Análisis de DOOM: The Dark Ages, una titánica carnicería a la que solo hace sombra su propia leyenda

Análisis y opinión de DOOM: The Dark Ages, la nueva entrega de la legendaria saga shooter que llega a PS5, Xbox Series X|S y PC con muchas novedades y cambios.
Han pasado 5 años desde que se lanzó el último DOOM y en 2025 toca volver a someter al Infierno. Agarra tu super escopeta, tu escudo y prepárate para DOOM: The Dark Ages, porque el Slayer se ha pillado un cabreo de... mil demonios.
id Software vuelve a las grandes ligas con una nueva entrega que busca revalorizar una fórmula first person shooter tremendamente pulida y prácticamente perfecta. ¿Se ha conseguido el objetivo? Es una de las muchas cosas de las que voy a hablar en este análisis de DOOM: The Dark Ages.
Vaya por delante que, cuanto más tiempo pasa, más difícil me parece superar a DOOM, el reboot de 2016. Sin embargo, DOOM Eternal dejó claro que siempre se puede ofrecer algo nuevo y diferente. ¿Mejor? Cuestión de gustos, pero la vertiente moderna de la saga no se contenta con dar más de lo mismo y eso es lo primero que quiero que quede claro en esta review.
El DOOM Slayer se enfrenta a una nueva batalla, pero las hordas infernales no son el gran problema. Adelanto que The Dark Ages es un gran juego, pero la saga ahora lucha contra su propio éxito. En estos años ha habido propuestas como Warhammer 40.000 Boltgun que han vuelto a dejar claro que los boomer shooter nunca pasarán de moda, pero nadie parece militar en la liga de DOOM.
Asi que, la saga compite contra si misma. ¿Consiguen el dragón, el mecha y el escudo subir el nivel? Tras completar la campaña he vuelto del infierno y llega el momento de hablar de esta nueva masacre demoniaca en este análisis de DOOM: The Dark Ages para PS5, Xbox Series X|S y PC:
- La historia de DOOM: The Dark Ages - En tiempos del medievo, el Slayer reparte de nuevo
- La jugabilidad de DOOM: The Dark Ages - Así es el nuevo salto en el first person shooter
- DOOM: The Dark Ages en lo técnico - Gráficos, apartado artístico y banda sonora
- La dificultad de DOOM: The Dark Ages - Accesibilidad infernal
- La duración de DOOM: The Dark Ages - Más misiones, más horas, más contenido
- Precio, plataformas y ediciones de DOOM: The Dark Ages
- La opinión de HobbyConsolas sobre DOOM: The Dark Ages
- Nota: lo mejor y lo peor de DOOM: The Dark Ages
La historia de DOOM: The Dark Ages - El cabreo del Slayer sigue creciendo... y su universo también
Slayer... ¿Qué demonios ha pasado? Eso es lo que nos preguntamos todos en el reboot de 2016. Por suerte, Eternal ahondó en la cosmología de un vibrante e imaginativo universo, que vuelve a crecer con esta precuela.
The Dark Ages pone el foco en contarnos eso, que pasó, de dónde viene nuestro nada locuaz héroe y cómo fue manipulado para hacer de él un instrumento de guerra entre los Maykr y el Infierno.
La narrativa de DOOM: The Dark Ages es una de las grandes apuestas de id Software y lo cierto es que funciona bastante bien (dentro de que DOOM nunca va a ser un portento en cuanto a guion). Las cinemáticas no apabullan y muestran con detalle lo justo y necesario para redondear el relato.

