Crítica de Memory, una enternecedora y atípica historia sobre el significado de los recuerdos

A Contracorriente Films

Crítica de Memory, una enternecedora y atípica historia de amor escrita y dirigida por Michel Franco y protagonizada por Jessica Chastain y Peter Sarsgaard. Estreno el 19 de junio.

Todavía hay margen para sorprender al espectador, vapulearlo y llevarlo por donde menos se los espera. Así lo demuestra el guionista y director Michel Franco (Nuevo orden) en su nueva película: Memory.

En ella explora un montón de cuestiones incómodas a la vez que plantea cómo dos personas arrasadas por desgracias personales pueden llegar a tener una segunda oportunidad apoyándose la una en la otra.

La película es en sí misma una pequeña proeza, una coproducción mexicoestadounidense en la que brillan con luz propia los dos protagonistas principales: Jessica Chastain (Vidas perfectas) y Peter Sarsgaard (Presunto inocente), ganador de la copa Volpi por su interpretación.

La historia y el trabajo de excelente compenetración entre los dos intérpretes son las principales bazas de la película. Saltan chispas cada vez que están juntos y exhiben un nivel de intimidad que es asombroso y conseguirá calar en la audiencia.

Franco busca conmover pero sin atacar a la vena sensible del espectador. Esto es, no fuerza la lágrima ni se recrea en detalles escabrosos, simplemente deja que fluyan los diálogos. Son tan contundentes que no hay escapatoria posible a una reacción: te golpean y te zarandean.

El pasado tortuoso y el olvido inminente

Memory nos presenta a Sylvia, una trabajadora social comprometida y muy preocupada por su única hija. La relación con el resto de su familia es muy tensa: no habla con su madre y su hermana es un apoyo algo inestable.

Ha conseguido dejar atrás la adicción al alcohol asistiendo puntualmente a sus sesiones de Alcohólicos Anónimos y siguiendo unas pautas de vida muy estructuradas, pero sufre puntuales bajones de ánimo que la noquean cuando recuerda su pasado.

Todo salta por los aires cuando acude a una fiesta de reencuentro en su antiguo instituto. Incapaz de dejarse llevar, se queda rezagada y un hombre se fija en ella. Agobiada, abandona el local, pero él la sigue hasta la puerta de su casa.

Tras pasar la noche en vela, descubrirá que Saul ha pasado la noche en la calle y se dispondrá a avisar a un familiar para que lo recoja. Así descubrirá que padece demencia precoz y en ocasiones se desorienta, como es el caso.

Sylvia cree recordarlo y le echa en cara algunos de los pasajes más tortuosos de su adolescencia. Saul no recuerda nada: ha perdido la memoria a corto plazo y cada vez es una persona más dependiente. Lo que no puede olvidar es lo que le hace sentir la compañía de Sylvia.

Michel Franco escribe un guión incisivo en el que los personajes no tienen pelos en la lengua. Los dos protagonistas viven situaciones antagónicas: Sylvia está dentro de un bucle que la lleva a la autodestrucción por no poder terminar de procesar el pasado mientras que Saul se aferra a él para tratar de no perder su identidad y la escasa independencia que le queda.

En buena medida Memory es un tratado sobre la memoria: cómo puede ser un peso muerto o un enlace imprescindible con la realidad. Pero es también y por encima de eso una historia de amor diferente a las muchas que hemos visto en los últimos tiempos en pantalla. El vínculo emocional, de ternura y atracción que hay entre Sylvia y Saul es verdaderamente conmovedor.

Da gusto ver además cómo una actriz como Jessica Chastain puede pasar de un papel de diva absoluta a uno mucho más mundano y sencillo. Eso es lo que hace grande su carrera como intérprete.

En suma ellos son dos polos gravitacionales que van girando alrededor el uno del otro, como si se tratara de un sistema binario perfecto. 

Ni que decir tiene que Memory además se interna en el terreno de las enfermedades mentales y la forma en la que socialmente las tratamos (da la sensación de que el sexo se convirtiera en algo sucio a ojos de los demás y que los enfermos estuvieran abocados a extirpar las relaciones sentimentales de sus vidas).

Asimismo recala en las experiencias traumáticas de la infancia y juventud que pueden llegar a permear en el resto de la vida de las personas que han sufrido abusos. El tratamiento que reciben no es muy distinto al descrito con anterioridad: quedan marcadas y son tratadas por determinados colectivos como "seres rotos".

Pero Memory restaura la dignidad de ambos extremos al unirlos y dejarlos volar. Esto es lo que hace que sea una película que va más allá del romance para convertirse en un alegato firme por la libertad individual.

Valoración

Nota 80

Una historia preciosa, original e impactante, puesta en pie por dos grandes intérpretes muy compenetrados. Memory es una película con alma y corazón que calará en la audiencia.

Lo mejor

El memorable trabajo de Jessica Chastain y Peter Sarsgaard: tienen una química brutal y saltan chispas cada vez que se miran.

Lo peor

El guión, muy dramático, se las hace pasar canutas al espectador desde el inicio, porque tiene que ir reconstruyendo el puzle de los personajes. Dura.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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