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Análisis Warcraft III Reforged
Análisis

Análisis de Warcraft III Reforged para PC, una reimaginación que se queda a medias

Por Alejandro Alcolea Huertos

Versión comentada: PC

Este es nuestro análisis de Warcraft III Reforged, la completa remasterización de uno de los juegos que redefinieron el género de la estrategia en tiempo real y que, casi 20 años después, se mantiene muy bien en lo jugable. Ahora bien, la remasterización... es otra cosa.

Blizzcon 2018 fue un evento mágico para muchos usuarios. Nuevo Diablo (Immortal), novedades para World of Warcraft y Overwatch... y Warcraft III Reforged.

Cuando mostraron por primera vez el juego, con la impresionante cinemática inicial hecha desde cero, con un apartado visual impecable para todas las unidades, la cinemática hecha con el motor del juego que precedería las misiones importantes y las promesas de una remasterización más allá de una actualización de los gráficos, todos los amantes del juego original nos emocionamos.

Las noticias eran buenísimas, y Blizzard iba a ir más allá de la remasterización HD de StarCraft (aquí tenéis nuestro análisis), por lo que todo pintaba d e maravilla. Volver a revivir un juego que marcó una época en el género, pero con gráficos de ahora. ¿Dónde había que firmar?

Al final, ha sido como una especie de pacto con el diablo, sobre todo para aquellos que compraron el juego justo tras el anuncio de Blizzcon, ya que el nuevo apartado visual está ahí, pero no todo lo demás.

A continuación, vamos con el análisis de Warcraft III Reforged viendo qué se mantiene, cómo se mantiene y, sobre todo, dónde está todo lo que prometieron y lo que estaba en el original, pero no en este.

Una campaña que sigue siendo un regalo para el amante de la épica y la estrategia

Si jugasteis al original, este apartado lo conocéis de sobra, pero como habrá muchos jugadores que lleguen de nuevas, vamos con un repaso a lo que supuso en su día y si la campaña ha resistido bien el paso del tiempo.

Warcraft III era, como su nombre indica, la tercera entrega de una saga de estrategia en tiempo real más que consolidada. Hasta entonces, solo habíamos visto el conflicto entre humanos y orcas, y así empieza la historia en Warcraft III en la campaña de introducción orca, pero enseguida vemos que Blizzard expande el universo.

Muertos vivientes, humanos, orcos, subfacciones jugables, elfos de la noche, altos elfos, elfos de sangre, los naga... hay un montón de razas, y todas ellas tienen su campaña, o su protagonismo dentro de otras campañas.

Me he emocionado, de nuevo, con el cambio de rumbo de algunos personajes personajes, he vuelto a empatizar y odiar a Arthas (que, ahora, se llama [Arzas], no [Artas], Illidan sigue siendo mi personaje favorito, meterme en las ciudades elfas con este nivel de detalles es apasionante y, además, la campaña no se siente anticuada en absoluto.

Análisis Warcraft III Reforged

Si venís buscando un juego con batallas masivas, no lo vais a encontrar. Tenemos grupos de muy pocas unidades que deben seguir la estela de un héroe que va subiendo de nivel y aprendiendo habilidades tanto activas como pasivas.

Fue la gran novedad del género (Blizzard se metía en componentes más de RPG con las misiones secundarias y objetos equipables para los héroes), y lo cierto es que sigue siendo un sistema increíblemente fresco.

Podemos tener batallas masivas, pero no podemos contar más que con un puñado de unidades controlarles a la vez. Unas 25 unidades son muhcísimas, y tenemos que dividir el control de las mismas con los atajos control+número.

Análisis Warcraft III Reforged

Además, el equilibrio de todas las razas sigue siendo encomiable y en Reforged se siguen las pautas jugables de The Frozen Throne, la expansión de Warcraft III que, evidentemente, está incluida en esta remasterización.

Todo es igual que antaño, y cuando decimos todo es... todo. No es la reimaginación que se esperaba y los únicos cambios estructurales se encuentran en unos mapas que se han modificado ligeramente para darles más coherencia con el universo de WoW y, además, con nuevos detalles en algunos escenarios, pero nada que cambie la jugabilidad.

La historia es épica, me encanta controlar a los héroes y sus unidades y con cada una de las facciones vamos a jugar de manera diferente. Si solo os interesa la historia, es un juego que vais a gozar, os lo aseguro.