Las escenas dotan de un estilo más cinematográfico a esta precuela, aunque el carácter episódico clásico hace que esa narrativa a veces se disperse más de lo que debería. También me quedo con la sensación de que el equipo de desarrollo se ha guardado balas de cara al DLC, tal y como hizo con The Ancient Gods (cuya trama era vital para entender todo el "percal").
Esto es algo decepcionante, pero si te gusta el lore de la rama moderna de la franquicia, The Dark Ages es puro desmadre cimentado en un protagonista legendario. ¡Qué tío, de verdad! Probablemente, lo mejor de The Dark Ages en esta materia sea cómo potencia la figura del Slayer, que gana presencia y porte a cada nuevo capítulo. Aunque hay otros aciertos.
La estética medieval tecno gótica le sienta francamente bien al juego, pero te aseguro que hay más de una sorpresa en cuanto a ambientación... especialmente si eres fan de H.P. Lovecraft. Variedad no falta en esta materia.
El gameplay de DOOM: The Dark Ages: así es la jugabilidad tanque con escudo
Lo que más agradezco de esta nueva entrega es que vuelva a innovar en su planteamiento jugable. Cada juego de DOOM opera con sus propias reglas dentro de un planteamiento general. Porque el sistema de gestión de munición/vida/escudo sigue ahí, al igual que las llaves, los secretos, las calaveras de colores y una Big Fucking Gun muy chula, pero todo recibe un giro muy interesante.
DOOM fue correr y disparar (run and gun), DOOM Eternal saltar y disparar (jump and shoot) y DOOM: The Dark Ages es mantenerse y luchar (stand and fight). Lo de "luchar" es importante, porque ya no solo disparamos, sino que también aporreamos.
El combate cuerpo a cuerpo siempre ha estado, pero ahora se vuelve imprescindible. El escudo lo cambia todo y nos convierte en un leño inamovible. El Slayer es un tanque... ¡pero qué tanque!

El movimiento y planteamiento de The Dark Ages es, probablemente, el más nostálgico, el que más recuerda a los DOOM noventeros, siempre yendo a ras de suelo y esquivando proyectiles. Pero hasta ahí las comparativas, ya que se apuesta por la fuerza bruta con el escudo-sierra y con un sistema de ataques cuerpo a cuerpo que cambia las ejecuciones por parrys y combos.
Con esto, el juego quiere que cambies el enfoque de Eternal. No hay esquivas, pero el esprint es sumamente veloz y puedes hacer una carga con escudo a decenas de metros para aproximarte.
Así que se establece una poderosa y frenética combinación entre el veloz movimiento de la saga y las nuevas ideas del combate melee. El sistema funciona muy bien y se siente fresco. Sin embargo, el juego flaquea a la hora de rematar, nunca mejor dicho.

Ya no hay ejecuciones (salvo a algunos jefes). Ahora, se despacha a los enemigos de un golpe final que los lanza por los aires. El resultado es "el mismo", pero no he podido quitarme ese regusto amargo al no reventar el ojo a un cacodemonio...
No es tan satisfactorio y el problema no es que se pierda esa brutalidad, (porque puedes seguir haciendo "lobotomías agresivas"), sino que a cada golpe, el Slayer rebota como si fuera una pelota de goma, lo que a los mandos se siente artificial y algo impropio del personaje.
El combate es más cercano y contundente y clavar los parrys es un chute de adrenalina, pero no se siente tan imponente (algo que se conseguía mediante las ejecuciones). Insisto en que casi todas las ideas funcionan y el gameplay está muy pulido, pero te quedas con una espinita clavada.

Es una sensación algo extraña. No es que DOOM haya perdido el toque, sino que el factor sorpresa se ha perdido. Aunque, también hay otros problemillas. Por ejemplo, el escudo altera la funcionalidad de las armas y su utilidad.
Al tener que estar tan cerca de los enemigos, la escopeta se convierte en la clave de todo si juegas agresivo (¿Se juega de otra manera a DOOM?). He usado muchas menos armas que en pasadas entregas y en parte también es porque alternar entre ellas sigue sin convencerme.
Soy más simple que el asa de un cubo y adoro la escopeta porque hace "pum", pero creo que el juego podría haber hecho más para forzarte a cambiar y adaptarte. Puedes jugar con el lanzacohetes o el nuevo "boloncho", pero The Dark Ages te va a castigar. Eso sí, el tritura calaveras es fantástico.
Y es que sí hay buenas ideas que se aplican bien en este sentido, ya que los combates no son tan individuales, sino masivos. Antes había que ir de uno en uno, ahora puedes liquidar decenas de demonios en diez segundos y el resultado convence.
Como ves, el juego presenta una dualidad curiosa. Apenas hay queja en sus sistemas, pero te quedas pensando que podría haber ido más lejos en algunas de sus ideas y mecánicas. Esto mismo también se aplica a los enemigos. Muchos demonios clasicos se renuevan (para bien), pero echo en falta algún tipo más.

