Crítica de Justicia artificial: la IA toma por asalto los juzgados

Crítica de Justicia artificial, un thriller de ciencia ficción que augura la implementación de la IA en las cortes judiciales escrito y dirigido por Simón Casal.
La Inteligencia Artificial es una herramienta cotidiana en múltiples entornos y su aplicación materia de interés y suspicacia en la medida en la que la tecnología va muy por delante de la legislación que debe regular su buen uso. Justicia Artificial da un salto en el tiempo para imaginar el momento en el que sea un algoritmo el que tenga la capacidad de dictar sentencias.
El tema es inquietante de base porque supone cederle el control de uno de los tres poderes del Estado a un programa que, por definición, va a pertenecer siempre a una empresa y por tanto puede tener un sesgo que se decante hacia determinados intereses, por más que se revista de una supuesta ecuanimidad.
Nunca hay que la IA perder de vista que es una herramienta y que como tal, se puede utilizar de muchas maneras. Con una remachadora de clavos se puede construir casi cualquier cosa, pero también puede ser un arma destructiva. La única diferencia es la voluntad de la persona que hace uso de ella.
Justicia artificial nos sitúa en un punto de inflexión. El gobierno español anuncia un referéndum para aprobar un sistema de Inteligencia Artificial en la Administración de Justicia que promete automatizar y despolitizar la justicia evitando así los prejuicios, la prevaricación y los malentendidos.
En la práctica, supone la sustitución de los jueces y juezas de los tribunales del país, que necesitan mucho más tiempo para llegar a sus conclusiones en un momento en el que la justicia está (como siempre) colapsada. Las experiencias piloto con el software de prueba que solo aconseja sentencias no vinculantes parecen arrojar resultados positivos aliviando la situación.
Carmen Costa, una reconocida jueza, es invitada a trabajar en el desarrollo del proyecto en el que la IA ha sido entrenada estudiando sus sentencias, con la intención de testar su imparcialidad y asimismo asegurar que ambos, jueza y software, pueden llegar a resoluciones similares de manera independiente.
Las cosas se complicarán con la desaparición de Alicia Kóvack, creadora del sistema, que la llevará a sospechar de toda esta maniobra y a creer que hay una conspiración que pretende controlar, desde la justicia, a todo el país, asegurando impunidad a quienes no la merecen y quitándose de en medio a quienes pueden ser un estorbo.
Un thriller con pulso y discurso
Simón Casal sabe de lo que habla en Justicia Artificial puesto que esta película cuenta con un paso previo: la pieza documental del mismo título emitida en Documentos TV que a día de hoy no se puede encontrar ni en RTVE Play, para nuestro disgusto.
En ella analizaba, contando con juristas, filósofos y expertos en IA, cómo los algoritmos se han utilizado ya para calcular las posibilidades de reincidencia de delincuentes o para recuperar información de bases de datos muy extensas de legislación y jurisprudencia.
Todas estas ideas se llevan un poco más lejos en la ficción para mostrarnos, en clave de thriller, qué consecuencias podría tener automatizar por completo la institución y algo tan complejo como llegar a un fallo judicial, una decisión en la que intervienen muchísimos factores.
Como decimos, la materia es interesante y la forma que le da el director también: se trata de un thriller con elementos de ciencia ficción predictiva que opta por una fotografía fría y una atmósfera densa. Hay mucho en juego y nuestra protagonista, Verónica Echegui, se va a ver contra las cuerdas.
En líneas generales, estamos ante una película notable en la que tanto el guión como el elenco están a la altura del reto impuesto: entretenernos, intrigarnos y de paso hacernos reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos y su articulación y cómo la irrupción de la IA en un ámbito tan sensible podría llegar a tener unas consecuencias tremendas.
En suma, Justicia artificial es una película con un presupuesto bien invertido y una producción que da una muestra de que otro cine es posible: una propuesta de género sólida, bien armada e interesante a rabiar. A fin de cuentas nos abre una ventanita a la que asomarnos a un futuro posible... mejor ir dándole una pensada al tema antes de que nos arrolle.
Valoración
Nota 77
Interesantísima propuesta acerca del uso de la IA para alcanzar resoluciones judiciales. Diseño de producción, interpretaciones y universo ficcional futurible más que correctos para una propuesta de calado.
Lo mejor
Las reflexiones sobre lo que puede ser un futuro inmediato (y no resulta nada descabellado).
Lo peor
Todo está revestido de una pátina de verosimilitud satisfactoria, pero parece lejanoal pensar en el estado actual de la justicia empantanada y lenta.
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Título original
Justicia Artificial
Lenguage original
Español
Duración
1h 38m

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

