Análisis Razer Kraken (2019)
Reportaje

Análisis de Razer Kraken (edición 2019): calidad sin concesiones

Por Alberto Lloret

El pasado mes de marzo llegaron a las tiendas de todo el mundo la nueva línea de periféricos Razer más económica, con algunos de sus modelos más reputados a precio reducido pero prescindiendo de algunas características. En este análisis del headset Razer Kraken (2019) probamos a fondo y damos nuestra opinión sobre este nuevo modelo. ¿Merece la pena? Vamos a verlo...

Hace poco más de dos semanas que llegaron a las tiendas de todo el mundo los tres primeros miembros de la línea de periféricos Razer más barata, compuesta inicialmente por versiones de 2019 de algunos de sus modelos más prestigiosos, como el teclado mecánico Razer Blacwidow (2019), del que dimos buena cuenta hace un par de semanas, o el auricular Razer Kraken, en el que nos vamos a centrar en esta ocasión.

En el análisis del Razer Kraken de 2019 vamos a profundizar en sus características generales, en qué se diferencia respecto a la anterior version (Kraken V2), que encontraréis dentro de la caja al abrirlo y si realmente merece la pena esta versión respecto a su precursor, tanto en precio como en extras, entre otras cosas...

Razer Kraken (2019), ya disponible por 79,99 euros en Amazon

Razer Kraken 2019: características generales

Como ya hemos adelantado, esta nueva edición del Razer Kraken prescinde de algunas características vistas en anteriores modelos, como el cajetín de audio espacial THX del Kraken Tournament Edition, para poder ajustar su precio.

Pero todo lo importante, sigue ahí: es un auricular gaming robusto, duradero, cómodo y con materiales de calidad, desde la diadema de bauxita a los propios auriculares circumaurales de grandes dimensiones (que tapan por completo el oído), pero sin descuidar el peso (322 gramos, resultan muy ligeros).

 Razer Kraken 2019

En su interior siguen presentes los mismos transductores de neodimio de 50 mm, que dejan un sonido contundente, nítido y limpio y que no se rompe ni "chasquea" al ponerlos a máximo volumen, que es lo menos que se le puede pedir a un auricular de estas características.

El micrófono por su parte, sigue el mismo planteamiento: es retráctil y muy flexible, lo que nos permite quitarlo de en medio cuando no lo necesitamos, aunque ha sido mejorado para captar mejor el sonido y atenuar el ruido ambiente. 

Razer Kraken 2019: ¿qué es lo que cambia o no está?

Como hemos adelantado, respecto a la edición Kraken Tournament Edition, carece del cajetín USB que nos permite utilizar audio espacial THX en PC. Es la única ausencia grave, dado que el resto está todo el propio cuerpo del auricular o en el cable, y no se han hecho concesiones en este sentido.

El otro cambio reseñable está en el grosor de las almohadillas de los auriculares, ligeramente más voluminosas y gruesas, que se suman al ya de por sí considerable tamaño del headset. Además están revestidas por una combinación de piel sintética y tejido, que resulta agradable, y transpira. Se pueden usar para sacarlos a la calle y escuchar música, pero corres el riesgo de parecer un trabajador del aeropuerto o de una obra.

Esta espuma viscoelástica cuenta con gel enfriante que hace que jugar mucho tiempo seguido sea agradable, sin recalentar en exceso el oído (aunque la sensación es especialmente evidente nada más ponerlos, tras un tiempo el efecto se disipa... si bien no llegan a "recocer").

Análisis Razer Kraken (2019)

Si seguimos con las almohadillas, también cuentan con un carril mejorado para las gafas, que facilitan que no se nos claven las patillas en las sienes nada más ponernos el auricular. Por último, también se ha mejorado el acolchamiento de la diadema y modificado la sensibilidad del micro, que ahora capta menos ruido ambiente.

No es ningún error decir que es un headset sólido, y que gracias a las anteriores versiones, se han ido limando los fallos de diseño, y en ese sentido, esta versión más barata del Razer Kraken es quizá la mejor versión de todas.  

