Crítica de Jefes de estado (Heads of State), la comedia de acción de la vieja escuela con Idris Elba y John Cena

Crítica de Jefes de estado (Heads of State), la comedia de acción de la vieja escuela protagonizada por Idris Elba y John Cena de estreno en Prime Video.
Si te apetece desconectar la lavadora y dedicar un par de horas a un entretenimiento pasajero puro y duro que no es en absoluto exigente, Prime Video te ofrece entre su oferta la película Jefes de estado (Heads of State) a partir de mañana mismo.
Se trata de una comedia de acción en la cual predomina más lo segundo que lo primero y cuyo guión básicamente se preocupa de ser una red alrededor de la que tejer conspiraciones internacionales que justifiquen el festival de tiros, explosiones y sobradas varias de los protagonistas Idris Elba y John Cena que cuentan con la consolidada Priyanka Chopra como cómplice.
Que nadie espere demasiada profundidad ni giros sorprendentes, porque Jefes de estado tiene claro el tipo de película que quiere ser y el público objetivo al que se dirige que es el mismo de G20, por no irnos muy lejos en el tiempo.
A los mandos está Ilya Naishuller que ya nos voló la cabeza con Hardcore Henry hace unos años y triunfó de nuevo después entre los adeptos a la acción entre los que se encuentra una servidora con Nadie. La secuela, por cierto, llega este verano a los cines cambiando de director..
¡Otra vez a salvar al mundo!
Elba y Cena coinciden de nuevo tras El Escuadrón Suicida y vuelven a empastar bien en esta buddy movie en la que el primer ministro inglés y el presidente de los Estados Unidos de América, a la par estrella de cine de acción, se ven obligados a dejar de lado sus diferencias para destapar un complot que busca romper la alianza de la OTAN.
Los países europeos quedan, como no, como los hermanos pequeños necesitados de la guía de los angloparlantes que son los garantes del orden internacional, pero ¡qué más da! Al menos no es tan patriotera como otros productos similares y se mofa un poco del culto al líder al otro lado del charco.
Es más, es en el enfrentamiento Reino Unido-Estados Unidos y todos sus conflictos habituales donde está buena parte de la chicha de la película, porque no paran de tirarse los trastos a la cabeza. ¡Ah! Y Visionado obligatorio en VO o VOSE si queréis comprender todos los chistes malos y juegos de palabras que utilizan.
Como ya anunciábamos al comienzo la idea es aparcar el cerebro, así que podéis desconectar los circuitos y no tratar de buscar analogías con la realidad... porque no hay guionista que pudiera crear a un presidente como el actual en el cargo. Ni con ingentes dosis de imaginación.
El caso es que cuando el Air Force One es atacado en pleno vuelo y ambos mandatarios son dados por muertos, solo pueden tratar de recomponer sus relaciones para ponerse a salvo, descubrir al topo y restablecer los contactos con el resto de las potencias.
Pero el camino va a estar sembrado de bazookas, granadas, metralletas y navajas, claro está, así que necesitarán a la agente encubierta Noel Bisset, a la sazón expareja e interés amoroso del primer ministro y a quien él daba por muerta tras un tiroteo en la tomatina de Buñol (sí, no es coña, así arranca la cinta).
Aunque el nivel de exigencia física no sea comparable al de una producción de 007, esta película nos deja aunque solo sea la remota sensación de que Idris Elba habría sido el Bond soñado. Sigue en forma y el trabajo de los especialistas en la película es impecable para que luzca de maravilla, incluso cuando se vuelve más loca e inverosímil.
Ya lo hemos apuntado en varias ocasiones, pero vaya una vez más por si las moscas: ésta no es una película seria, ni pretende lanzar ningún mensaje más allá "salvar el día" y entretener. Es una peli con presupuesto y estrellas que la sostienen porque caen muy bien a la audiencia y el proyecto se beneficia de esa buena química que hay entre ellos.
Jefes de estado tiene claro que no es una obra maestra, pero no está exenta de ideas cinematográficas: juegos con la cámara, personajes carismáticos (la presencia de Jack Quaid es breve pero muy molona) y una selección musical ecléctica pero muy chula. Si una peli empieza y termina con el himno Volare de los Gypsy Kings solo podemos quitarnos el sombrero. Respeto.
Valoración
Nota 60
Chorrada veraniega resultona que tiene un guión bobalicón pero bastante músculo en lo que se refiere a la acción: para deleitarse con las persecuciones, explosiones y peleas cuerpo a cuerpo, a cual más loca.
Lo mejor
Las secuencias de acción están muy logradas y la selección musical para amenizarlas funciona muy bien. ¡Jack Quaid!
Lo peor
Se echa en falta más humor en la primera hora de metraje.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