Análisis Warcraft III Reforged
¡Vaya cambio! Ojalá WoW se viera así...

Valoro, increíblemente, que una nueva generación de jugadores pueda descubrir la épica de la campaña para un jugador, con más de 40 horas de contenido que, per se, vale su pero en oro. Sin embargo, hablando del preciado metal, no es oro todo lo que reluce, y Warcraft III Reforged tiene -muchos- problemas.

Reforjado visualmente, pero a medias

Reforged es, fácilmente, el juego de estrategia que tiene las unidades más detalladas hasta la fecha. Podemos acércanos a la acción todo lo que queramos y ver las expresiones faciales de todas las unidades, cada pequeño detalle de su indumentaria y los edificios como muchos hubiéramos soñado en 2002.

Es increíble ver el juego con este nivel de detalle, con los reflejos en materiales metálicos y en el agua, con las animaciones faciales calcadas en la miniatura de la unidad y en el propio modelo, con unidades que, ahora sí, tienen un tamaño más armonioso unos junto a otros y con pequeños rediseño aquí y allá que hacen que el juego sea una auténtica pasada a nivel visual.

Análisis comparativa Warcraft III Reforged
Hay un gran cambio a nivel de detalle, texturas, resolución, modelados...
Análisis comparativa Warcraft III Reforged

Sin embargo, no todo está al mismo nivel. La escena cinemática inicial es impecable, hecha desde cero, pero el resto de escenas de vídeo no han tenido ese tratamiento.

Se han cogido las originales (que, lógicamente tras 20 años, ya cantan), se han estirado para monitores 16:9... y listo.

Además, se prometieron cutscenes entre misión y misión creadas con el motor del juego para enlazar mejor la trama, y si bien es cierto que algunas nos muestran nuevas perspectivas (y una en concreto mejora una batalla que en el original se quedaba algo sosa), el resto son idénticas a las cutscenes de hace 18 años. Y no, no es lo que prometieron.

El mayor enemigo de Warcraft III Reforged en todo lo que no sea su impecable campaña son las ausencias y la propia ambición de una Blizzard que anunció elementos en 2018 que no están en 2020. Y vamos con todo eso a continuación.

Online y la polémica con los modos creados por usuarios.

En Warcraft III Reforged hay un cúmulo de detalles que crean una gigante bola de nieve, el multijugador y el creador de mapas son dos de esos detalles.

Vamos a quitarnos esto de encima rápidamente. Gracias a Warcraft III nació DOTA. El modo de héroes del juego de Blizzard consiguió una popularidad enorme, lo que hizo que el juego se “separara” y se creara el género de los MOBA, que tantísimo éxito tiene con exponentes como League of Legends o DOTA 2.

Análisis Warcraft III Reforged
Es mágico revivir ciertos momentos, incluso con el cambio en la traducción.

Blizzard no quiere que se repita la jugada y especifica en ese acuerdo de usuario que nadie lee que los modos y todo lo que creemos los usuarios les pertenece. Quieren cortar de raíz que haya algo que triunfe y escale tanto que se escape de su control. Hasta ahí, bueno, lo podemos entender porque el juego es suyo. Esto, por cierto, no afecta a la nota, es política de la nueva Blizzard... y punto.

Lo que no entendemos es que falten modos y opciones claves de Warcraft III, que llevan vigentes desde el lanzamiento del juego y que aquí no están.

No hay clanes, no hay tablas clasificatorias, no podemos crear torneos... entre otras opciones que han permitido que el multijugador de Warcraft III siga siendo socorrido por buena parte de la comunidad. Y no, lo peor es que no podemos encontrar este contenido en el juego original al que accedemos a través de Reforged.

Lo que sí está: partidas personalizadas y otros modos multijugador, siguen siendo tan buenos como antaño. Blizzard es maestra en juegos de estrategia en tiempo real y las diferentes razas están perfectamente equilibradas.

Análisis Warcraft III Reforged

Cuando jugamos a la campaña, puede que no nos demos cuenta como se merece el título, pero en multijugador sí sale a relucir ese trabajo de orfebrería que hicieron en su día para que una raza no fuera mejor que las demás, sino que tuviera su personalidad para crear una de las mejores experiencias del género.

Por nuestra parte, no hemos tenido bugs, por lo que la experiencia cuando la partida funciona, es excelente. Eso sí, hemos sufrido desconexiones inexplicables.

