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televisor para jugar a la ps5 y xbox series x
Reportaje

¿Qué debe tener tu televisor para aprovechar al máximo PS5 y Xbox Series X?

Con cada nueva generación de consolas, surge la eterna pregunta: ¿tengo que cambiar de televisor para poder aprovecharlas? En el caso de PS5 y Xbox Series X no será obligatorio, pero sí muy recomendable si quieres sacar provecho de todas sus capacidades gráficas...

Las consolas de nueva generación de Sony y Microsoft, PlayStation 5 y Xbox Series X, se lanzarán, si todo va bien, a finales de este año 2020. Un emocionante cambio de etapa, ahora más simbólico que nunca. Desgraciadamente, aunque nos faltan muchas cosas por conocer de las consolas, una cosa es seguro: se lanzarán en medio de una crisis económica de proporciones aún desconocidas.

La pandemia por el coronavirus, que ha cerrado fábricas y empresas por todo el mundo, no solo pone en peligro la producción de los componentes, sino también el desarrollo, lo que hace que muchos no descarten que se puedan retrasar a 2021. Pero más allá de eso, la crisis económica significará una disminución del poder adquisitivo en muchas familias, una situación especialmente preocupante de cara a invertir en una nueva consola (más allá del hecho de que es un lujo, como el propio Phil Spencer ha admitido).

Y es que, con cada nueva generación de consolas, vuelve uno de los temores más habituales de todo gamer: ¿tendré que cambiar también mi televisión para poder jugar a PS5 o Xbox Series X? Teniendo en cuenta que las consolas rondarán entre los 400 y 600 euros/dólares, tener que invertir también en un televisor nuevo es algo que pone nervioso a cualquiera.

La respuesta corta es que no. PS5 y Xbox Series X funcionarán perfectamente en la mayoría de los televisores actuales (es decir, con resoluciones estándar de 1080p o incluso 720p), siempre que tengan puerto de entrada HDMI 2.0, que es el que usan la PS4 y Xbox One.

Sin embargo, tanto Sony como Microsoft están apostando su principal gancho comercial a la posibilidad, confirmada por ambos, de alcanzar resoluciones de 8K y 120 fps. Esto, en realidad, sigue quedando muy lejos de la mayoría de usuarios, pues las televisiones que alcanzan esa resolución tienen precios prohibitivos (pueden rondar entre 2.000 y 10.000 euros), y muy pocos juegos se beneficiaran directamente de ello, al menos el primer año de vida de las consolas.

8K

El nuevo estándar que se espera alcanzar durante los próximos años es el 4K y 60 fps, y ambas consolas prometen que alcanzarán de forma nativa. Como hemos dicho, cualquier televisor actual con un puerto HDMI 2.0 será capaz de enviar vídeo y audio de la consola al televisor con resoluciones de 4K y 60 Hz si el televisor lo permite.

Sin embargo, para poder alcanzar combinaciones mayores (4K a 120 pfs, o 8K a 60fps), es imprescindible que el cable que transmite la información de vídeo y audio sea de la gama HDMI 2.1. Este nuevo cable aumenta el ancho de banda de los 18 Gbps del 2.0 a los 48 Gbps. Esta tecnología fue anunciada en 2017, pero no ha empezado a instaurarse como norma en los televisores de alta gama hasta este año, por lo que es poco probable que, incluso si te has comprado un televisor 4K recientemente, este pueda no ser compatible con HDMI 2.1.

Cable HDMI

Microsoft ha confirmado que Xbox Series X será compatible con HDMI 2.1, y con total seguridad PS5 también lo será (si aspira a alcanzar las resoluciones que prometieron en su presentación técnica). La buena noticia es que todos los modelos de HDMI son retrocompatibles, por lo que no habría problema en utilizar un cable HDMI 2.0 para nuestras nuevas consolas. Pero esto significaría que no sería alcanzar las máximas resoluciones, incluso si el televisor propiamente dicho está preparado para ello

El HDMI 2.1 permite otra serie de ventajas dedicadas al gaming. ALLM (Auto Low Latency Mode) cambia automáticamente la televisión a un "modo de juego" que reduce el input lag (o sea, el tiempo de respuesta entre consola y televisión, vital para los juegos). Por otro lado, VRR (variable refresh rate) elimina varias impurezas en la imagen, como el secreen tearing, que produce unas líneas en la imagen cuando la tasa de imágenes de la consola es diferente de la tasa de refresco de la tele.

Sin embargo, se trata de unas especificaciones que no tienen por qué estar incluidas en la televisión simplemente por el hecho de que tenga puertos HDMI 2.1, ya que no van directamente relacionadas a esta tecnología porque no tienen que ver con su mayor ancho de banda, sino que son funciones adicionnales. Por tanto, es cuestión del fabricante decidir si su televisor las soportará o no (y de eso dependerá el precio), por lo que asegúrate antes de comprarlo. 

El HDMI 2.1 es aún una tecnología muy nueva, y faltan años para que se estandaricen en el televisor medio. Si hay que sacar una conclusión, es que la presencia de puertos HDMI 2.1 en el televisor es la clave si quieres alcanzar las resoluciones de 8K y 120 fps y las demás siglas, como ALLM y VRR (y si nos ponemos técnicos, QFT, quick frame transport; y QMS, quick media switching...) de las que presumirán las nuevas consolas.

En cualquier caso, con una televisión que soporte resolución 4K y que funcione con el "antiguo" HDMI 2.0 te será suficiente para alcanzar un 4K 60fps nativo y estable, que para muchos será novedad más que suficiente.

Y si prefieres quedarte con tu Full HD, no tendrás problemas en disfrutar de las nuevas consolas y sus otras mejoras, como los mínimos tiempos de carga gracias al SSD.

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