Crítica de Los sin nombre, la nueva adaptación en forma de miniserie de terror para Movistar Plus+

Movistar Plus+

Crítica de Los sin nombre, la nueva adaptación de la novela The Nameless, de Ramsey Campbell, en forma de miniserie para Movistar Plus+ con Miren Ibarguren, Rodrigo de la Serna y Milena Smit como protagonistas.

Pocas películas de terror españolas fueron tan contundentes como Los sin nombre en 1999. La ópera prima de Jaume Balagueró basada en la novela The Nameless de Ramsey Campbell pegó fuerte entre el público fiel al género y le abrió las puertas de la industria para darnos títulos como Frágiles, la saga [REC], Mientras duermes, Musa, Venus y otras que llegarían después.

La historia de Balagueró, que ejerció de coguionista junto a Campbell en la película, regresa de la mano de Pol Cortecans y Pau Freixas que han ideado una versión en formato de miniserie. Se compone de seis episodios de unos 45-50 minutos de duración a lo largo de los cuales se despliega la historia contando con su propia personalidad y su sello auroral.

Volvemos a tener una ambientación turbia, malsana y tétrica por momentos en la que se desenvuelve una narración perturbadora. Destacan, entre los valores de producción, la realización, obra de Freixas que parece imbuido del espíritu de Richard Donner en La profecía y la banda sonora de Arnau Bataller (El 47) que recoge muy bien la sensibilidad de lo que sucede en pantalla.

Una llamada imposible

Claudia es una doctora que vive con su madre y su hija Ángela, con quien tiene una relación muy estrecha. Un buen día, presencian desde su vehículo un atropello y Claudia acude a ayudar a la joven herida, que pierde la vida. Cuando Ángela se acerca a ella, vuelve a respirar. Alguien graba este suceso y hace que la niña se vuelva viral, siendo nombrada como "la niña milagro".

Pronto la prensa empieza a acosar a la familia, para desesperación de Claudia. Pero sus peores temores se hacen realidad cuando encuentra la cama de su hija vacía una mañana. Poco tiempo después encuentran restos de ADN de Ángela en una granja de cerdos y la niña es dada por muerta de manera oficial.

Años más tarde, cuando Claudia está intentando rehacer su vida con una nueva pareja y está embarazada de ocho meses recibe una llamada de teléfono que la deja helada. Reconoce la voz de Ángela pidiéndole que vaya a buscarla, pero nadie la cree tras los episodios de paranoia que padeció tras perderla.

Abrumada y esperanzada a partes iguales recurre a la única persona que cree que puede ayudarla: Salazar, el inspector de policía que llevó su caso tras la desaparición y que ha caído en desgracia estando ya fuera del cuerpo y padeciendo una depresión severa.

A ellos se unirá Laura, la superviviente del atropello que ha dedicado su vida a divulgar el extraño don de la niña a través de varias publicaciones y que trata de averiguar cuál es el origen de ese extraño don tan especial como aterrador de poder rasgar el velo de la muerte.

Los sin nombre es una miniserie que pide a gritos ser vista del tirón, o casi, porque maneja bien el suspense y sabe dosificar la información incluso aunque se conozca la historia de antemano. De hecho, no recurre a los mismos tropos que la película ni busca reproducir sus golpes de efecto sino crear una puesta en escena y un ritmo propios.

Cuenta con un reparto entregado que incluye a Miren Ibarguren saliendo de su área de confort (es una superdotada para la comedia, pero demuestra también ser capaz de sostener un drama), a Gonzalo de la Serna o a Milena Smit pero también con un abanico de secundarios muy atractivo que suma a Susi Sánchez, Ana Torrent, José Manuel Poga, Pablo Derqui o Daniel Pérez Prada, entre otros.

En el lado del "debe", queda la calidad del sonido. Va con el espíritu de la narración que los personajes hablen casi en susurros, pero eso conlleva que a veces hay que subir tanto el audio que te comes algún susto involuntario. No estamos, que conste, ante una serie de las que meten trallazos de sonido con esa intención, así que es una pena que te pille de improviso.

En resumidas cuentas, la serie de Los sin nombre, merece la pena. No es de esas que lo dejan todo atado y masticado y ese es parte de su encanto. Por lo pronto, actualiza el relato llevándoselo al terreno del policiaco que resulta tan atractivo para las nuevas audiencias y nunca deja de explorar su parte fantástica con un trabajo de cámara y montaje muy meritorio.

Valoración

Nota 72

La historia de Los sin nombre encuentra un nuevo formato que le sienta bien y deja margen para desarrollar más a los personajes, sin perder por el camino la intriga y el interés.

Lo mejor

La dirección, la ambientación y la calidad de las interpretaciones. Te mantiene enganchado de principio a fin aunque conozcas la historia.

Lo peor

El sonido: como los personajes tienden a hablar en susurros, cuesta comprender los diálogos en algunas ocasiones.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios