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Es el mayor portento gráfico de la generación, pero no da la talla en lo jugable: análisis de Senua's Saga: Hellblade II

Senua's Saga: Hellblade II

En Hellblade II, nos sumergimos de nuevo en la mente de Senua para embarcarnos en un viaje a través de la Islandia de los mitos nórdicos. Es uno de los juegos más esperados de Xbox Series X|S, ¿logrará estar a la altura? Lo descubrimos en este análisis.

Senua's Saga: Hellblade II llega hoy a Xbox Series X|S y PC rodeado de un clima de tensión. Microsoft atraviesa un momento delicado de cara al público tras el cierre de varios estudios muy apreciados por los jugadores, la incertidumbre sobre la rentabilidad del modelo Game Pass y la llegada de varios juegos de Xbox Game Studios a otras plataformas. 

La nueva aventura de Senua es uno de los buques insignia de Xbox, pues fue el primer gran exclusivo anunciado para Xbox Series X, justo el mismo día que la consola fue presentada oficialmente. Todo un salto para Ninja Theory, el estudio independiente responsable del primer Hellblade, que fue adquirido por Microsoft en 2018.

Han sido más de cuatro años de espera en los que cada nueva imagen y vídeo nos ha puesto los dientes muy largos, demostrando un potencial gráfico muy superior al de cualquier otro juego de la actual generación, y convirtiéndose así en uno de los juegos más importantes y esperados por los usuarios de Xbox.

Y al fin tenemos Senua's Saga: Hellblade II en nuestras manos y lo hemos completado, así que vamos a descubrir si realmente es ese portento gráfico que prometían los tráileres y, más importante aún, si está a la altura de las expectativas.†

El análisis de Senua's Saga: Hellblade II para Xbox Series X|S y PC de HobbyConsolas:

Jugabilidad y gameplay de Senua's Saga: Hellblade II

Tras los acontecimientos del primer Hellblade, Senua decide salir a la caza de los esclavistas del norte que arrasaron con su poblado. Esto lleva a la heroína hasta Islandia, en el siglo IX, una tierra de extensas llanuras escarpadas, volcanes y hielo. 

Como en el primer Hellblade, Senua vive atormentada por la psicosis, una enfermedad mental que la lleva a escuchar voces dentro de su cabeza y a tener alucinaciones en las que la realidad se funde con los mitos nórdicos.

Un cambio interesante de la historia de Hellblade II respecto al primer juego es que no es un viaje en solitario: a lo largo de la aventura, Senua conoce a varios personajes que resultan ser clave para la trama y que en muchos momentos nos acompañan. Esto sirve para explorar cómo la psicosis de la protagonista afecta a sus interacciones con otros seres humanos.

Senua's Saga: Hellblade II

Y si el primer Hellblade ya tenía un toque bastante siniestro debido a la forma en que Senua veía el mundo, en esta secuela hay partes en las que han abrazado el terror por completo. Hay una sección en concreto que nos ha recordado una barbaridad a esa pequeña joya que es The Descent, la película de terror británica estrenada en 2005.

Y, en general, la gran mayoría de situaciones de acción generan una enorme sensación de agobio. Vais a salir de muchos combates con el corazón latiendo a mil por hora.

Y hablando de combates, hablemos de la jugabilidad de Senua's Saga: Hellblade II. Hay que dejar una cosa muy clara y es que es, ante todo, una experiencia cinematográfica: sin medidores, sin indicadores, sin tutoriales, sin pistas, sin... nada.

Senua's Saga: Hellblade II

Pero apostar tanto por ese estilo cinematográfico ha supuesto que la parte jugable quede más descuidada. Seré brutalmente honesto con vosotros: ha habido muchos momentos a lo largo del juego en los que he sentido que más que jugar, estaba contemplando una película interactiva.

Hablo de momentos en los que lo único que hay que hacer es ver cómo Senua escala una montaña, atraviesa una grieta entre dos paredes rocosas o se arrastra por el suelo a través de un espacio angosto. Y que en nuestras manos, se traducen en mantener presionado el joystick hacia delante.

En algunos casos puede que haya que correr o pulsar un botón para realizar una acción contextual... pero eso es todo. Rara vez requiere precisión o habilidad a los mandos.

Senua's Saga: Hellblade II

Y diréis: «vale, pero sigue habiendo exploración, puzles y combates, ¿no?» Y sí, claro que los hay, pero su presencia es sorprendentemente reducida y tampoco destacan por su jugabilidad. 

Los momentos de exploración son muy lineales, de hecho más que exploración habría que llamarlo transición, porque salvo por los ocasionales desvíos para recoger coleccionables, la jugabilidad se limita a avanzar hacia delante hasta alcanzar el siguiente destino y poco más.

Las secciones en las que debemos resolver puzles ofrecen algo más de libertad de movimiento, pero siempre en escenarios muy reducidos. Como en la primera entrega, los puzles vuelven a ser muy visuales y juegan con la perspectiva. Hay algunos que repiten, como los de encontrar runas escondidas, pero también hay alguna novedad interesante que le da un giro a los escenarios.

Senua's Saga: Hellblade II

En cuanto al combate, es bastante similar al del primer Hellblade, con la diferencia de que los ataques tienen más contundencia, los espadazos se sienten más (tanto los que damos como los que recibimos), pero el ritmo también es mucho más lento. 

Lo que más me preocupa del combate es que no evoluciona en todo el juego: siempre consiste en hacer frente a oleadas de enemigos que atacan de uno en uno. A lo largo de la aventura se presentan diferentes tipos con diferentes patrones de ataque, pero la variedad es muy escasa y al final todo se limita a reconocer qué ataques podemos rechazar y qué ataques debemos esquivar. 

Esto es un problema muy serio que se suma a esa sensación de estar ante una película interactiva, porque más que combatir, por momentos parece que estamos asistiendo a un QTE muy vistoso.

Senua's Saga: Hellblade II

También hay unas secciones que se podrían considerar enfrentamientos contra jefes, aunque no incluyen combates como tal. Están bien porque ofrecen una jugabilidad diferente y son momentos de gran intensidad desde el punto de vista argumental, pero tampoco son para tirar cohetes.

En general, tengo la impresión de que la jugabilidad de Hellblade II se ha ralentizado en todos los sentidos respecto al primero. Ya sea a la hora de moverse o de atacar, Senua realiza cada movimiento con una lentitud que, vale, probablemente sea realista y eso es lo que buscaban, pero que por momentos llega a ser desesperante.

Y llegados a este punto, es probable que muchos estéis pensando: «pero si todo eso ya era así en el primer Hellblade». Y eso mismo pensé yo. Pero tras terminar Hellblade II volví a poner el primero para comprobarlo... y cuál fue mi sorpresa al descubrir que no es así.

Senua's Saga: Hellblade II

El primer Hellblade no es tan cinematográfico, pero sí es más videojuego. La exploración es mejor, hay más variedad de situaciones y los puzles tienen lugar en zonas de mayor tamaño. 

Pero lo más sangrante es lo del combate: no sólo tiene un ritmo más ágil, también tiene un mayor repertorio de movimientos. Me resulta inexplicable que en Hellblade II hayan desaparecido la patada, el ataque en carrera, los movimientos de continuación tras esquiva o el combo de ataques débiles y fuertes. Y, por si fuera poco, los enfrentamientos no son siempre uno contra uno.

De nuevo quiero creer que todos estos cambios se deben a que han apostado por una experiencia cinematográfica que prioriza el realismo de cada acción por encima de todo. Pero al volver al primero, no puedo evitar sentir que es un mejor juego que Hellblade II en todos los aspectos menos en uno.

 

Gráficos y sonido de Senua's Saga: Hellblade II

Vayamos al grano: Senua's Saga: Hellblade II es, desde ya, el mayor espectáculo gráfico que se puede encontrar en consolas. Es así de sencillo. Aquí no es cuestión de gustos o diferencias artísticas: actualmente no existe ningún juego con el que se pueda comparar. Lo que ha logrado Ninja Theory con esta secuela es inaudito.

