Jim y Andy
Análisis

Crítica de Jim y Andy, el documental de Netflix con Jim Carrey

Por Rafa Domínguez

Analizamos el documental Jim y Andy, ya disponible en Netflix. Un viaje por el ascenso y la caída en la vida de Jim Carrey a través de su interpretación como Andy Kaufman en el biopic Man on the Moon dirigido por Milos Forman.

Jim Carrey es uno de los personajes más atractivos que podemos encontrar en relación a la industria del cine en la actualidad. Navegando por la red, e incluso en la prensa escrita, nos encontraremos con infinidad de artículos, vídeos y análisis que tratan de desentrañar la filosofía vital que parece haber adoptado el actor en sus últimas apariciones públicas y todo parece haberse resuelto en una dicotomía absurda: o está loco o está más cuerdo que nunca. Ya sabéis, aquello del pensamiento divergente y lo que la sociedad de masas está dispuesta a tolerar.

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Sea como fuere, el canadiense ha vuelto a nuestras pantallas de la mano de Netflix y su última adquisición en forma de documental: Jim y Andy, un repaso al trabajo detrás del biopic de Man on the Moon dirigido por Milos Forman y basado en la vida del popular Andy Kaufman en 1999 (hasta tiene su propia referencia en GTA Vice City). Esa sería una descripción arquetípica (y sobretodo liviana) de lo que encontraremos detrás del título en la plataforma, pero esconde un viaje trascendental en el que podremos acariciar esa deriva vital en la que Jim Carrey parece haberse movido en la última década. Sentado y relajado desde su silla de entrevistado, asistiremos a las confesiones más personales y los recuerdos que caracterizan a uno de los actores más fascinantes de la industria moderna. Lo creas o no, lo analizamos para ti en esta crítica de Jim y Andy.

La burbuja de la fama

El histrionismo por bandera que siempre ha caracterizado a Jim Carrey le ha ganado una sólida base de seguidores, pero también de detractores. Por lo que he podido comprobar en mis círculos cercanos, la recepción del intérprete siempre parece reducirse (una vez más) a un debate de opuestos absolutos entre el amor y el odio. Lo que está cristalino es que su trabajo nunca ha dejado indiferente a los espectadores y este fue uno de los motivos por el que se convirtió en una de las celebridades más cotizadas del panorama cinematográfico en la década de los noventa, tras protagonizar cintas como Ace Ventura, La Máscara o Dos tontos muy tontos.

El éxito en taquilla de dichos títulos lo elevó al olimpo de los intérpretes en activo de Hollywood, lo que hace aún más llamativo que Milos Forman, tras arrancar el proyecto de Man on the Moon en el que filmaría un biopic basado en la vida del nunca autorreconocido comediante Andy Kaufman, pidiese expresamente una audición del actor para conseguir el papel. Así comienza Jim y Andy, una aventura fascinante en la que descubriremos infinitos paralelismos entre las vidas de Jim Carrey y Andy Kaufman.

Man on the Moon

Llegados a este punto, insto a todos aquellos que no hayan podido ver la película en su momento a que lo hagan ahora, ya que el trabajo detrás de las cámaras que trata el documental aportará un infinito abanico de matices con el que redondear la producción. Como el propio Jim Carrey reconoce en una de sus intervenciones en Jim y Andy, las tomas grabadas detrás de las cámaras bien podrían haberse fusionado con el metraje final de la película para dotarle de la dimensión real que había adquirido.

"Hay un Hyde en mi interior que sale cuando la gente me mira. Cuando hay miles de personas mirándome y me dan un micro, Jim desaparece y sale Hyde. Es un Hyde adorable que quiere entretener y divertir a la gente, pero aun así es un Hyde y a veces siento que he perdido el control... para dárselo a él".  Jim Carrey.

