan densa como compleja. Pero vamos a lo que de verdad importa si te has hecho estas preguntas: "¿Y si Evangelion es de mechas y a mí no me gustan?" o "¿Por qué debería ver Evangelion?" Si te has hecho esta pregunta: acompáñanos en esta lectura.

Imaginamos que, para los que no conocéis o no habéis visto Evangelion ni ninguno de sus 26 episodios, por mucho que os la hayan recomendado, tendréis la duda sobre si la gente se ha podido "flipar" en exceso. Pues no, todas las leyendas sobre este anime son ciertas y no importa lo altas que sean nuestras expectativas. 

Las películas de Evangelion en DVD y Blu-Ray

Recomendaciones y consejos previos antes de consumir Evangelion

  • Si eres fan del anime y no la has visto, no te preocupes. Como siempre digo, los grandes clásicos siempre van a estar ahí, Cowboy Bebop, Monster... Haces totalmente bien en ver anime de ahora. Eso sí, intenta que siempre estén acabados. No por no haber visto algo vas a ser más o menos conocedor de cine, anime o videojuegos
  • Evangelion no es un logro. No es una serie pendiente. Es algo más, y para lo que se necesita estar completamente despejado y desconectado de todo. Si ves Evangelion, de verdad, no veas más series a la vez, intenta verla del tirón. Comparada con otros animes es corta, pues son tan solo 26 episodios
  • Dado a que va a llegar a Netflix, mi recomendación personal es ver los 26 episodios y, casi inmediatamente después, la película de The End of Neon Genesis Evangelion, que incluye algunos capítulos más de la serie. 

Bueno, estas eran las indicaciones previas y consultas farmacológicas que todo amante del anime debería saber. Aunque claro, algo debe llamaros poderosamente la atención antes de gustaros, simplemente por el hecho de que todo el mundo diga que es una obra maestra. Como con todo, eso dependerá de vuestro juicio. Y nosotros vamos a tratar de explicaros por qué debéis verla, no por qué es tan grande. 

Evangelion, ¿pero no es un anime de mechas? 

Lo primero de todo, Evangelion no es un anime de mechas. Es una duda que mucha gente tiene, y que hasta algún amigo cercano me ha llegado a declarar. No les culpo: muchas de las imágenes que aparecen en las redes, vídeos de Youtube, clips de la serie, son o bien de un anime de mechas, o un anime corriente, incluso con gags de humor. Pero repito: Evangelion no es un anime de mechas, ni es una serie convencional.

Evangelion

Ya podéis respirar tranquilos, sabemos que es un subgénero del anime que no a muchos congratula ver, o que simplemente no llama la atención: Neon Genesis Evangelion tiene a los EVA, y una deconstrucción del género mecha que llega incluso a dejar todo esto en un plano secundario. 

¿De qué va entonces Evangelion? 

Os explicaremos brevemente su sinopsis y contexto: Un cataclismo llamado Segundo Impacto ha llevado a la humanidad al borde de la extinción. El hombre se enfrenta a unas criaturas llamadas “Ángeles”. Para ello, la ciencia moderna ha dado lugar a los EVA, la esperanza "robot mecanizada" que deben ser pilotados para combatirlos. Shinji, el protagonista, es llevado a Tokio 3 (último bastión de Japón) para reunirse por primera vez en años con su padre, quién solo quiere manipularlo para pilotar uno de esos últimos mecha.

Evangelion serie anime

Lo que nos cuenta realmente:

Neo Genesis Evangelion es una obra sobre los sentimientos. En concreto, los de su creador Hideaki Anno, quien atravesaba una profunda crisis durante su creación, por lo que resulta inevitable encontrar un hiperrealismo sensible. Esto da cabida a todas y cada una de las diferentes fases padecidas por una persona que atraviesa una profunda depresión, donde personajes abominablemente humanos convalecen, absorben golpes y agonizan por cada uno de sus diferentes conflictos. Evangelion es una obra terriblemente convulsa, y sobre todo, humana.