También se amplía la familia de colores en los que está disponible, desde el estridente y característico verde fosforito a una edición para consola con detalles azules sobre una superficie totalmente negra. Como los anteriores modelos, no tiene iluminación RGB (ni de otro tipo).

Razer Kraken 2019: contenido de la caja

Como siempre, el packaging es robusto y está cuidado, si bien es cierto que al abrir la caja, echamos en falta "más extras". Aparte del auricular, que es cableado con clavija de 3,5 mm (lo que le hace compatible con una enorme cantidad de sistemas y dispositivos), tan sólo incluye un cable divisor para conectarlo al PC, separando el audio del micro.

En el propio cable del auricular es posible encontrar un pequeño cuadro de mandos, que nos permite controlar el volumen con una rueda analógica (por suerte, no hace "ruido" ni chasquea al subir o bajar el volumen, como pasa en otros modelos), y un botón para mutear el micro.

Kraken 2019 controles

Lo cierto es que este pequeño cajetín transmite cierta sensación de ser endeble, en especial el mecanismo de la rueda, que deja buena parte de la misma a la vista en ambos lados del cajetín.

No es menos cierto que se echan en falta más extras, desde una funda de transporte (por ejemplo, si los usamos fuera de casa y los vamos a meter en la mochila), porque aparte de la documentación, no hay nada más.  

Razer Kraken 2019: calidad de sonido y opciones de personalización

Como hemos adelantado, el sonido es contundente, no distorsiona a máximo volumen, ni chasquea... En cierto modo se nota que está "tuneado" pensando en primer lugar en los juegos. que es donde realmente brilla y donde no le podemos poner ni un solo "pero". Los graves son rotundos, fuertes y transmiten muy, muy buenas sensaciones, incluso sin tener un motor dedicado que los potencie.

Los agudos, por su parte, son muy, muy nítidos, limpios y cristalinos. Se nota especialmente en voces, por ejemplo. Pero, a la hora de escuchar música, si en esas dos frecuencias brilla con fuerza, en los tonos medios da la sensación de estar algo atenuados, apagados... A niveles medios de volumen apenas es apreciable, pero al meterle "caña", hay algo que los sitúa un punto por debajo de otros auriculares dedicados a escuchar música.

Análisis Razer Kraken (2019)

Insisto, es algo que quizá sólo notarán los más audiófilos... pero con un presupuesto ajustado, de 80 o menos euros, es complicado encontrar un auricular que despunte en las dos áreas, tanto juego como música, y cuente además con un diseño robusto.

En cuanto a las opciones de personalización, decir "parcas" es quedarse corto... pero es algo habitual en esta línea de headsets. No hay iluminación, no hay compatibilidad con el software Synapse ni ningún otro de Razer (lo que permitiría ajustar la ecualización del audio con ayuda de un PC). Es sacar de la caja y usar, sin perder tiempo con softwares ni nada parecido. No hay perfiles ni ajustes por juego.

Razer Kraken 2019: conclusiones finales

A diferencia del teclado mecánico Razer Blackwidow de 2019, donde los cambios y recortes eran más evidentes, en el Razer Kraken de 2019, el modelo más económico, lo cierto es que no hay sacrificios tan evidentes. Buenos materiales, mismos componentes, mejoras aquí y allá...  A pesar de ser más económico, en términos globales es un modelo mejor que, por ejemplo, el Kraken Pro V2.

Eso sí, puestos a pedir, nos hubiera gustado que incluyera bisagras para poder girar los auriculares, o algún sistema para poder plegarlos y guardarlos (por ejemplo, si los transportamos o los usamos también el la calle).

Analisis Razer Kraken 2019

Quizá, lo peor de todo es la ausencia del cajetín THX que hemos mencionado ya un par de veces. La edición que lo incluye, la Kraken Tournament Edition actualmente cuesta sólo 10 euros más que la nueva de 2019, y te da de serie un extra que realmente merece la pena si juegas en PC.

Pero aún con todo, esta nueva versión de los Kraken son uno de los mejores auriculares de 2019 para aquellos que dispongan de un presupuesto por debajo de los 80 euros y además busquen un modelo multiplataforma y multiuso...

Y además