El Parque Mágico (Wonder Park)
Análisis

Crítica de El Parque Mágico, la nueva película de animación

Por Jesús Delgado

El Parque Mágico (Wonder Park) es la nueva producción animada de Paramount Animation, Nickelodeon Movies y Ilion Animation Studios, ambientada en un parque de atracciones nacido en la imaginación de una madre y su hija. La analizamos.

El 12 de abril, a punto para Semana Santa, llega a los cines la nueva propuesta de Paramount Pictures en materia de cine de animación: El Parque Mágico, una producción realizada por Paramount Animation y Nickelodeon Movies, en colaboración con el estudio español Ilion Animation Studios. Esta última, recordemos, es la compañía creada por los fundadores de  estudio de videojuegos Pyro Studios (Commandos) y responsables de películas como Planet 51 y Mortadelo y Filemon: contra Jimmy "El Cachondo".

Consigue ya Mortadelo y Filemon: contra Jimmy "El Cachondo" en Blu-ray

El Parque Mágico cuenta la historia de June, una hiperactiva e imaginativa niña que juega con su madre a diseñar un parque de atracciones tan fantástico como imposible. Un parque que, en su imaginación, cobra vida gracias a los animales que lo dirigen: el oso Bumer, la jabalí Greta, los castores Gus y Cooper, el puercoespín  Steve y el líder del equipo, el simio Peanut.

Sin embargo, la madre de June enferma y la niña deja de prestar atención al parque de atracciones. Al poco tiempo, la chiquilla comienza a mostrar desidia, desinterés por todo y una obsesión por la seguridad. Así, durante unas vacaciones de verano, June se verá transportada al parque de sus fantasías, en donde descubrirá que su descuido ha convertido en un lugar desolado y en ruinas. Con ayuda de sus viejos amigos, la reticente heroína deberá arreglar el parque y descubrir lo que ha convertido aquel lugar tan "espledoroso" en una sombra de sí mismo. A continuación os hablamos de esta película, orientada a los más pequeños.

La línea entre lo pueril y lo infantil

A la hora de analizar una película, indistintamente de su género o formato, el crítico tiene que tener muy claro a qué público está dirigido. Ha de ser consciente de que no se puede valorar con la misma vara de medir un drama neorrealista de ficción histórica sobre el Holocausto que una película navideña y de dibujos animados, pensada para un público infantil. Siguiendo esta misma línea de pensamiento, hay que tener en cuenta que Wonder Park es, ante todo, una película dirigida a los más pequeños y planteada para que se sientan cómodos y confortables, como en una nube de algodón.

De ahí que la película cometa un pecado recurrente de los productos orientados a público infantil: subestimar a los más pequeños y no ir un poco más allá. En este sentido, El Parque Mágico abusa de un discurso excesivamente pueril, planteando una película demasiado simple. Una pena, teniendo en cuenta que su producción ha costado cerca de 100 millones de dólares. Dicho de otro modo, se ha invertido bastante presupuesto para llevar a cine una historia que bien podría haberse estrenado en formato home video. 

Estamos ante una historia facilona y lacrimógena, con moralina, que trata de reutilizar fórmulas ya aplicadas a películas similares. Recurre al recurso de la autosuperación y maduración, malgastando recursos que, seguramente con un mejor guión y dirección, hubieran podido sacar algo más notable. Entre la propia abulia que despierta la trama, aunado el ritmo irregular y unos giros de guión previsibles hasta la saciedad, encontramos una película que se pasa de condescendiente con los niños y niñas, que crecerán demasiado rápido para recordarla como un hito de su infancia.

Dicho esto, no estamos tampoco ante un desperdicio absoluto de filme. A nivel de diseño de producción hemos de alabar el trabajo de los estudios y los animadores. Ya hablemos del diseño de personajes o de escenarios, hemos de quitarnos el sombrero. Sobre todo en lo tocante a la vida que les han insuflado a la niña protagonista y a sus amigos animales, y la cantidad de detalles con la que se han desarrollado su puesta en escena. 

Estas son las mejores películas de animación poco conocidas

Además, la paleta de color y el uso de los tonos para crear atmósferas ha estado muy cuidado. De la misma manera, la acción y la animación están muy cuidadas y son muy loables. Tanto que, tan solo por observar este trabajo, merece la pena echar un vistazo a El Parque Mágico

Por otro lado, ¡albricias!, el doblaje es uno de los mejores elementos que la película exhibe. Las participación de Andreu BuenafuenteSílvia Abril da vidilla, con sus voces doblando a sus respectivos personajes. Esto los dota de cierta personalidad propia en la versión española. A este mismo detalle hemos también de sumar el trabajo de traducción, que hace uso de un argot y un lenguaje que hace muy accesible el diálogo a los más pequeños de la casa.

En conjunto, podemos concluir con que El Parque Mágico no es la película animada del año. Es una cinta que roza lo correcto, pero cumple los mínimos para aprobar. Los más mayores contarán los minutos para salir del cine, seguramente. En cambio, los espectadores más pequeños e impresionables, posiblemente, la disfrutarán. Con esto, dense por avisados, amigos lectores. 

Valoración

Entretenida película de animación, dirigida a los espectadores infantiles. Excesivamente simple, pero cumple, de acuerdo con su público objetivo.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

El diseño de producción. La animación. La premisa de fantasía.

Lo peor

El ritmo lento y su desarrollo a trompicones. Su historia y planteamiento excesivamente condescendiente.