Crítica de Echo Valley, un drama con Julianne Moore que se acaba volviendo un thriller

Crítica de Echo Valley, la nueva película dramática de Apple TV+ en la que Julianne Moore hace de madre viuda y Sydney Sweeney de hija drogadicta. 

Al personaje de Julianne Moore le cuesta levantarse por las mañanas en Echo Valley de Apple TV+: acaba de perder a su esposa, no tiene dinero, su hija es una drogadicta que se aprovecha de ella, apenas se relaciona con nadie del pueblo. Lo único que le queda es el recuerdo de tiempos mejores y su granja de caballos.

Echo Valley arranca con un ritmo bastante pausado, en el que Julianne Moore brilla como Kate al intentar poner en orden su vida mientras quiere mantener el negocio de su escuela de equitación.

Durante la primera mitad de la película, Michael Pearce explora todas las dificultades a las que debe enfrentarse su protagonista ante su complicada situación familiar, que no hace más que agravarse cuando reaparece Claire, su hija adolescente encarnada por Sydney Sweeney.

Aunque su nuevo rol se aleja mucho del que tuvo en la serie de Euphoria, en la que daba vida a una chica inocente y dulce pero que necesitaba de la validación romántica, Claire podría encajar igualmente a la perfección en aquel universo de Max.

Euphoria visitaba el lado más oscuro de la adolescencia, y por eso Claire, como una hija problemática, muy violenta, que no logra desintoxicarse y a la que no le importa poner a su madre en un compromiso, está tan en sintonía con esta faceta de la serie.

El papel de Sydney Sweeney en la nueva cinta de Apple TV+ es muy fácil de odiar, porque es el de una manipuladora emocional excelente, pues sabe que haga lo que haga, conseguirá convencer a Kate para que cumpla sus deseos, ya que su madre está desesperada por recuperar a su pequeña a cualquier precio.  

A medida que la interacción entre estos dos personajes se va haciendo más intensa, también lo hace el tono de la película, que comienza a virar hacia el thriller cuando Claire se presenta una noche en casa de la madre con las manos manchadas de sangre. 

Echo Valley son dos películas en una

Llegado a este punto y a raíz de los acontecimientos que se desencadenan, Sydney Sweeney empieza a quedar relegada a un segundo plano con una Julianne Moore, cuya vida no hace más que torcerse, pasando a convertirse en el agente activo del conflicto. 

Se vuelve significativa la llegada de Domhnall Gleeson como rostro de la nueva amenaza a la que se enfrenta, quebrando la estabilidad que persigue Kate con el apoyo del personaje al que encarna Fiona Shaw

La cinta comienza a quedarse sin espacio para seguir cubriendo el apartado más emocional porque en su segunda mitad y, sobre todo en su tercio final, arranca su faceta de thriller más apremiante que le hace ganar ritmo.

Si bien es cierto que Echo Valley se toma algunas licencias poéticas que juegan a favor de la intriga y el rápido desarrollo de la trama en una cinta de 83 minutos a cambio de sacrificar cierto realismo, el suspense está muy bien introducido en su recta final.

Para llevarlo a cabo recoge todos los elementos necesarios para hacer que funcione: desde situar a su protagonista en una situación de la que es imposible escapar, hasta la fecha límite marcada con exactitud para que resuelva sus intrigas ante un peligro inminente.  

La película de Michael Pearce logra salir airosa en este apartado, aunque acaba siendo insatisfactoria cuando le toca regresar al drama familiar. 

En esa explicación final en la que se te detalla cómo este viaje ha conseguido provocar un cambio en su protagonista, sólo se resuelven algunas facetas, pero una de las más cruciales, la que la empuja a avanzar a lo largo de la cinta, se queda en el aire sin demasiado sentido.

Echo Valley, la nueva película de Apple TV+ con Julianne Moore y Sydney Sweeney a la cabeza del reparto, se estrena en la plataforma de streaming el próximo viernes 13 de junio

Valoración

Nota 71

Echo Valley es un drama que sabe exprimir las capacidades interpretativas de Julianne Moore y Sydney Sweeney, pero también un thriller que logra ponerte en tensión durante la segunda mitad del metraje.

Lo mejor

La evolución del personaje de Julianne Moore a lo largo de la película.

Lo peor

El final puede resultar insatisfactorio.

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