Crítica de La fortuna sonríe a Lady Nikuko - Todavía queda magia en este mundo

La fortuna sonríe a Lady Nikuko

Hemos visto la película anime La fortuna sonríe a Lady Nikuko y esta es nuestra opinión sin spoilers sobre la cinta dirigida por Ayumu Watanabe

La adolescencia es una etapa que marca con fuego la espalda de una existencia. Cierto es que en una vida nunca se deja de aprender y que, cada día, es una oportunidad que el mundo te da para encontrar la mejor versión de uno mismo. Sin embargo, cuando eres adolescente, los errores duelen como dientes arrancados y dejan profundas cicatrices.

Tan importante, tan esencial para la vida de un humano, es el paso de la inocencia a la edad adulta —tan abrupto y demoledor en algunos casos— que la literatura universal o la historia del cine han llegado a inventar un género para narrar estas historias. Desconozco en la memoria castellana que término podría aplicársele, pero el mundo anglosajón lo bautizó como «coming age».

La fortuna sonríe a Lady Nikuko es una historia «coming age» de manual. La adolescencia, los cambios propios de esta etapa concreta de la vida, la toma de elecciones que marcarán el devenir de tus actos, la ira, la rabia, el desasosiego, la inquietud, la ansiedad, el descubrimiento de la tristeza. Todo se da cita aquí.

Sin embargo, La fortuna sonríe a Lady Nikuko entrelaza todos estos componentes «teen» con una protagonista (la madre) completamente arrolladora y demoledora. El misterio que trae consigo, su actitud para con la vida y su optimismo milenario hacen de contrapunto a una historia y una etapa que están pidiendo sangre y fuego a gritos.

La fortuna sonríe a Lady Nikuko es la adaptación homónima de la novela escrita por Kanako Nishi. Este nuevo anime japonés de Ayumu Watanabe (Space Brothers, Komi-san no puede comunicarse) está disponible actualmente en el catálogo de Movistar+ y esas una de esas películas familiares que sorprenderán tanto a niños como mayores, aunque va más dirigida a los adolescentes y les habla de tú a tú.

La película animada La fortuna sonríe a Lady Nikuko cuenta la historia de Lady Nikuko y su hija, Kikuko. Las dos viven en un pequeño barco anclado en el puerto de un humilde pueblecito costero. Kikuko, la niña, está en plena adolescencia. Por lo tanto, el mundo que le rodea está evolucionando y cambiando constantemente, y eso la confunde.

Sin embargo, el misterioso pasado de su madre, Lady Nikuko, llama la atención a la joven Kikuko. ¿Quién es realmente esa mujer? ¿Cuál es su historia? ¿Qué hizo ella cuando tenía su edad? 

Además, la actitud despreocupada, optimista y luminosa de su madre frente a los reveses de su vida la desorienta. Pues Lady Nikuko se repone de todos los golpes que le lanza la vida sin perder la sonrisa en el rostro.

Lady Nikuko

Entrando ya en lo que es el análisis de La fortuna sonríe a Lady Nikuko, debemos señalar que el filme adolece de una ausencia de acción activa. En pocas palabras, uno va a tener la sensación de que «no pasa nada». Y lo cierto es que «no pasa nada» porque la vida es significativamente eso: una espera resumida en pequeños instantes.

La narrativa seleccionada por Ayumu Watanabe es práctica y pragmática. Funciona con lógica y adecuación, siguiendo una línea concreta —los tropos propios del mencionado «coming age»—, clásica y convencional. Es precisamente esta apuesta lo que nos resulta verdaderamente hermoso y arrebatador, porque parece estar contándonos la vida en lugar de inventándola para divertirnos.

A veces, simplemente, debemos mirar y admirar lo que tenemos delante, aunque creamos que carece de la magia y la emoción suficientes para estar en una película.

En este retrato femenino —y de la feminidad, en algunos instantes—, La fortuna sonríe a Lady Nikuko brilla considerablemente gracias al apartado estético. Los dibujos son de una talla preciosista y la animación resulta desbordante. Porque esa es la magia y la emoción de vivir, darse cuenta de que hasta lo cotidiano puede ser artístico.

La música de Takatsugu Muramatsu le da la mano a la animación de La fortuna sonríe a Lady Nikuko y dotan de una atmósfera melancólica tanto a la cinta como a los personajes y entornos. Ese pequeño pueblo costero pasar a ser un fotograma a ser otra vida más. Respira. Siente. Vive. 

Esto es muy difícil en un anime y es herencia de la obsesión de Hayao Miyazaki por hacer de la naturaleza uno más entre nosotros.

Quizás La fortuna sonríe a Lady Nikuko no sea la película más divertida del mundo, las cosas como son. Hay que señalar que apenas son noventa minutos, no es precisamente un extenso largometraje. Sin embargo, tiene una especie de personalidad clásica y un aroma a hogar que nos ha sumergido en un espacio cercano a la zona de confort, y nos ha sacado una sonrisa de paso.

La música, la animación, los diseños artísticos, los personajes, las secuencias, el guion lleno de convencionalismos. Todo nos recordaba algo que ya hemos visto centenares de veces y, al mismo tiempo, era como volver a casa en Navidad: nos hace sentir seguros y nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Porque el día a día, la rutina, el trajín del trabajo, el ir y venir de las grandes ciudades, el ahogarse en una sociedad cada vez más desbordaba… Recuerda mucho a la adolescencia. Confunde, cabrea, molesta y agota. Por eso siempre queda el hogar, como la sonrisa  de Lady Nikuko, para recordarte que merece la pena seguir luchando porque el mundo está lleno de magia.

A veces no podemos verlo, pero la magia sigue estando allí. Solo debemos creer en ella y sonreír, aunque a veces duela.

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VALORACIÓN:

La fortuna sonríe a Lady Nikuko es un hermoso retrato sobre la adolescencia y la magia que todavía habita en nuestro planeta. Una película sincera y bonita de ver, convencional y clásica. Le pesa un poco el ritmo, pero la recompensa final merece la pena como también merece la pena vivir.
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LO MEJOR:

El retrato realista, convencional y pragmática, con esa lectura sobre la magia de la vida. La música y su combinación con la animación.
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LO PEOR:

Probablemente, el ritmo y el montaje. El denominado "público Disney" no le dará ni una sola oportunidad. Es demasiado lenta y pesada.
Hobby

70

Bueno

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