Bliss
Análisis

Crítica de Bliss, la película de terror independiente de Joe Begos

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de la película de terror independiente Bliss, estrenada en Sitges, dirigida y escrita por Joe Begos y protagonizada por la actriz Dora Madison. En cines a partir del 7 de febrero.

Cuando una película responde exactamente a las expectativas generadas en torno a ella, es digno de elogio. En su tercer largometraje, una cinta de apenas 90 minutos, el excéntrico Joe Begos da en la diana mostrando una historia que te seduce hasta el punto de hacer que te asomes al abismo.

Por supuesto, no es apta para todos los públicos, sino que se trata de una cinta de terror independiente; una producción pequeña que cuenta con los medios justos, lo que se trasluce en algunos efectos especiales un tanto infantiles y en algún que otro fallo de raccord. Todo se perdona a la vista de la traca final, puro delirio estético y narrativo.

Dezzy (una excelente y entregada Dora Madison) es una brillante pintora que se ha mantenido limpia durante meses pero que siente la necesidad de tomar drogas de nuevo para poder terminar una gran obra, que podría convertirse en la culminación de su carrera. Autora de culto en determinados entornos, considera que ha perdido la chispa y necesita algo que la lleve de vuelta al éxito.

Cuando su agente rompe su contrato y se encuentra oprimida por el bloqueo creativo, decide salir de juerga, disfrutar de la vida y probar Diablo, un poderoso estimulante compuesto por cocaína y DMT que le recomiendan consumir con moderación. Solo que esa palabra no está en su diccionario.

Las primeras veces que lo prueba, pierde el control por completo, olvidando partes completas de sus experiencias, pero a cambio consigue incrementar sus niveles de atención a posteriori para poder trabajar a pleno rendimiento e ir confeccionando su lienzo. El problema es que le genera una adicción brutal y acaba enredada en un crescendo de sexo, drogas y alucinaciones, hasta que todo da un giro letal y Diablo le despierta una sed malsana por la sangre humana.

No es de extrañar que Bliss viera la luz en la sesión Midnight X-Treme del Festival de Cine de Sitges. De hecho, de haberla visionado en este marco, habría sido de ley jalear cada baño de sangre y cada giro de guión hacia el terreno de lo fantástico. Es una película que tiene aroma de festival por su producción independiente, por su sello de autor y por su género minoritario. Y por eso también, porque nos gustará a cuatro, vamos a defenderla con pasión, a pesar de sus evidentes defectos y excesos.

La proyección arranca con un aviso para personas fotosensibles ya que la película utiliza, de forma recurrente, luces intermitentes y estroboscópicas y ya solo con los créditos iniciales queda justificada la advertencia. Un montaje muy picado y algunos saltos en la línea temporal vienen a sazonar una historia sencilla, rodada con mucho grano y abundantes juegos con luces de neón.

Pero donde Bliss gana el pulso es en el terreno de la interpretación de su protagonista: Dora Madison se transforma en pantalla pasando de ser una artista subversiva venerada por unos cuantos hasta una vampiresa cocainómana emergida de las sombras y ungida en hemoglobina.

En suma es una experiencia tan salvaje como era de esperar (ni que decir tiene que este caramelo es para adultos juguetones) y con ciertos elementos punk que le hacen mucho bien a la puesta en escena mientras da para darle una pensada a la locura que se deriva de cualquier genialidad en el terreno del arte. La creatividad precisa de alimento, aunque eso nos lleve a los límites de lo racional.

A lo mejor decir que Bliss es la mejor película de Joe Begos no da muchas pistas, dado que no es un director demasiado conocido, pero el caso es que deja asentadas las bases de un estilo propio que merece seguimiento. Por cierto, Dora Madison también tiene un papel en VFW, producida asimismo en 2019 aunque sin fecha de estreno prevista para España... y la premisa no puede ser más cautivadora: un grupo de veteranos de Vietman (capitaneados por Stephen Lang) versus una horda de yonkis mutantes. Tiene toda nuestra atención.

Valoración

Grata sorpresa: Bliss es todo lo que un fan del terror independiente puede esperar de ella. Tiene momentos desbocados, alucinatorios e ideas cinematográficas que sustentan su reflexión sobre la genialidad destructiva.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

La fortografía y la "textura" de la imagen. Dora Madison está sensacional en su particular deriva hacia los infiernos: entregada en cuerpo y alma.

Lo peor

No es una película para todos los públicos: su programación en la sesión X-Treme de Sitges es ideal dado que tiene su ración de vísceras y sangre.

Y además