Hay personajes que poseen heridas que pueden o no cicatrizar emocionalmente, porque dicha sanación no depende de objetivos, sino de la frustración diaria y arrolladora que arrastra cada vez a los mismos a tener que lidiar con lo que cada día son, desde que se levantan hasta que se acuestan. Evangelion no busca ensalzar la figura ni siquiera del propio héroe, ni mucho menos retratar al protagonista, Shinji Ikari, como uno. Al final del día, lo visualiza en su propia cama, tendido e incapaz de dormir, divagando sobre su propia existencia, porque la obra de Hideaki no busca recompensarlo, sino que lo maltrata, ignorándolo y desposeyéndolo de cualquier virtud o logro que pueda ensancharlo. Acentúa lo pequeño que es, hasta convertirlo en una mera herramienta.

La deconstrucción del género "meca"

Mobile Suit Gundam
Mobile Suit Gundam

Evangelion se clasifica en el género mecha o "meca", nombre que reciben los autómatas pilotados que dan título a esta vertiente del anime, cuya influencia se manifestaba hace unos años en el panorama cinematográfico a modo de puro entretenimiento. Guillermo del Toro daba luz a Pacific Rimcoetánea de otras como Battleship. Neon Genesis Evangelion va más allá de ser una nueva muesca en el género. Más bien, lo cambió. Originalmente, los mecas eran el centro de la experiencia, una donde cada capitulo abogaba por mostrar el máximo potencial de cada uno los robots, donde el espectáculo armamentístico es algo bombástico. El conflicto emocional era un complemento de la acción.

Su creador y director, Hideaki Anno, se encargó también de los diseños de los mechas, junto con Ikuto Yamashita. Hiroshi Kato se ocupó de la dirección artística. El EVA de Evangelion, es decir su robot, es uno de los primeros y más determinantes indicativos de que Hideaki Anno está dispuesto a romper los moldes. Su diseño es puramente orgánico e introduce el concepto de la síntesis de la anatomía humana con el modo de diseñar a los nuevos robots.

Motores, conductos que pareciesen venas, un líquido donde sumergir al piloto y al gigante metálico, semejante al líquido amniótico para reforzar esa sensación de feto latente o criatura viva durmiente, donde convive la gestación de la madurez del propio piloto. Por primera vez, estos están sincronizados psicológica y físicamente: sienten, padecen el dolor del autómata, quebrándolos y afectándolos. La acción, el espectáculo de pirotecnia y el componente paramilitar se hacen a un lado, para dar rienda suelta a lo puramente humano. Porque eso es sobre lo que Evangelion discurre: sentirse en la piel de los demás, empatizar con el prójimo, sobre las personas.

Mientras que en series como Gundam la acción contaba con el aderezo del guión, Neon Genesis Evangelion es un guión que ni siquiera esa acción perteneciente al genero es capaz de interrumpir. Las batallas que tanto lo caracterizan acarrean un constante conflicto emocional consigo: miles de víctimas, la naturaleza y adaptabilidad de los ángeles que son la prueba viviente del ser humano enfrentado al mismísimo dios o lo divino. Seres que no solo se adaptan para ser más eficientes en la pelea, sino para acelerar una búsqueda deshumanizada y trascendental. Ese enfrentamiento del hombre contra Dios desdibuja un ambiente profundamente místico, atemorizante, que cala y transparenta la filosofía existencialista con la que juega en todo momento la obra. Una deconstrucción brillante que pregunta constantemente a nuestro hacer como espectadores y creadores qué creamos y para qué.

Evangelion - Shinji y Asuka sorprendidos

Neon Genesis Evangelion parece responder a la siguiente pregunta: ¿qué sucede cuándo cogemos a una persona real, un ser humano corriente y lo situamos con todas y cada una de sus presiones, complejos, taras, conflictos, deseos, en una obra de mecas? En el clásico Gundam, el robot es el poder sobrenatural, el inicio de la aventura. En Evangelion, en lugar de revelar el potencial de su protagonista, dicho elemento lo encasilla y deshumaniza.

