Bubsy: Paws on Fire
Análisis

Análisis de Bubsy: Paws on Fire, el regreso del gato de Accolade

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

¡Nos pareció volver a ver un lindo gatito! El entrañable Bubsy ha vuelto a la carga para hacernos saltar más que nunca. ¡Esta vez sí que os va a hacer falta una agilidad felina!

Antes de zambullirnos en este análisis de Bubsy: Paws on Fire!, retrocedamos un poco. Allá por la época de las consolas de 16 bits, todos flipamos con el anuncio de un juego de plataformas protagonizado por un gato (un gato montés, para ser más precisos) que quería seguir la estela de Sonic y Mario y, gracias a sus pasmosos 16 megas, haría gala de una enorme gama de movimientos y expresividad. Era Bubsy the Bobcat, un juego de Accolade que acabó siendo resultón y hasta tuvo secuela. Su posterior salto a las 3D fue un absoluto desastre y poco se supo del minino hasta el reciente y también fallido Bubsy: The Woolies Strike Back.

Consigue la banda sonora de Bubsy: Paws on Fire!

Ahora, Choice Provisions y Accolade vuelven a intentarlo con este Bubsy: Paws on Fire!, un nuevo juego de plataformas para PS4, Switch y PC que mantiene a su estrella titular, pero da un pequeño giro al concepto. Seguimos jugando en dos dimensiones, pero en vez de movernos por libertad por el mapeado, esta vez dependemos del autoscroll (es decir, que la pantalla y nuestro personaje avanzan solos), al estilo de juegos como Super Mario Run. La cosa tiene su sentido, ya que los desarrolladores son los mismos de los de los divertidos Bit. Trip, que tienen precisamente esa jugabilidad. Nosotros tenemos que preocuparnos de ejecutar el salto, doble salto, planeo o embestida en el momento justo, ya sea para eliminar enemigos, evitar trampas o recoger el mayor número posible de ovillos.

Dicho así, suena sencillo, pero lo cierto es que Bubsy: Paws on Fire! tiene alma de juego infantil pero una dificultad que a veces puede enervar más que Risto Mejide en una sesión de monólogos. En realidad, no se trata solo de la dificultad del juego, sino de ciertos errores de diseño que no son de recibo en un juego "pofezioná". De un lado, tenemos que la cámara está ligeramente escorzada, por lo que da la sensación de que avanzamos un poco en profundidad, lo que provoca que la precisión a la hora de saltar no sea la ideal. Y claro, hablamos de un juego de plataformas en el que a veces hay que tener precisión de cirujano... Por otro lado, y a pesar de que la cámara es muuuy lejana, en ocasiones nos toca aterrizar sobre objetos o trampas que era imposible ver antes de saltar, lo que lleva en ocasiones a una frustrante rutina de ensayo y error.

Bubsy Paws on Fire

Por suerte, cada nivel tiene 3 checkpoints y contamos con vidas infinitas, así que no nos quedaremos frustrados por un game over. Lo extraño del tema es que los niveles tienen montones de ovillos por recoger, pero en ocasiones están en zonas tremendamente complicadas que podemos evitar sin problema para seguir rutas más sencillas y acabar el nivel igualmente. ¿No debería haber un incentivo mayor para ir por el camino difícil que un puñado de puntos más? Y eso, que existe un coleccionable especial: en cada nivel, hay tres piezas de un medallón del armadillo Arnold.

A su vez, cada nivel se puede jugar con 3 personajes diferentes (ahora vamos a eso) y, si cada uno consigue el correspondiente medallón de Arnold, podremos jugar una fase de bonus con el armadillo. La cuestión es que esas piezas de medallón suelen estar en la ruta principal y no suele ser demasiado difícil obtenerlas. Lo dicho, un diseño de niveles muy, muy irregular.

Bubsy Paws on Fire

Como acabamos de decir, Bubsy: Paws on Fire! Nos permite jugar cada nivel con 3 personajes diferentes. Ya hemos hablado de Bubsy, pero también podemos jugar con el ratón Virgil. Según nos dice el propio juego, los retos de Virgil son difícil y los de Bubsy para principiantes (la verdad, nos parece que eso varía mucho en función del nivel) y, además, el ratón tiene movimientos diferentes: puede ejecutar un salto doble en cualquier momento y derrapar, pero no puede embestir. Por su parte, la Woolie no se enfrenta a niveles de plataformas sino que, montada en su platillo volante, supera niveles tipo shoot 'em up 2D. Vamos, que hay una mezcla de plataformas y shooter al estilo Cuphead... Salvando las enormes distancias, claro.

Solo hay tres mundos, pero cada uno tiene 9 niveles (que, a su vez, se pueden superar por los 3 personajes, como ya hemos dicho) más un enfrentamiento con un jefe final, a lo que hay que añadir las 9 fases de bonus que podemos desbloquear por cada mundo. Hubiera molado algo más de variedad en la ambientación, pero el contenido es suficiente como para entretenernos un tiempo. En realidad, no tenemos que superar todos los niveles con lo 3 personajes: cada nivel requiere haber obtenido un número de medallas para ser accesible. Estas medallas se obtienen cada vez que un personaje diferente supera un nivel previo. Por lo general, bastará con superar cada nivel con un par de personajes y, a veces, solo con uno, para seguir avanzando.

Bubsy Paws on Fire

Este esquema de juego es atractivo y se suma a otros dos puntos fuertes. De un lado, la música, que es sorprendentemente pegadiza y divertida, la cual además se "enriquece" con el ritmo al que suenan los efectos de sonido de items recogidos (algo también heredado de los Bit.Trip). El otro es ese humor del que hace gala, sobre todo, el propio Bubsy. Sus comentarios durante las partidas son bastante graciosos y a veces suelta perlas metarreferenciales del tipo "cómo me gustaría estar en un walking simulator en vez de esto" o "pero, ¿quién ha diseñado este nivel?". Mira, con eso último solemos coincidir, minino...

Bubsy Paws on Fire

Por desgracia, las voces solo están en inglés y, aunque hay subtítulos y menús en castellano, la traducción está llena de esas erratas que te hacen pensar que han usado el traductor de Google para salir del paso: en vez de "tienda" se lee "tendería", en vez de "pulsar" se usa "empujar"...

En conjunto, Bubsy: Paws on Fire es un juego de plataformas correctito, pero demasiado descuidado en ciertos aspectos para destacar en un género tan lleno de joyas y demasiado difícil por momentos para satisfacer a los jugones más jovencitos. Eso sí, se vende por 24,99 euros (19,99 en Steam), así que es una apuesta "poco dolorosa" para el bolsillo y sin gato encerrado. Menudo chiste malo para acabar un análisis.

Valoración

Un juego de plataformas simplemente correcto y dotado de buenos golpes de humor, pero que falla en muchas facetas del diseño.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

El humor del propio Bubsy. La música. El sistema para desbloquear niveles.

Lo peor

La cámara alejada y ligeramente escorzada. El diseño de niveles es terriblemente irregular.