Crítica del final de Better Call Saul: cara a cara con Saul Goodman para redefinir a Jimmy McGill

Better Call Saul temporada final

Crítica del final de Better Call Saul, que con su sexta temporada ha alcanzado su desenlace definitivo. Ya disponible en Movistar+ y próximamente en Netflix.

Conocimos a Saul Goodman en Breaking Bad, pero en Better Call Saul lo hemos desnudado de forma metafórica y literal hasta encontrar al hombre que había debajo de aquel chiste de mal gusto de "el mejor abogado del mundo". 

Vince Gilligan ha hecho lo que parecía imposible: crear una serie completamente distinta de la que se desgajó ésta y, no solo alumbrar un nuevo universo alrededor de ese tipo escurridizo, Jimmy McGill, sino conseguir que se relacionen ambos mundos ficcionales teniendo resonancia el uno en el otro. 

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Nuevo tráiler de Better Call Saul temporada 6, el esperado final de la precuela de Breaking Bad

Hay formas de narrar que van más allá de lo obvio porque buscan la poesía estilística: Gilligan ha compuesto cada secuencia como si fuera la estrofa de un poema y solo en el episodio final ha conseguido que toda la estructura tenga sentido y resonancia. 

Better Call Saul está cuajada de figuras retóricas, de giros inesperados y de cameos que permiten comprender mejor a los personajes: quiénes son, si nacieron así o los modelaron el tiempo y la experiencia, pero, sobre todo y por encima de lo anterior es una historia de suspense y amor clásica hasta la médula, lo que se refleja en la elección de un crudo blanco y negro para mostrar el presente.

Se subvierte la norma de relegar el recurso para narrar el pasado y éste, de facto, es el que hace que se asome el color tímida pero trascendentalmente en la pantalla como en el momento en el que la identidad más falsa de McGill, Gene Takavik, tiene que enfrentarse a su fantasma del pasado, Saul Goodman, reflejándose las imágenes de sus anuncios kitch en sus gafas.

 

De la música podríamos decir otro tanto: si la apuesta visual queda enmarcada en esas decisiones estéticas con gran acierto, no deja de ser relevante que algunos pasajes sonoros nos retrotraigan a las películas de Hitchcock o al estilo de los Coen en películas como Fargo. Hay algo de patético en este estafador que nos recuerda a sus criminales desastrados.

Toda la serie, hasta este tramo final, nos había permitido empatizar al cien por cien con Jimmy McGill e incluso con los personajes que se había creado para sí mismo; al fin y al cabo nadaba contracorriente. Pero es ahora cuando lo vemos tocar fondo hasta el punto de sentirnos completamente decepcionados y asumiendo cómo esa conexión quedaba rota. Bob Odenkirk nos rompe el corazón.

 

Ahora bien, en este juego de contrastes, encontramos más alteraciones, como la del tropo del héroe. Jimmy McGill no es nada sin Kin Wexler, solo sería basura y estaría abocado a la perversión más siniestra y la autodestrucción sin ese único faro que le sirve de guía.

En cualquier otra serie de ficción este punto de que el amor sea la tabla de salvación espiritual del personaje principal podría parecer cursi, una ñoñería vista mil y una veces, pero aquí se antoja el contrapunto dramático ideal con el que cerrar una serie que nos ha hecho vivir una verdadera montaña rusa de emociones en los episodios consecutivos que nos han precipitado al final.

¿Qué harías si tuvieras una máquina del tiempo?

Como decíamos, Better Call Saul es pura poesía y la poesía requiere tiempo, desarrollo e interpretación. Esta cebolla estaba compuesta por muchas capas y nos ha llevado un largo recorrido ensamblarlas para ver el todo.

Nos dijeron que comprenderíamos mejor Breaking Bad después de verla, y que hasta veríamos con otros ojos a personajes como Gus Fring, Walter White, Hank Schrader o Mike Ehrmantraut. Objetivo logrado al cien por cien.

La estrategia final pasa por comprender quién, por qué y de qué se arrepiente cada cual o, en otras palabras, en buscarles a los nada convencionales personajes que han coqueteado con el lado oscuro su faceta más humana, a pesar de haberlos visto caer al abismo de la ignominia a lo largo del tiempo.

Con Walter White nos quedaron claras en su día sus motivaciones en aquella confesión a corazón abierto a Skyler, pero ahora además sabemos el punto de inflexión en el que empezó a gestarse cierta turbiedad en su interior: una envidia justificada y malsana que tiene clavada como una estaca.

Con Jimmy el proceso ha sido muy largo y perturbador, pero nos hemos metido en su piel, le hemos compadecido, amado, vitoreado, consentido y aborrecido. ¡Menudo viaje! ¡Menudo elenco! ¡Menuda historia!

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VALORACIÓN:

Better Call Saul roza la perfección con una última tanda de episodios que terminan de deconstruir al personaje principal para entregar una historia de escarnio y redención. A nivel dramático y formal es excelente.
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LO MEJOR:

El viaje emocional de la última tanda de episodios, la calidad del diseño de producción, las interpretaciones y el eco de la serie en Breaking Bad.
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LO PEOR:

Cuesta encontrarle un pero a la serie, la verdad, y buscarlo sí que es un crimen.
Hobby

98

Obra maestra

Y además

Better Call Saul (Serie de TV)

Better Call Saul cartel

Argumento:

Better Call Saul es una serie spin-off de la exitosa Breaking Bad creada por Vince Gilligan (El Camino: Una película de Breaking Bad) y Peter Gould, también director en varios de los episodios de la serie original. Esta comedia dramática sirve principalmente de precuela de los acontecimientos de Breaking Bad ycuenta la historia de cómo el abogad...