Estamos hablando de aquello de "ser un actor de método", una técnica más vieja que la tos, y que tan de moda parece haber puesto últimamente Jared Leto: ser única y exclusivamente el personaje a interpretar. Carrey se mimetizó tan profundamente con el carácter y la fisionomía de Kaufman que la propia familia sintió haberlo recuperado. No sólo a él, sino también a esa especie de alter ego conocido como Tony Clifton que, dicen, Kaufman había creado, llegando a revolucionar los métodos de un director tan asentado como Forman.

Man on the Moon

Esta es la base sobre la que se asientan las cuestiones fundamentales que analiza Jim y Andy en Netflix: la identidad, la fama, las expectativas y las ambiciones de sus protagonistas. La vida de Jim Carrey ha demostrado seguir una serie de inequívocos paralelismos con la del personaje a interpretar, especialmente en los inicios de su carrera, y no en vano el propio actor apunta al comienzo del documental que "no había nadie mejor" que él para el papel. Ambos buscaron un matiz creativo más allá de la risa y el chiste fácil y ambos jugaron con distintas formas de histrionismo para crear unos personajes que terminarían absorbiendo a la persona, ya sea por las exigencias de una industria absolutamente destructiva o por sus ambiciones personales.

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Y una vez lo has conseguido, ¿qué? ¿Qué ocurre cuando millones de personas creen conocer a la persona detrás de la pantalla y la industria que lo respalda decide elevar la caricatura a la enésima potencia? Que detrás de ese mar de sonrisas que caracterizan su identidad se oculta un desgaste vital del que no parece fácil deshacerse; que toda una vida dedicada al humor y a las cámaras tiene un trasfondo tan irónico como inexplorado.

Este documental de Netflix sigue un ritmo atrapante aupado por el material rodado detrás de las cámaras en el rodaje de Man on the Moon y que constituye per se una pieza de lo más interesante para descubrir toda la parafernalia detrás de una producción tan intimista. La implicación de Jim Carrey con el personaje llegó a propiciar que los medios de comunicación se hicieran eco de accidentes provocados por sus métodos detrás de las cámaras, llegando a provocar una situación que aquí despacharíamos como "Pedro y el lobo" en honor a las actuaciones de Kaufman. Incluso el experimentado director Milos Forman vio cómo su figura quedaba supeditada a las exigencias de la ficción encarnada por Carrey. Por si fuera poco, los comentarios del actor 18 años después del rodaje sirven de cauce perfecto para la narración de una historia de ascenso y caída, de dedicación y desesperación, en la que descubriremos una realidad mucho más humana de lo que las muecas esconden.

Jim y Andy

Conclusiones

Jim Carrey desnuda una pequeña parte de su alma y su pasado en un material imprescindible, tanto para aquellos que lo amen como para los que lo odien. Su carácter, su historia en la industria y su bagaje lo convierten en una figura fascinante que, más allá de ciertas reflexiones que algunos puedan catalogar como disparatadas, connotan una humanidad que traspasa la pantalla para cautivar a todo aquel que esté dispuesto a darle una oportunidad.

Y no sólo eso, sino que descubriremos a través del ejemplo de su interpretación en Man on the Moon cómo la industria cinematográfica puede ser tan conmovedora como destructiva en un retrato que pocos intérpretes de su talla se han atrevido a ofrecer. Sin filtros ni tapujos, Jim y Andy nos ofrece una narración intimista en la que caminar detrás de las bambalinas del humor y el show business para observar cómo puede tambalearse la integridad personal sobre los cimientos del éxito y la fama de Hollywood.

Valoración

Jim Carrey, como si de un amigo se tratara, se abre en una entrevista profunda, reflexiva y carismática donde cada mirada a cámara nos embriaga de humanidad. Un documental imprescindible para conocer los entresijos vitales de uno de los comediantes más influyentes de nuestro tiempo rodeado de un material exquisito en el rodaje de Man on the Moon.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Jim Carrey y el intimismo creado por una entrevista tan humana como narrativamente impecable.

Lo peor

Por poner un pero: deja con ganas de más reflexión en lugar de algunas tomas redundantes del material de rodaje.

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