Estoy agradecido por no tener que lidiar con los p**** Pinky de otros juegos, pero hay nuevos desafíos sumamente interesantes encabezados por cyberdemonios y revenants que son un auténtico dolor de muelas. Aún así en los compases finales se podría haber añadido más pluralidad.
La variedad de este DOOM viene por otros lares. El mecha, el dragón y los mapas abiertos están aquí para refrescar la jugabilidad. Estas fases comparten protagonismo con los niveles lineales que ya conocemos y lo cierto es vuelven a despertar sentimientos encontrados.
A nivel mecánico, las fases del gigante de hierro y de "Cómo entrenar a tu dragón supersónico" se quedan algo planas. Los combates son demasiado simples (especialmente los del mecha), aunque por suerte el juego no llega a abusar de ellos.
Así que, he preferido ver el punto positivo de estos añadidos. Si no se hubieran introducido en el juego, no habría pasado nada, puesto que sus fases no son muy numerosas, pero precisamente por eso creo que no son una mala idea. Aportan variedad arcade para que el juego logre diferenciarse y mantenerse fresco.
En cuanto a los niveles abiertos, estos no son la paneacea del diseño de fases, pero están bien introducidos y generan una curiosidad natural por descubrir todos los secretos que siempre han sido la seña de identidad de la saga.
Me gustan los nuevos campamentos enemigos que te piden superar un pequeño reto antes de enfrentarte a su líder y me gusta que la exploración no abuse tanto del plataformeo y proponga pequeños puzles en donde el escudo sea el elemento principal.
Estos mapas abiertos también casan bien con un sistema de progresión bastante arquetípico que se basa en el oro esparcido por el escenario para mejorar armas, escudo y runas, que ahora se asocian a este último para desbloquear potentes habilidades como una minitorreta o un chispazo paralizante.
Es cierto que al limpiar las zonas, el mapa se queda un poco desangelado, pero si sigues un orden, no acusas tanto ese problema. Es importante recalcar que estas zonas abiertas no son tan complejas y profundas como las de otro juego de Zenimax reciente, Indiana Jones y el Gran Círculo.
The Dark Ages en lo técnico: gráficos, rendimiento, banda sonora y arte
DOOM: The Dark Ages se ve de fábula gracias a idTech. La versión más moderna del motor gráfico permite un mayor nivel de detalle en los escenarios (que lucen fantásticos por su variedad) y mayor destrucción en muchos de sus elementos.
Todo esto, se apoya en un sistema de iluminación y efectos a la altura, para retratar con precisión la ingente cantidad de cosas que tienen lugar en pantalla. Lo que hace que sea impresionante que en PS5 (donde he jugado) el juego se mueva a 60 rocosos fps.
No hay modos gráficos, pero sí mejoras para PS5 Pro, que faltan por concretar. Aunque en lo que respecta a la versión de PlayStation, el uso de la vibración háptica y los gatillos adaptativos (especialmente esto al ser un shooter) se podría haber trabajado un poco más.
En el apartado sonoro, a nivel de efectos de audio en armas, ambiente y demonios... no hay pega alguna. En cuanto a la banda sonora, los temas metaleros de Mick Gordon que nos ponían la piel de gallina en pasados juegos ya no están tras la turbulenta salida del compositor.

La patata caliente le ha caído a Finishing Move, estudio que ha trabajado en la saga Halo o en juegos como Borderlands 3. El resultado se siente familiar, con varios temas potentes, pero es cierto que está por debajo de lo escuchado en el pasado. Tienen una personalidad más "genérica", con menos identidad propia.
Por otro lado, el juego cuenta con doblaje al castellano después de que MIcrosoft haya escuchado las demandas de actores y actrices. El resultado es más que competente y se agradece... pese a que el Slayer no sea de darle a la sin hueso.
Lo que también tiene una gran personalidad, apoyada en referencias claras, son los escenarios y el diseño de arte. Esa estética medieval pega muy bien con todo y se adapta genial a las armas (bendito sea el mangual) y a los demonios.
El nivel de dificultad de DOOM: The Dark Ages: configurando tu propio infierno
Esta nueva entrega es la más accesible de la saga hasta el momento. id Software nos deja un juego tremendamente personalizable en el que se pueden "toquetear" todo tipo de patrones para que el jugador decida cómo quiere afrontar esta precuela.
Parámetros como el tiempo de parry (recomiendo bajarlo debido a su generosidad), la puntería asistida, la velocidad del gameplay o el daño de los enemigos se pueden modificar, más allá de que cada aspecto también esté regido por los seis niveles de dificultad que ofrece The Dark Ages.