Así, se da a entender que será física y emocionalmente manipulado como si fuera una herramienta. Durante el segundo episodio, Evangelion nos hace creer que Shinji pierde su primera pelea, una que gana el propio robot al tomar el control, pero para su protagonista es una derrota. Shinji intenta ser un héroe y el resto del mundo conspira para impedírselo.

Solo hay dos momentos en los que logra ser un héroe, y es porque él mismo toma la iniciativa y por tanto decide que es un ser humano. En la mayoría de casos, el protagonista suele ser alguien especial, se lo espera, o deifica, pero cada vez que Shinji trata de triunfar, empequeñece como persona y gana valor como herramienta. El héroe vive un proceso de aprendizaje, sensaciones, desafíos, pero no es así con Shinji. Cada vez que gana una batalla, siente que lo ha hecho porque es lo que sencillamente se espera de él.

Los personajes 

El resto de elenco de personajes no se libran de esa misma reconstrucción. Su maestra y consejera, Misato, se presenta de forma sensual. Pero luego, resulta que ese carácter es una máscara que lleva para no venirse abajo. Asuka, la compañera piloto de Shinji, aparece como otro personaje femenino adolescente más, cuya relación amor-odio es la base de su interacción con el protagonista.

Sin embargo, no se tarda en atestiguar que su arrogancia es real, que su odio y desprecio es real, con un trasfondo profundamente traumático. Hideaki Anno exhibe la complejidad del ser humano: todos tenemos nuestros conflictos, dramas internos, cicatrices, que acentúa el ámbito restante al que pertenece Evangelion, el realismo épico.

Evangelion

En Gantz, Digimon Tamers, Doraemon, encontramos la capacidad de los personajes de volver al colegio, a sus casas, el espacio mundano después de una experiencia fantástica o increíble. Neon Genesis Evangelion no divaga sobre la cotidianidad, sino que explora cómo son sus personajes en su propio entorno. Ese realismo épico es el análisis sintomático que presta especial atención a qué clase de personas somos cuando no estamos en una situación limite o hay que salvar al mundo: simplemente toca convivir. En cada faceta se revelan de un modo distinto, especialmente cuando el espectro de situaciones al que se somete a los personajes de Evangelion es tan amplio, profundizando cada vez más en el interior de cada uno.

La serie expone sus temas centrales: el dolor y la depresión, en el que su protagonista a modo de catalizador, constituye un reflejo imperfecto de lo que somos. El conflicto de Shinji Ikari es para consigo mismo, su desprecio y esa cómoda resignación que finge aceptar en todo momento. Ninguna batalla lo convierte en mejor persona, solo constituye un pequeño parche. Incluso destaca como piloto de manera brillante, evidenciando que estamos ante alguien definitivamente especial por dominar al robot, pero él en todo momento se siente miserable. Las penas de los personajes son propias, chocan con sus traumas y propias ideas del mundo, de erizos emocionales que tratan de estar con alguien pero a los que acaban hiriendo con sus púas.

Por qué ver Evangelion

Si hay algo que marca la diferencia entre Evangelion y el resto de obras animadas, ya sean niponas o extranjeras, es el valor de Hideki Ano para llevar a cabo una obra sin concesiones. Es plenamente inspirador: no otorga la razón, simplemente nos dice que somos mortales, ofreciéndonos un espejo en el que mirarnos, uno plagado de los mismos momentos rotos, frágiles, de los que puede estar plagada una vida humana, personajes rotos. Expone nuestros fallos, y al hacerlo nos iguala a todos, crea un entendimiento entre personas. El capitulo final es el amor propio, libertador de las cadenas que nos encierran en esos momentos, donde la obra acaba por creer en la naturaleza de lo que somos.

Ah, y la música del opening es brutal, por supuesto.