Análisis de Antonblast, plataformas 2D tan sólidas como explosivas

Análisis y opinión de Antonblast para Switch y PC, un juego de plataformas lleno de personalidad propia y una jugabilidad que sabe atraparte.

La recta final del año ya está aquí y, aunque las miradas de la mayoría de los jugadores estén puestas en los grandes blockbusters de cara a las compras navideñas, eso no impide que sigan llegando pequeñas joyitas que merece la pena tener en cuenta, como este Antonblast para Switch y PC.

El juego está desarrollado por Summitsphere, un pequeño equipo especializado en recuperar conceptos clásicos de los 90 con una capa de modernidad.

De hecho, para el protagonista de este juego no es su primer "rodeo", pues ya protagonizó Antonball en el pasado.

En este caso, nuestro objetivo es manejar a Anton o a su compañera Annie (ambos se controlan igual y podemos cambiar de uno a otro entre fases) para que logre su nobl" objetivo: vengarse de los bicharracos que han destrozado su reserva de licor por culpa de Satanás, el cual estaba celoso de lo roja que es la piel de Anton. Como veis, no es el típico argumento...

El desarrollo del juego es, en su esencia, el propio de un plataformas 2D de siempre: hay que llegar a la meta de cada nivel, eliminando enemigos, saltando mucho y buscando items por aquí y por allá.

La gran diferencia está en que Anton es un tipo furibundo y todo lo hace a lo bruto. Pulsando un botón, podemos cargar contra los enemigos y, si lo dejamos pulsado, seguirá corriendo como un loco con un enorme mazo, haciendo que todo salte por los aires.

Desde ese momento, es imposible no pensar, tanto por la estética como por la jugabilidad, en los Wario Land, una genial franquicia en la que este juego se ha inspirado claramente.

Anton puede también tirarse en picado en pleno salto, escurrirse por zonas estrechas, rodar o, sobre todo, aprovechar su ataque en salto, para propulsarse un poco y llegar a plataformas que no puede alcanzar con un salto normal.

Como era de esperar, hemos de recoger montones de items, desde la moneda de cambio con la que comprar mejoras en la tienda entre niveles (esta vez, son fichas de casino) hasta recuperadores de salud (podemos recibir 3 impactos) o incluso objetos secretos y animales locos sobre los que montar al más puro estilo Donkey Kong Country.

Hay que seguir este ritmo de movimientos a toda velocidad, mientras la pantalla tiembla y nuestro mando vibra con cada golpe. Hasta cambiamos de plano de profundidad en muchas ocasiones, por lo que hay que agudizar bien la vista para dar con el siguiente paso a dar.

La experiencia es de lo más catárquica a la hora de quemar adrenalina, ¡pero no juguéis demasiado tiempo seguido o vuestra cabeza se quedará saturada de tanta explosión y tanto destrozo!

Pero la cosa no acaba al llegar al final del nivel. Una vez lo logremos, comenzará la "happy hour" y tendremos que deshacer todo el camino (normalmente, a través de rutas nuevas que se crean para la ocasión) para regresar al comienzo, antes de que todo se venga abajo. El "problemilla" es que esta vez hemos de hacerlo contra reloj, con apenas 3 minutos de margen.

Como supondréis, los tramos de "happy hour" son absolutamente frenéticos y apenas nos dan un respiro, mientras una cañera música nos acompaña para animarnos a echar el resto.

Cuando completamos cada nivel, viajamos hasta un hub donde podemos visitar las fases previas o la nueva que desbloqueemos, acceder a una tienda de items (donde podemos adquirir, por ejemplo, un gatito que nos acompañe recogiendo objetos) y hasta algún lugar extra con difíciles duelos contra jefes finales.

En total, hay 12 niveles, pero están llenos de zonas secretas e items para coleccionar, así que hay bastante componente de rejugabilidad.

A eso se suma que, simplemente, jugar es una gozada. Resulta muy satisfactorio mandarlo todo por los aires con apenas un par de movimientos y, además, el diseño de niveles está muy bien medido para que resulte un desafío, pero que a la vez tengamos pequeñas recompensas en forma de items cada dos por tres.

Es cierto que en ciertas zonas la curva de dificultad se dispara en exceso (especialmente en partes de la "happy hour" que se tardan bastante en completar), pero la experiencia nunca llega a ser frustrante, especialmente con el constante sentido del humor de lo gráficos y su ritmo.

Incluso hay escenas de corte muy locas que recuerdan a esos tiempos en los que Cartoon Network se basaba en series como Vaca y Pollo, hace un par de décadas.

El resultado visual es como meter en una coctelera Wario Land, 'Splosion Man y clásicos como Boogerman, por las rocambolescas animaciones de los personajes. Todo esto, como decimos, acompañados de constantes rotaciones y una resolución que emula las sensaciones de Game Boy Advance... ¡y una sensacional banda sonora!

El rock más duro se mezcla con el ritmos urbanos como el funky para dar pie a verdaderos temazos muy tatareables. Lo curioso es que el compositor es Tony Grayson, la misma persona que ha dirigido el juego. Todo un hombre del renacimiento, vaya.

En conjunto, Antonblast es uno de los mejores plataformas del año y toda una reivindicación para los que aman el género en 2D. Es más canalla que Nikoderiko (otro muy a tener en cuenta en 2024) y tan loco como Pizza Tower, pero está incluso mejor rematado. Si os va lanzarlo todo por los aires y saltar de aquí para allá como un comprador en Bershka, aquí lo vais a pasar "mazo" de bien.

Valoración

Nota 86

Uno de los plataformas más desenfadados y bien medidos que recordamos en mucho tiempo. Si te van los héroes frenéticos y los saltos explosivos, no lo dudes.

Lo mejor

Su estética y banda sonora, macarras y divertidas. Su fluida jugabilidad.

Lo peor

Tanta explosión y tembleque llegan a saturar un poco. Algunos tramos largos que se pasan más por ensayo y error.

Plataforma comentada: Pc

Otros artículos interesantes:

Antonblast

Género

Plataformas

Hobby86Muy bueno
Ver sus artículos

Daniel Quesada

Coordinador de vídeo

Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.

Mostrar comentarios