Crítica de Marco, una sólida propuesta con un Eduard Fernández excepcional

Crítica de Marco, el thriller dramático basado en hechos reales y protagonizado por el actor Eduard Fernández en el rol del polémico Enric Marco. Estreno el 8 de noviembre.
Este año en el que hemos recuperado la figura de Hildegart Rodríguez Carballeira en la película La virgen roja, vamos a ver también otra ficción que recrea la vida de un hombre excepcional, aunque por motivos muy distintos: Enric Marco Batlle.
Comparten ambas cintas el hecho de desempolvar sucesos de nuestra historia reciente de esos que parecen increíbles y que establecen, a su manera, un diálogo con la ficción de lo más interesante.
Marco, dirigida por Aitor Arregi y Jon Garaño, no duda en arrancar avisando de que asistiremos a un relato en el que ha habido algunas distorsiones y en el que, llegado un determinado punto, se mezclan imágenes de archivo con las de nuestro protagonista: un Eduard Fernández magnífico que transforma su físico, su voz y su manera de caminar para adecuarse al personaje principal.
Lo mejor de todo es que podría haber caído con facilidad en el terreno de la caricatura, pero no solo sostiene el papel con solvencia sino que nos lleva, como espectadores, a sentir un millón de cosas desde nuestra butaca: lástima, indignación, ira, incomprensión, incredulidad...
Es uno de esos papeles de los que marcan una carrera, pero afronta el reto con la sabiduría del genio interpretativo que es.
La memoria reparadora vs. la invención mitificadora
La película comienza hablándonos de Historia y poniéndonos en antecedentes con la explicación de quiénes fueron los españoles que vivieron por un tiempo en campos de concentración alemanes, la mayoría de ellos en Mauthausen, como Francisco Boix, cuyo periplo vital se recuperó en la película El fotógrafo de Mauthausen.
Enric Marco, por el contrario, afirmaba que había estado confinado en Flossenbürg y a tal efecto se desplazó en varias ocasiones al lugar para tratar de demostrarlo. Solo que nunca apareció en ninguno de los listados...
A pesar de este detalle, era un hombre dotado de cierta elocuencia y sus relatos no solo conseguían enternecer a la audiencia, sino que le procuraron el estatus de Secretario primero y Presidente después de la Sociedad Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo en España.
En vísperas de un evento internacional, el historiador Benito Bermejo Sánchez puso sobre la mesa su investigación sobre su persona demostrando que nunca fue un exiliado republicano en el Alemania nazi y echando por tierra por tanto el relaro de su vida, que era pura invención.

Mentiríamos si dijéramos que el único valor de Marco es su acercamiento a la esquiva personalidad de un camaleón acostumbrado a creerse sus propias mentiras y defenderlas con una impostura colosal. Eso forma parte del encanto de una película complicada y llena de aristas, pero en ella hay mucho más.
En primer lugar, todo un abanico de personajes que lo orbitan y que nos hablan de cómo se reacciona al descubrimiento de una mentira de estas características: hay testigos mudos que le llevan la corriente, hay personas muy indignadas, otras que lo repudian y desprecian, quien se burla de él y quien le da coba en medios de comunicación.
Luego está el daño a la causa a la que pretendía servir (o la excusa tras la que se escudaba) para generar en torno suyo un relato de triunfalismo construyéndose una imagen no solo aceptable a nivel social, sino que calificaba como envidiable.
El desengaño es mayúsculo y el perjuicio inenarrable para todos aquellos supervivientes que han dedicado su existencia a la reivindicación de una realidad silenciada desde muchos frentes: gasolina pura para negacionistas y opositores a las leyes de memoria histórica que han tratado de reparar tamaña injusticia.
Marco es una película interesantísima en la que se acaban colando fotogramas del documental sobre el propio Enric en el que él mismo se autorretrata desde una óptica deformante, o la recreación de la presentación del libro "El impostor" de Javier Cercas.
En fin, es una narración en la que la propia ficción se abre paso para ensanchar el discurso y hacernos reflexionar sobre los límites de la realidad. A fin de cuentas, parece que esa que se había creado para mayor gloria Enric Marco, era un engaño tan cómodo que nunca quiso salir de él. Desde su monstruosa habilidad nos da un mensaje relevante para enfrentarnos a las mentiras de hoy.
Valoración
Nota 80
Marco es una de esas películas que por una parte nos enfrentan a un capítulo de nuestra historia reciente y por otra nos lleva a reflexionar sobre los límites de la ficción y las implicaciones morales que conlleva. Muy interesante.
Lo mejor
La interpretación de Eduard Fernández y Nathalie Poza y la forma en la que se coquetea con los límites de la ficción.
Lo peor
Habría merecido la pena alargar un poco más la historia para abordar el legado envenenado de un vendedor de humo como Marco.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.