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Ragnarok
Análisis

Crítica de Ragnarok temporada 2, ya disponible en Netflix

Crítica de la segunda temporada de la serie noruega Ragnarok, cuyos seis nuevos episodios están disponibles en Netflix desde el 27 de mayo de 2021.

Si eres fan de la mitología nórdica y has devorado series como Vikingos, tienes una cita en Netflix con la segunda entrega de Ragnarok, una ficción noruega que actualiza los mitos antiguos con la premisa de que dioses y gigantes viven entre los humanos librando una dura batalla.

La idea es sencilla: los dioses representan el orden y la ley mientras que los gigantes son los responsables del caos, lo que hace que vivan en una eterna pugna en la que los dioses deben terminar con ellos para asegurar la continuidad del mundo.

Uno de los pasatiempos favoritos de quienes seguimos esta serie es ver quién es quién. Antes de entrar en el terreno de lo fantástico en la primera temporada ya podíamos intuir ciertos roles y ahora, en la segunda, se añaden nuevos seres y criaturas a la galería, de modo tal que seguimos sin alcanzar el esperado clímax pero sí vamos viendo cómo se van armando los dos bandos abocados a la contienda.

A poco que el espectador se haya interesado por el trasfondo mitológico que plantea, ya sea a través de las películas de Thor del UCM (Thor, Thor: el mundo oscuro y Thor: Ragnarok) o de otras ficciones televisivas y videojueguiles que han ido exprimiéndole el jugo, es bastante entretenido ver cómo se van asimilando a un contexto contemporáneo tanto los personajes como sus atributos y su forma de ver la realidad.

La segunda temporada de Ragnanok, como la primera, se compone de seis episodios titulados "Hermanos de armas", "¿Qué le ha pasado a la señora amable?", "El poder del pueblo", "Dios es Dios", "Conócete a ti mismo" y "El amor es lo único que cuenta", cada uno de ellos centrado en un nuevo personaje o concepto: el primero en la irresistible Freya; el segundo en el artero Loki, medio dios, medio gigante; el tercero en el sabio Odín; el cuarto en el guerrero incansable Ty; el quinto en la serpiente de Midgard y el sexto en el Mjölnir, el famoso martillo de Thor.

En esencia la serie se mantiene: por una parte muestra el día a día de unos jóvenes de instituto con todas sus inseguridades y problemas derivados de sus amoríos, sus estudios y sus reivindicaciones (recordemos que el pueblo de Edda está en pie de guerra con los Jutul por haber contaminado las aguas del fiordo) y por otra se va hilando la trama fantástica que avanza como lo haría cualquier película de superhéroes al uso, con el descubrimiento paulatino de los poderes, los juegos de lealtades a uno y otro bando y el recorrido del camino iniciático para dominar los atributos y asimilar los poderes y el rol asignado a cada uno.

Sí que se aprecian algunos síntomas de agotamiento dado que el final de la primera temporada de Ragnarok nos dejó en vilo y esta segunda, lejos de ir cerrando alguna trama, abre un poco más tanto la galería de personajes como las historias secundarias: la sucesión en el poder y el enfoque directivo de los Jutul por una parte, las protestas juveniles por el medioambiente por otra parte, la sexualidad de los personajes y en concreto la frustración de Laurits por otra... Hay muchos frentes abiertos y menos acción de la esperada aunque a su favor y teniendo en cuenta la envergadura de una producción de estas características, los efectos especiales son bastante dignos.

En lo que respecta al reparto, Jonas Strand Gravli, a quien habéis podido ver también en Wisting y Bienvenidos a Utmark recientemente, es quien roba el show mientras que vuelve a quedar de manifiesto el escaso carisma del protagonista.

Esta segunda temporada se beneficia, eso sí, de que los espectadores ya conocemos el tablero de juego, así que no necesita perder demasiado tiempo sobreexplicando las situaciones o justificando la irrupción de los elementos mitológicos más allá de las breves explicaciones iniciales de cada episodio.

En suma, se consume rápido y deja con ganas de más... otra vez. Aún no se ha confirmado la renovación por una tercera temporada, pero teniendo en cuenta su privilegiada posición en el top 10 de contenidos más vistos en Netflix y la expectación del final irresoluto, parece bastante probable que el año que viene se complete la trilogía. 

Valoración

Ragnarok regresa con una segunda temporada que estira un poco el chicle sin llegar a enfrentar a muerte a dioses y gigantes, aunque consigue introducir ciertos conceptos interesantes como la lealtad y la ética que cuestiona enfrentarse al mal con el mal.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

La forma en la que se sigue actualizando la mitología nórdica: la serie no ha perdido su encanto.

Lo peor

Hay personajes secundarios infravalorados que podrían dar mucho más juego y la trama queda completamente abierta de nuevo.

Y además