análisis Willy Jetman Nintendo Switch
Análisis

Análisis Willy Jetman: Astromonkey's Revenge para PS4, Switch y PC, ¿la primera joya indie española de 2020?

Por Alberto Lloret

Versión comentada: Nintendo Switch

En nuestro análisis de Willy Jetman: Astromonkey's Revenge para Nintendo Switch, PS4 y PC os contamos si la ópera primera del estudio barcelonés Last Chicken Games merece la pena o no. Una pixelada aventura de corte espacial que tiene en el humor y en la jugabilidad de los clásicos (y referencias a ellos), dos de sus principales virtudes... aunque no las únicas.

Hay juegos que llegan a nuestras manos de casualidad. De rebote. Sin haberles seguido la pista, te llega un código. Y, aunque tienes una cola de juegos esperando interminable, decides darle una oportunidad. Y te encanta. Y te recuerda a mil juegos que ya has jugado, pero a la vez, con personalidad propia. Esto ha sido lo que me ha pasado con la ópera prima del estudio barcelonés Last Chicken Games.  

Como vamos a ver en este análisis de Willy Jetman: Astromonkey's Revenge para PS4, Nintendo Switch y PC, se trata de un juego indie de estética pixelada y ambientación espacial, que remite a muchos arcade de los 80 y 90, y no menos juegos de aventuras de otros sistemas. Una mezcla en la que, los más antiguos del lugar, encontrarán no pocas referencias a aventuras "metroidvaniescas", combinadas con guiños a clásicos retro como Donkey Kong o el inolvidable Jet Pac de ZX Spectrum. Pero no nos precipitemos... 

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La premisa inicial de Willy Jetman para Nintendo Switch, que es la versión que hemos jugado, es muy sencilla: una nave espacial tripulada por un mono (el "astromonkey" del título) sufre un accidente al impactar contra un meteorito. La nave se descompone en numerosos fragmentos que entran en la órbita de un planeta cercano al lugar del impacto y acaban cayendo sobre su superficie. 

Ahí es donde entra en juego Willy Jetman, un astronauta especializado en la recogida y reciclaje de residuos, que acude con su nave Gladys (que también es una ácida Inteligencia Artificial), a retirar todos los fragmentos. Pero, como no podía ser de otra manera, esta misión no va a ser tan sencilla: aparte de la flora y fauna, casi siempre hostil, relativamente pronto descubriremos que también hay detrás una posible conspiración de nuestro empleador.  

Willy Jetman review

Sobre la historia no contaremos mucho más, pero diremos que en el planeta también tiene sus habitantes, de los que podremos hacernos "colegas", así como descubrir viejas tecnologías (como unos portales de teletransporte que nos permiten movernos entre los distintos niveles del juego) y explorar cada una de las zonas que componen la aventura (zonas no muy grandes, todo sea dicho) para descubrir sus abundantes secretos, desde grutas ocultas a simple vista a jefes opcionales como dragones o estatuas doradas que podemos recoger. Todo con un gran sentido del humor, que se nota en todos y cada uno de los textos o en detalles, como las tiendas, con forma de "sospechoso hombre con gabardina".  

Pero, como decimos, nuestra labor principal es reciclar, un proceso bastante sencillo sobre el papel: basta con coger el fragmento de nave (normalmente indicado con flechas) y llevarlo hasta un punto limpio. El problema es que, por lo general, hay enemigos por la zona, desde una suerte de pequeños peces voladores que nos dispararán a calaveras con patas saltarinas, insectos que salen de un enjambre, una suerte de amebas submarinas... y todos con ganas de incordiar. También hay XP y niveles y, por ejemplo, determinan nuestro nivel de energía.

Willy Jetman review

Por suerte contamos con distintos recursos ofensivos y defensivos: podemos usar nuestra mochila propulsora para volar, saltar y salir pitando de una zona así como diversas armas que vamos encontrando en el lugar, desde los clásicos rifles a pistolas de plasma, lanzallamas, lanzaminas, armas con disparos en tres direcciones, lanza shurikens... En total, más de una decena de armas, y todas con distintos niveles de mejora.