Hellblade II es esa clase de juego que vuestros padres van a ver y van a pensar que se trata de una película. Es esa clase de juego en el que vais a soltar el mando durante una escena de vídeo y vais a tardar varios segundos en daros cuenta de que Senua está esperando a que toquéis botones para moverse. Es esa clase de juego con el que vais a pensar: «pero si parece una escena CGI».

Pero la realidad es que Hellblade II es muy superior a cualquier escena CGI. Podríamos hablar largo y tendido sobre sus espectaculares animaciones faciales, el detalle en el rostro de los personajes, las brutales animaciones de combate, los efectos ambientales como la niebla o la lluvia, el fotorrealismo que llegan a alcanzar los escenarios, la iluminación... y un larguísimo etcétera.

Senua's Saga: Hellblade II

Quiero destacar algo que creo que es muy sorprendente y que o no se ha mencionado o no han presumido de ello todo lo que deberían: es un juego sin apenas cortes. De hecho, sólo hay cortes por exigencias del guión; el resto del tiempo, presenciamos un plano secuencia constante, sin tiempos de carga. 

Tampoco los hay cuando cambiamos de localización, porque en esos casos Hellblade II nos deja unos bellísimos planos aéreos que nos permiten apreciar los maravillosos escenarios de Islandia. Es una auténtica pasada. Y lo siento por insistir tanto, pero es que es verdad: nunca había visto nada igual a nivel gráfico.

Aun así, no se puede decir que sea perfecto. Y el mayor defecto salta a la vista: en todo momento, en las partes superior e inferior, tenemos dos enormes bandas negras que se comen un cacho importante de pantalla. Y no, no hay forma de desactivarlas.

Senua's Saga: Hellblade II

Tampoco tenemos ningún tipo de opción visual más allá del ajuste de gama. El rendimiento está fijo en 30 imágenes por segundo que se mantienen estables en todo momento, pero no existe la posibilidad de elegir un modo rendimiento. Y en general diría que es un juego un poco más oscuro de lo que debería, porque hay muchos momentos en los que cuesta distinguir la acción.

Y como en el primer Hellblade, el diseño de sonido vuelve a estar a otro nivel. El propio juego ya lo avisa antes incluso de empezar, pero, por si acaso, hagáis lo que hagáis, jugad a Hellblade II con auriculares. De esta manera, podemos escuchar a las Furias, que son las voces en la cabeza de Senua, llegando desde distintos puntos y creando el efecto de estar en nuestra mente.

Senua's Saga: Hellblade II

Y qué sería del personaje de Senua sin la magnífica actuación de Melina Juergens, que vuelve a darlo absolutamente todo tanto en lo que a expresiones faciales se refiere como a interpretación pura y dura. Hay varios momentos a lo largo de la historia que sólo necesitan de un monólogo y un primer plano del rostro de Senua para poner los pelos de punta.

Las melodías que componen la banda sonora también son magníficas, desde las más emotivas hasta -sobre todo- las canciones que suenan durante los combates. Han recurrido a cánticos guturales que hacen que en los combates se respire un aire salvaje.

¿Es difícil Senua's Saga: Hellblade II?

Hellblade II incluye cuatro niveles de dificultad: fácil, normal, difícil y dinámica. Esta última, que es con la que he jugado, ajusta la dificultad del combate en función de nuestro desempeño. Es decir, que si el juego detecta que morimos mucho, la dificultad se reduce para facilitárnoslo. Mientras que si detecta que somos muy buenos, los combates serán más complicados.

No sé si será cosa de haber jugado en esta dificultad, pero la verdad es que Hellblade II me ha parecido bastante sencillo. Los combates por lo general ofrecen un buen desafío y hay algunos enemigos bastante problemáticos (los que escupen fuego), pero hay una opción que para mi gusto rompe demasiado el juego: el espejo.