No obstante, esa accesibilidad no se lleva por delante el característico enfoque retador de cada una de las aventuras del Slayer. Hay que jugar con cabeza, ya el nuevo estilo de combate requiere de toda tu capacidad de concentración.
Del mismo modo, el nivel de dificultad estándar se me hace demasiado sencillo, así que la experiencia más recomendable para mí sería empezar por Ultraviolencia si estás versado o versada en la saga. También hay que tener en cuenta que las Vidas Extra introducidas en DOOM Eternal están de vuelta.
¿Cuánto dura DOOM: The Dark Ages?
La campaña de The Dark Ages es considerablemente más larga que la de las dos anteriores entregas modernas. El juego ofrece hasta 22 misiones, casi una decena más que sus predecesores, y algunas de ellas son niveles abiertos en los que te vas a entretener mucho más.
He completado el juego en unas 25 horas (buscando muchos de los secretos), pero si vas "a piñón" no creo que la campaña supere las 18 horas. En esta marca también influye el nivel de dificultad o lo mucho que te quieras entretener, como ya he indicado.
Por último, al menos a la hora de hablar de la duración de DOOM: The Dark Ages, esta precuela sigue presentando ese alto nivel de rejugabilidad tan propio de la saga. No hay multijugador, ni modos extra, pero siempre puedes repetir su campaña en un mayor nivel de dificultad.
Precio, plataformas y ediciones de DOOM: The Dark Ages
DOOM: The Dark Ages está disponible en formato físico y digital para PS5, Xbox Series X|S y PC (también en Xbox Game Pass Ultimate). La edición estándar se encuentra a un precio de 79,99 euros e incluye el diseño de Doom Slayer del vacío.
Además, también está disponible la Premium Edition por 109,99 euros con 2 días de acceso anticipado, contenido descargable de campaña, libro digital de ilustraciones y banda sonora, así como dos diseños extra para el personaje.
Por último, la tienda oficial de Bethesda se reserva la disponibilidad de una Edición Coleccionista de 209,99 euros que incluye todo lo anteriormente mencionado, así como una estatua del Doom Slayer, steelbook y otros extras físicos como réplica de una tarjeta llave roja.
El Slayer contra la sombra de su legado
Resulta irónico que hacer las cosas tan bien pueda "pasarte factura" en el futuro. DOOM: The Dark Ages batalla desesperadamente por distanciarse del pelotazo que fue DOOM 2016, pero sin renunciar a todo lo que hizo que este juego uno de los mejores de la pasada generación.
Ese es el problema que veo en The Dark Ages. La valentía de id Software por cambiar y ofrecer variedad merece más de un aplauso, pero la alargada sombra de sus predecesores ,y que ya llevemos tres juegos modernos, le resta algo de empaque.
El factor disruptivo que hizo volver enamorarnos de DOOM se ha perdido y eso termina por pesar en algunos momentos. Aunque, por otra parte... ¡Bendito problema! Pese a todo esto, el juego es uno de los mejores shooters que te puedes echar a la cara ahora mismo.

The Dark Ages es más grande, más titánico. Sí, podríamos pedirle esa esquiva genialidad que vimos en 1993 y 2016, pero estamos ante juego tan robusto como los biceps del Slayer.
Me puedo quejar, pero la realidad es que estoy deseando que salga el DLC para disfrutar de otra masacre. The Dark Ages es DOOM y a esa experiencia animal y primaria que es machacar demonios no le puedes poner muchas más pegas. ¡Que la escopeta hace "pum"! ¡Demonios!
Valoración
Nota 85
DOOM: The Dark Ages renueva el planteamiento de la saga ofreciendo una jugabilidad única y muy personal que se apoya en simples, pero simpáticos sistemas adicionales. Las matanzas del Slayer son tan inmersivas como siempre, pero la sombra de entregas pasadas nubla parcialmente el resultado final, que no alcanza el estatus de memorable.
Lo mejor
Jugabilidad diferente y fresca. La figura del Slayer sigue creciendo. Gran variedad en cuanto a niveles y ambientación.
Lo peor
La ejecución final de los mechas y el dragón queda algo desaprovechada. Varias armas pierden peso. Faltan tipos de enemigos y desafíos extra.
Plataforma comentada: Ps5
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Género
Shooter
Compañía
id Software
Pegi
18
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español
Idioma del audio
Inglés
Idioma de los subtítulos
Español

David Rodríguez
Redactor
David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.

