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Larry Wet Dreams Dry Twice
Análisis

Análisis de Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice. La aventura picantona, ahora en consola

Versión comentada: Nintendo Switch

El héroe más ligón de las aventuras gráficas regresa con la secuela de su anterior aventura, esta vez para PS4, One y Switch.

Varias décadas después de su mayor esplendor, las aventuras gráficas han vuelto con cierta timidez a la palestra, con algunos grandes exponentes como Thimbleweed Park. Uno de los nombres más reconocibles del género es Larry Laffer, el feúcho ligón que tanto dio que hablar con sus aventuras picantes. En 2018, Larry: Wet Dreams Don't Dry supuso su salto al presente con gráficos más actuales, pero una dinámica de juego de vieja escuela. Ahora, la historia que arrancó ahí continúa con Wet Dreams Dry Twice, que aterriza en consola después de su paso por PC.

Ya os contamos en nuestro análisis de Larry: Wet Dreams Don't Dry que se trató de una entrega bastante correctita. Wet Dreams Dry Twice arranca donde se quedó esa historia, con Larry desconcertado tras perder a su gran amor, Faith. Ahora, deberá averiguar si sigue con vida mientras recorre diferentes islas tropicales, donde no faltarán nuevos "objetivos de ligoteo", un gran villano a lo Gangnam Style y muchos personajes chalados.

La dinámica de juego es la habitual: con un stick movemos a Larry y con el otro, el cursor para señalar los objetos interactivos. Al igual que en el juego anterior, tenemos una pequeña guía al presionar el stick, pues se destacarán todos los objetos interactivos de golpe, de tal forma que no tengamos que ir clickando sobre toda la pantalla. Además, con los gatillos podemos ir señalando individualmente cada objeto, para no tener que usar el cursor.

En la versión de Switch que hemos probado, esto es bastante útil, porque seguimos teniendo el problema de que el control del cursor con el stick no es suficientemente preciso... Y desde las opciones no podemos ajustar su nivel de sensibilidad. También habría sido interesante que pudiéramos interactuar con ellos simplemente colocando a Larry a su lado, a lo Grim Fandango, pero mover a Larry solo sirve para descubrir más partes del escenario.

La interacción se reduce a pulsar un botón para coger o activar algo y otro para verlo. Además, si queremos usar un objeto del inventario sobre algo, podemos seleccionarlo al vuelo con los "shoulder buttons" de la consola. En la versión de Switch, esto supone un pequeño problema dentro del modo portátil, porque sus iconos son muy pequeños. Es mejor jugar en tele.

Por supuesto, regresa nuestro PiPhone para que usemos apps especiales, desde la que gestiona nuestro inventario hasta una de tutorial o una nueva, dedicada a crear objetos complejos a partir de otros 6 items de nuestro inventario.

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

Esta es la principal novedad jugable de Larry: Wet Dreams Dry Twice, pues en varias ocasiones debemos encontrar montones de objetos para construir aquello que nos muestre el plano. Lógicamente, en ocasiones habrá que conformarse con encontrar algo parecido, como un condón con sabor cítrico en ve de una rodaja de naranja para un cóctel, por ejemplo.

Aunque la mayoría del tiempo nos tenemos que dedicar a caminar, coger objetos y hablar con personajes, a veces entramos en otros minijuegos que dan un agradecido cambio de aires, aunque no todos están igual de bien ejecutados. En concreto, hay uno basado en conectar cables que se hace innecesariamente difícil porque algunas de las cosas que podemos hacer en él no están bien explicadas. Y claro, como hay tantos objetos y usar el cursor puede ser tan engorroso, tardamos en darnos cuenta de todas sus posibilidades.

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

Cuando queramos despejar la mente un poco, podemos usar la app Instacrap para ver las escenas especiales que hayamos desbloqueado (suelen ser animaciones super básicas) o repasar la lista de tareas por cumplir, algo que se agradece para orientarnos.

Pero, como era de esperar, los mejores momentos del juego vienen gracias a los diálogos, en los que Larry suelta toda clase de bufonadas, ya sea en su intento de ligar con cualquier chica o al dejar en evidencia lo anticuado que está para el mundo actual. En ese sentido, las referencias culturales suelen ser bastante divertidas e incluso hay más de una parodia hacia otros videojuegos, desde Pitfall hasta Monkey Island... O el mismísimo Tingle, de The Legend of Zelda.

Y claro, también montones de referencias sexuales por aquí y por allá, algunas más acertadas que otras. De nuevo, vuelve a saturar un poco que todo tenga forma de pene, como si fuera el único gag visual que se les ocurre. En otras ocasiones, los chistes tienen más gracia, como cuando los personajes se asombran de lo pervertido que puede llegar a ser Larry.

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

En cualquier caso, hay una faceta que esta entrega no ha sabido captar bien respecto a la esencia de los juegos originales: parte de la gracia de los Larry estaba en que casi nunca conseguía acostarse con nadie, a pesar de que se lo curraba muchísimo, pero aquí casi desde el principio consigue meter el tren en el túnel. ¡Hasta él mismo se sorprende en los diálogos! Quizá, en ese sentido, se ha vuelto demasiado directo. Y, por cierto, aunque son animaciones muy sencillas, se ven escenas sexuales más o menos explícitas, con sus gemidos y todo. No sea que vayáis a probar el juego en el trabajo...

A nivel gráfico, el nuevo juego de Larry presenta unos escenarios coloridos, detallados y simpáticos, mientras que los personajes tienen sus más y sus menos. El propio protagonista tiene bastantes animaciones y expresiones, pero el resto de secundarios son demasiado inexpresivos. Suelen quedarse quietos en su posición y apenas cambian su expresión, aunque estén enfadadísimos o gritando. Eso se entendía hace 30 años, pero ahora esperaríamos un poco más de expresividad...

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice

La banda sonora pasa bastante desapercibida, si bien las voces en inglés (de nuevo, con el veterano Jan Rabson dando voz a Larry) son muy divertidas. Tanto los menús como los subtítulos están en castellano y, aunque en general las traducciones son divertidas, hay algunos errores de bulto, como confundir "ventilador" con "abanico" o "suite de Faith" con "traje de Faith". No es que haga la experiencia imposible, solo sucede en algunas ocasiones, pero choca bastante.

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Dry Twice es un juego más largo que su predecesor y puede llevaros algo más de 10 horas superarlo, lo que no está nada mal. En conjunto, es una aventura gráfica simpática y que dará justo lo que buscan a los jugones más veteranos, pero que habría agradecido un mejor equilibrio en los puzzles y en su humor. Pero, por otra parte, como sabe su asistente virtual Pi, Larry es un alma libre e impredecible, así que... ¿Quiénes somos nosotros para opinar?

Valoración

Una digna nueva entrega para la serie, que parece un poco estancada en los hitos del juego previo, pero que tiene puzzles y momentos de humor interesantes. La nota que le hemos puesto puede ser intencional o no...

Hobby

69

Aceptable

Lo mejor

El ingenio de algunos puzzles y las referencias a la cultura popular y otros videojuegos.

Lo peor

Ciertos desafíos son demasiado crípticos. Los chistes sexuales a veces aciertan, pero otras veces son demasiado pueriles.

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