 

Este objeto ya estaba en el primer Hellblade, la diferencia es que aquí lo tenemos prácticamente desde el principio y, a grandes rasgos, es el botón para ganar cualquier combate sin despeinarnos. Insisto: puede que esto haya sido cosa de la dificultad dinámica... Pero me ha parecido que está bastante "roto".

¿Cuántas horas dura la historia de Senua's Saga: Hellblade II?

Llegamos a otro punto que muy probablemente va a generar polémica: la duración de Hellblade II. Esta secuela se puede completar en entre seis y ocho horas, algo menos que el primer Hellblade.

Para alargar algo la duración, hay dos tipos de coleccionable: tenemos de vuelta los que cuentan historias sobre la mitología nórdica y, como novedad, un tipo de coleccionable que nos invita a examinar con detenimiento cada roca de los escenarios.

Senua's Saga: Hellblade II

Una vez concluido el juego, tenemos la posibilidad de repetir la historia pero cambiando el personaje que la narra. No supone un gran cambio (porque el juego no deja de ser el mismo), pero está bien para conocer los pensamientos de los compañeros de Senua.

Personalmente no tengo ningún problema con la duración, pero en lo que a contenido se refiere Hellblade II sí se queda algo corto. De nuevo, y volviendo a la inevitable comparación con el primero, creo que era un juego más completo. O, al menos, al terminar la historia me dejó más satisfecho.

Precio y plataformas disponibles

Senua's Saga: Hellblade II se pone a la venta hoy, 21 de mayo de 2024, para Xbox Series X|S y PC. El juega se suma a la triste tendencia que estamos viviendo últimamente y sólo cuenta con edición en formato digital por un precio de 49,99€.

Por supuesto, y dado que se trata de un juego de Xbox Game Studios, Hellblade II también está disponible desde hoy mismo a través de Game Pass sin coste adicional.

En el corazón de la oscuridad

Creedme cuando os digo que me encantaría poder recomendar Senua's Saga: Hellblade II con los ojos cerrados. Dada la situación tan delicada que vive la industria, lo último que necesita un estudio como Ninja Theory es que el juego en el que han depositado tanto esfuerzo y trabajo no esté a la altura de las expectativas.

Pero lo que tampoco puedo hacer es engañaros. Si buscáis una experiencia tradicional, un juego que "se juegue" valga la redundancia, es muy difícil recomendarlo... Incluso aunque os gustase el primero. Tengo la impresión de que en Ninja Theory se han preocupado tanto por conseguir un apartado gráfico de infarto y por el realismo cinematográfico que se han olvidado de lo más importante.

Senua's Saga: Hellblade II

Quizás sea cosa de las bandas negras, pero mientras jugaba en muchos momentos me vino a la cabeza The Order 1886. Otro juego de un estudio relativamente pequeño que, al dar el salto a las grandes ligas, dio demasiada importancia a los gráficos... y a nada más.

Lo bueno es que puedo recomendaros Hellblade II si sois amantes de los avances técnicos y si disfrutáis de las experiencias audiovisuales. Todos sabemos que los gráficos no son lo más importante, pero también es verdad que cada generación va acompañada de un salto técnico. Y esta, precisamente, se ha caracterizado por la escasa longitud de ese salto.

Así que aunque sea tarde y no todo lo bien que nos gustaría, con Hellblade II podemos decir que por fin estamos ante la verdadera next-gen.

VALORACIÓN:

Senua's Saga: Hellblade II es el mayor portento gráfico que se puede encontrar en consolas, pero en lo jugable no da la talla e incluso se queda por debajo del primero. Sí, sus "graficazos" os van a dejar con la mandíbula por los suelos de principio a fin... Es una lástima que no se pueda decir lo mismo de otros apartados.

LO MEJOR:

Es el nuevo top gráfico en consolas; no habéis visto nada igual. La banda sonora y el diseño de audio, una auténtica pasada.

LO PEOR:

En lo jugable es escaso, deficiente e incluso inferior a su predecesor (el combate en especial). Se queda corto en cuanto a contenido.

Plataformas:

Xbox Series X

Versión comentada: Xbox Series X

Hobby

70

Bueno

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