El problema es que, mientras portamos un fragmento a reciclar, no podemos disparar, lo que nos obliga a calcular cada paso que damos. Por suerte, en todas las zonas (que al estilo clásico se numeran como 1-1, 1-2...), existen al menos uno o dos puntos donde podemos guardar nuestros avances, así como "puestos portátiles" donde podemos cambiar el armamento o mejorarlo, dado que sólo podemos llevar dos armas a la vez.

Como decimos, este es el esquema básico... aunque, como hemos dicho, el juego bebe también de la serie Metroid, por lo que conseguir nuevas armas o habilidades nos permitirá regresar a niveles anteriores para explorar nuevas zonas, recoger algún objeto que podamos necesitar o incluso buscar jefes extra.

Un desarrollo que va creciendo en dificultad a medida que avanzamos, pero que siempre consigue encontrar el equilibrio entre desafío y sensación de progresión, gracias a la inclusión de enemigos cada vez más duros, jefes, zonas de plataformeo (aunque sea usando la mochila propulsora) que requiere precisión... Como hemos dicho, la abundancia de checkpoints de guardado, y la ausencia de tiempos de carga, hace que morir, algo que pasará con relativa frecuencia, no sea algo frustrante.

Como decimos, es una aventura con jugabilidad arcade a la antigua usanza, que funciona, pica y engancha gracias a un control muy bien ajustado (el del Jetpack, con un único botón, es sencillamente delicioso) y una dificultad que nunca llega a sentirse injusta, y que abre la puerta a probar distintos acercamientos cuando nos topamos con una dificultad.

La cosa no acaba ahí, y a lo largo de su desarrollo hay numerosos guiños a otros juegos que, lejos de dejar la sensación de estar metidos con calzador, funcionan y consiguen arrancar más de una una sonrisa... como esta referencia a Donkey Kong que podéis ver debajo de estas líneas.

En total la aventura, puede dar de sí para unas 12-15 horas en una primera partida... aunque como otros muchos juegos cuenta con más de 20 logros (también incluidos en Nintendo Switch, en un menú dedicado a tal efecto), que pueden disparar esa duración fácilmente.

Y, aunque de primeras puede parecer un juego sencillo visualmente, cabe destacar que Willy Jetman cuenta con un cuidado, colorido y bello pixel art, que da el do de pecho en las animaciones y diseño del protagonista, efectos como la lava... es un juego que de primeras puede no resultar muy llamativo, pero que cuanto más juegas, más va dejando detalles de calidad. Quizá no sea tan bestia como Blasphemous, pero sin duda es un juego con gráficos más que notables.

Una buena colección de efectos de sonido cierra una más que notable ambientación, y aunque la banda sonora no está al mismo nivel (hay temas muy buenos, pero no todos están al mismo nivel y no resultan igual de pegadizos), en general es un juego que también se deja escuchar. Nosotros lo hemos jugado en Switch, en modo portátil y sobremesa, y la experiencia ha sido altamente placentera en esos casos... si bien es cierto que en modo portátil, en la pantalla, luce espectacularmente bien.

Y lo mejor es que, hasta el lanzamiento, la versión de Nintendo Switch está en promoción, y se puede adquirir por 12,49 euros (su PVP será de 15 euros después del 31 de enero), una cantidad más que ajustada para una pequeña gran aventura pixelada, que una vez más pone de manifiesto el talento que muchos pequeños estudios de nuestro país tienen (el juego ha sido realizado por 5 personas), y que demuestran cuando se les da la oportunidad, en esta ocasión con la edición del juego por parte de Badland Publishing.

Valoración

Una efectiva, divertida y amena puesta al día de la jugabilidad clásica de los arcades de los 80 y 90, aderezada con toques aventureros propios de los metroidvania, mucho humor y un cuidado pixel art, que consigue en todo momento moverse como pez en el agua entre un desafío realizable y un juego con con momentos difíciles, pero siempre justos.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Jugabilidad exquisita, como la de un arcade de los 80/90, pero actualizada. El control del Jetpack. El pixel art tiene detalles de calidad. El humor.

Lo peor

Picos de dificultad puntual. Música chiptunera con altibajos (algunos temas no son muy pegadizos).

Y además