Análisis Warcraft III Reforged

Quitando el hecho de que tenga menos opciones, el multijugador sigue siendo muy, muy divertido cuando funciona (y si os topáis con un jugador que sepa sacar el jugo a su raza, vais a sudar para ganar la partida).

El pasado de Warcraft apunta al formato físico

La puntilla es el modo clásico de Warcraft III Reforged. A través de un interruptor en el menú principal de opciones, podemos cambiar entre el juego clásico y el nuevo. Sin embargo, tiene trampa.

Si jugamos al juego nuevo, tenemos una serie de partidas guardadas que no se mantienen en el clásico. Es decir, aunque el cliente es el mismo (no hay que salir de Reforged para activar el Warcraft III original), cada juego tiene sus partidas, por lo que si queremos revivir una misión que acabamos de completar en el juego original, tendremos que pasarnos el juego hasta ese punto.

Análisis Warcraft III Reforged

Además, no podéis comprar el juego original en Battle.net, ya que Blizzard lo ha eliminado del catálogo. Si queréis jugar al original, tenéis que hacerlo a través de Reforged, pero todas las opciones del multijugador que no están en Reforged, tampoco están en Warcraft III.

Es una decisión que no consigo entender y que ha enfadado a una comunidad que se ha dado cuenta de que la única manera de jugar al original es... bueno, teniendo el original en versión física.

Puede que a los nuevos jugadores este punto no os parezca importante, pero estaca más clavada en el pecho de una remasterización que se ha quedado a medias.

Análisis Warcraft III Reforged

Sigue siendo mágico, pero no se han cumplido las promesas

Warcraft a III Reforged es, lamentablemente, una promesa incumplida. En Blizzcon 2018 se prometieron, y enseñaron, ciertas cosas que no han terminado de llegar a la versión final, y es lo que ha provocado que quienes precompraron el juego en Blizzcon basándose en aquella información, hayan pedido que se les devuelva el dinero.

A medida que pasaban los meses y no teníamos noticias, que las promesas no se iban a cumplir parecía evidente, pero con el juego final entre manos, hay que lamentar que parte del producto no solo sea igual que hace 18 años, sino que sea peor que antaño.

Análisis Warcraft III Reforged

Sí, la campaña es épica, me encanta el remasterizado visual porque el Alex de 12 años encontró en Warcraft III el juego de su vida, la consolidación de un universo que le encantaba y al que había sido introducido con los dos anteriores, y lo cierto es que ver a los héroes, escenarios y unidades de mi infancia con un nivel de detalle tan alto es... mágico.

Análisis Warcraft III Reforged

Sin embargo, la sombra de la decepción también está ahí. Que las escenas de vídeo sean iguales, los problemas de la interfaz, el “engaño” de las cinemáticas en tiempo real, el recorte de opciones en el multijugador, que no se haya tocado la interfaz y otra serie de características negativas que hemos ido desgranando, hacen que el juego pierda enteros. De hecho, la interfaz es enorme y cuando hay muchas líneas de texto, ocupan gran parte de la pantalla.

La campaña es buenísima, y cuando el multijugador vaya como debe ir, seguro que también, y me encanta descubrir que tantos años después la campaña se mantenga tan fresca y la estrategia sea tan buena, pero este juego no es solo la campaña, y hay demasiados errores como para pasarlos por alto.

Análisis Warcraft III Reforged

Blizzard cuida mucho el soporte a sus juegos, y estamos seguros de que Warcraft III será un gran título, pero a día de hoy no es recomendable a no ser que seas un veterano y quieras volver a revivir el conflicto de Arthas... o seas un novato en la saga que quiera descubrir una gran historia (y universo) y no vayas a tocar ni el modo clásico ni el multijugador.

Como juego de estrategia, es una obra de arte, pero es imposible obviar la cantidad de problemas que tiene esta versión.

Valoración

Warcraft III Reforged no es un mal juego para un jugador, ya que la campaña sigue siendo exquisita y nos da para más de 40 horas, pero se recortan opciones del original en el multijugador, la interfaz no es óptima y han borrado el juego original. La campaña sigue siendo 'must', pero en todo lo que no sean los gráficos, el original está por encima.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La campaña sigue siendo una auténtica delicia, aunque hayan pasado tantos años. Visualmente es una auténtica delicia.

Lo peor

Borrar el juego clásico. No hay mejoras en interfaz ni nuevo contenido. Se han eliminado opciones del multi. Las promesas de la BlizzCon 2018, pesan.

Y además